ENTREVISTA
Diferentes pero Iguales: una organización que lucha por fomentar la inclusión como derecho social en Bolívar
Diferentes pero Iguales es una organización local formada por madres y padres, profesionales de la salud y personas atravesadas por diferentes condiciones de neurodesarrollo. Desde el colectivo, el objetivo es pensar acciones específicas y concretas para realizar transformaciones que puedan generar una comunidad más “accesible, inclusiva y amigable".
El colectivo se formó el 16 de agosto de 2024, con una comitiva de familiares que atraviesan diferentes dificultades cotidianas y considerando posible intervenir en la sociedad mediante actividades que fomenten la inclusión en hechos tangibles y positivos.
Considerando que todas las personas son diferentes y están atravesados por problemáticas y diagnósticos particulares, la organización lleva a cabo diferentes acciones en pos de que las divergencias sean reconocidas y acaparadas por la sociedad.
Desde Diferentes pero Iguales se desarrollan tareas como visibilizar, concientizar, intervenir y contener a la sociedad bolivarense en proyectos individuales/familiares que atraviesan dificultades por diversas condiciones de neurodesarrollo u otras divergencias.
Entre las acciones concretas del colectivo estuvo fomentar la implementación de un menú pictográfico en comercios de la comunidad y garantizar las horas silenciosas en dichas entidades. Además, acrecentaron las funciones distendidas en el Cine Avenida.
En diálogo con PRESENTE, Emilia Garrote y Virginia Enríquez explicaron los motivos del colectivo para intervenir en la comunidad de Bolívar y realizar cambios reales. Además, dieron su parecer sobre la situación actual que atraviesan los sectores más vulnerados en Argentina.
Diferentes pero Iguales entiende a la sociedad como un lugar donde las personas pueden ser atravesadas por diagnósticos que afecten su andar cotidiano y su proyección de vida. El acompañamiento es una de las maneras que el grupo tiene de transformar lo que consideran un mundo para todos y todas. Quienes se identifiquen con el colectivo pueden comunicarse a través del teléfono 2314 614410 o Instagram @diferentes.pero.igualesok.
Las palabras de las Emilia Garrote y Virginia Enríquez, miembros del colectivo Diferentes pero Iguales
P: ¿Cómo surge la iniciativa de conformar un grupo voluntario que tome como bandera la inclusión en la comunidad?
V.E: A través de un grupo de mamás que ocasionalmente nos encontramos en una charla que venían de otro lado, y cuando terminó la charla dijimos 'vamos a hacer un grupo que no hay acá en Bolívar'. Empezamos cada una a convocar a personas que conocíamos, que podrían estar interesadas y lo que empezó como un sábado de catársis, que era un tiempo de juntarnos a contar todo lo que nos atravesaba, empezamos a decir 'no solo contemos lo que nos pasa, vamos a darle una vuelta de rosca y empezar a mejorar o a cambiar un poco las cosas que ocasionaron dificultades.
E.G: Empezar a resolver con hechos claros y concretos cuestiones que veíamos eran comunes en toda la agrupación, de pronto no le pasaba a uno, le pasaba a todos. Entonces eso nos dio la pauta de que éramos quienes podíamos ir a hacer algo porque éramos quienes lo atravesamos todos los días de nuestra vida, y así empezaron a surgir acciones concretas para empezar a modificar la comunidad de Bolívar. Por lo menos por ahora y ojalá inspirar a otras ciudades a hacer lo mismo como nos pasó con esta agrupación que fue quien dio como el puntapié para que termine sucediendo esto.
P: La agrupación realizó campañas en comercios/espacios de la comunidad para volverlos más inclusivos como la implementación del menú pictográfico, ¿qué recepción han tenido de la comunidad en general?
V.E: Nosotros cuando llegábamos a cada comercio, los comerciantes nos decían, Bolívar es muy chico, entonces todos tenemos un familiar, un amigo o alguien con algún desafío. Entonces enseguida se sentían identificados y la realidad es que la predisposición fue muy buena. Si bien se sentían ya empáticos con esas personas, lo que queremos aportar es herramientas para mejorar la calidad de atención al cliente. No solo sirve para estas personas con alguna cuestión, sino también para adultos mayores, para personas no videntes. Entonces la construcción fue mucho más amplia en la comunidad.
E.G: Si bien el grupo se enmarca en esta cuestión de pensar en personas con alguna discapacidad o alguna condición, de pronto cuando llevás adelante este tipo de acciones te das cuenta que el impacto que tiene es mucho más grande llegando a muchos otros sectores, como por ejemplo los adultos mayores. Hay que pensar en que uno nunca está exento de tener una discapacidad, aunque haya uno nacido sin una discapacidad, un día podés tener un accidente, una enfermedad, te puede pasar algo y enfrentarte con una situación de dificultad en la que vas a necesitar de todas estas adaptaciones posibles de la sociedad.
P: ¿Consideran que la comunidad de Bolívar es receptiva a la hora de fomentar la inclusión?
EG: Gratamente hemos tenido la oportunidad de intercambiar con el municipio y con otras localidades. Lo que es importante remarcar y para mí es un orgullo poder decirlo, Bolívar en materia de accesibilidad está súper avanzado en cuanto a garantías y educación social. Hay localidades que ni siquiera tienen direcciones de discapacidad o áreas que se ocupen.
V.E: Hemos tenido eventos masivos, como por ejemplo el año pasado, con los Reyes Magos, o el Papá Noel, no sé si toda la gente se da cuenta cómo se manejó el evento. Se hizo una fila especial, se respetaron los tiempos, o sea se hicieron un montón de cosas de accesibilidad para niños y adolescentes que nunca habían ido hasta ese momento a sacarse una foto con los Reyes o con Papa Noel, porque los padres no se sentían contenidos, pudieron tenerlo.
P: ¿Cuáles son los lugares donde creen que el colectivo debería llegar o a los que apunta?
V.E: La escuela especial en Argentina ha sido de gran ganancia y hay que abrazarla, quererla, respetarla y protegerla. Estas cuestiones actuales de por qué tenemos aulas repletas de niños y adolescentes que podrían estar en una escuela especial teniendo la educación adaptada para ellos y no estar luchando a diario en las instituciones tradicionales. Las aulas están superpobladas con 35 niños y 35 particularidades, no es sencillo eso. Hoy las aulas realmente están superpobladas también de niños con diferentes condiciones, con docentes que no han tenido la formación quizá necesaria. Ahí es donde yo digo que hemos ido reaprendiendo y buscamos la manera que se pueda hacer un mejor trabajo.
P: ¿Qué opinión tienen sobre las decisiones políticas de los últimos días como el veto a la emergencia en discapacidad?
E.G: En principio, obviamente, el repudio total de parte de la agrupación. La Ley de Emergencia de Discapacidad es algo que realmente se necesitaba. Es algo que no representa un gasto descomunal para el Estado. Es una minoría a la que hay que ayudarle a poner voz. Eso está bueno que todos como sociedad lo sepamos que necesitamos unirnos, digamos, para todas las causas. Por supuesto que acá estamos como agrupación y seguiremos estando para todas las personas con discapacidad. Me parece que no fue una decisión política solamente, sino un mensaje de odio terrible, muy fuerte, que nos tiene a todos movilizados.