SIN FRONTERAS
Una reseña de Jorge 'Patita' Suárez, histórico baterista que brilló en Los Diamantes Negros
Su figura entrañable ya es una marca registrada en Bolívar. 'Patita' surca día a día las calles de nuestra ciudad repartiendo diarios, revistas y libros. Lleva más de cincuenta años como músico, su puntapié inicial fue en junio de 1972, cuando Oscar López, líder de The Wonderfull, le invitó a integrar la banda (hacían temas de Los Náufragos, Los Iracundos y otras canciones de moda).
“Debuté en un paraje perdido en medio de la pampa, La Sofía, en Carlos Casares. Hicimos 200 kilómetros en camino de tierra en auto con el carrito de los instrumentos, yo tenía un entusiasmo y unos nervios que casi me muero - nos cuenta 'Patita' -. Esos cuatro años tocando con The Wonderfull fueron para mí cuatro años de Conservatorio”.
Antes de ser el baterista que todos conocemos quería ser cantor, hoy todavía bromea diciendo que le apagan el micrófono cada vez que lo intenta. “A mis seis años me recuerdo cantando 'Changuito cañero' en una fiesta de fin de año en Dorrego y Bernardo de Irigoyen, en la casa de los padres de mi tío Poroto. Allí se juntaba todo el barrio a cenar, y después se ponía música y se bailaba”.

Cuatro años más tarde tuvo una revelación: vio a 'Fratacho' Di Francisco en acción en el club El Fortín. “A partir de ahí armé una batería con tarros en el patio y le pegaba todo el día”, contó Jorge. Días después ya estaba tomando clases con 'Fratacho'.
“Estuve casi dos años estudiando con él - relata Patita-. Me mostraba discos, un día puso el primero de Manal y me voló la cabeza, a partir de ahí salí a tocar. Tuvo otro mentor: Alfredo Flaco Mellado, lo conocí en 1968, tocaba la guitarra en el Trío Cascote con Francis en la batería y Daniel Croce en el bajo. El Flaco me mostraba discos de Cream, Jimi Hendrix, Ten Years After, De más grande conocí a Los Beatles por otros amigos, luego vino el folklore andino, y mucho jazz”.
En marzo de1976 Patita ingresó a Los Diamantes Negros, se retiraría en 2013. Recuerda con mucho orgullo su tema 'Valiente por amor', un éxito en el repertorio de Los Diamantes. Lo grabaron a principios de los 90 en los estudios Cab en Buenos Aires. Cuenta Jorge: “Valiente por amor me dio muchas satisfacciones por parte de la gente, por ejemplo, ir por la calle y que pasara un flaco silbándolo. Es un tema que hoy suena muy fresco, Juan Carlos (Polito) se ha cansado de pasarlo en la radio, en los bailes la gente lo pedía, a mi madre le gustaba mucho, también a mis vecinas. Es una canción de amor, con la letra exacerbada por lo que uno siente por una mujer, ¿quién no haría eso por una mujer?”
Jorge estuvo treinta y ocho años con Los Diamantes Negros, codo a codo con otro hermano que le dio la música, Juan Carlos Polito. Los dos últimos shows los dio en La Pampa, siempre conserva la imagen de la gente bailando y aplaudiendo cuando anunciaron que se retiraba. Fue una decisión difícil porque la pasión por tocar estaba intacta, pero necesitaba descansar, la rutina de tocar todos los fines de semana, muchas veces fuera de Bolívar, se le hacía cuesta arriba.
“Con Los Diamantes nos empujábamos el uno al otro, con Juan Carlos la peleamos mucho para imponer nuestra música, hicimos siempre las cosas con respeto, y si bien en el último tiempo éramos tres sonábamos como veinte. Para mí es música, pero en un principio fue marginal, la cumbia era música de negros. Yo estaba mal visto por los rockeros porque hacía cumbia y también por los cumbieros porque tocaba rock. Ahora eso se terminó, los músicos se juntan, se mixturan los géneros y la cumbia pasó a ser, como fue siempre, una buena música”.
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Jorge también estuvo en la última etapa de La Fase, con Eduardo Real en guitarras, Marcelo Luit en bajo, un Juan Manuel Fagnano muy jovencito en teclados y el siempre recordado Daniel Marcón en voz.
“Yo lo llevé a La Fase a Daniel, se lo recomendé a Eduardo. Integraba un coro, sabía mucho de rock, hacía arreglos sin saber música, lo probaron y quedó. En la última etapa de La Fase entré yo, eran muy buenos músicos, en un momento tocábamos a dos baterías con el Pato Sánchez”, recuerda Jorge.
Patita es músico, pero también es melómano, cinéfilo, amante del teatro; es autor de un libro de poemas: 'Versos cotidianos' (2007). En los 90 participó activamente en Artecon junto a Real, Marcón, Fratacho y otros músicos. Allí se dio el gusto de cantar junto a Real en la obra para niños 'Sucedió en la vía' (1998); también aportó la letra de la canción que lleva el mismo nombre de la obra de Duilio Lanzoni, 'Historias de irse siempre' (1992), cantada por Marcón.
“Lo que digo en esa letra es que a mí me tocó quedarme - nos cuenta - ya tenía una hija, mi padre había fallecido, pero se fueron un par de amigos a vivir a otro lugar. En esos años, por la crisis de los 90, hubo un éxodo muy grande, viajabas o ibas a la estación de trenes y encontrabas mucha gente yéndose de la ciudad. Yo elegí quedarme y no me arrepiento, lo mío está acá”.
Historiar el recorrido musical de “Patita” es virtualmente imposible: La Caravana Reggae, Supernova, Piedra Azul, son algunas de las bandas en las que Jorge estuvo, y por supuesto, está su actualidad con Los Cohetes Lunares y La Destilada.
El cierre de esta crónica se lo dejamos a Eduardo Real, amigo y compañero de Jorge Suárez: “Patita es una leyenda viviente que nos enseña cómo salir todos los días al sol, a la vida”.