martes 24 de febrero de 2026

SIN FRONTERAS

“Pepe” Marchetti y Rómulo Altavista, dos grandes cantores bolivarenses que se fueron de gira

Juntos forman parte crucial de la historia cultural bolivarense

Rómulo Altavista, que falleció el 10 de diciembre, debutó ‘profesionalmente’ como cantor a los nueve años. Era una mañana apacible de 1944 en Bolívar, y Rómulo y su amigo se encontraron en la esquina de San Martín y Pringles con un señor en un furgón anunciando a través de dos bocinas propaladoras las propiedades curativas de Geniol. El pequeño Rómulo tomó coraje y le preguntó al conductor-locutor si le dejaba cantar. “¿Y qué vas a cantar?”, le preguntó el señor. “Voy a cantar un estilo que se llama La Mariposa”, contestó el niño y a continuación entonó: “Tiene muy lindo color la mariposa liviana, mil encantos la mañana, la estrella tiene fulgor…”. Ése fue el debut en público de Rómulo Altavista, debut profesional podríamos decir porque el niño recibió como compensación un frasco de brillantina para el cabello.

Pero Rómulo no era un improvisado, a los tres años ya ‘pispeaba’ a sus tres hermanos mayores que cantaban en el hogar. En la esquina de San Martín y Rivadavia escuchaba la ‘vox populi’ que propagaba tangos de Pugliese, Canaro, Fresedo, y algo de folklore.

A los dieciocho participó en un concurso en el Teatro Coliseo, el premio para los dos primeros era una audición en Radio Azul. “Me ganó José Marchetti, yo me agarré una bronca, no por él, fue porque canté ‘La fulana’, una milonga porteña, pero los músicos me hicieron un acompañamiento de una milonga campera, fue un desastre. Allí hicimos una amistad con Marchetti que dura hasta hoy”, nos contó Rómulo hace un tiempo. 

En la década del 50 ya estaba entreverado en el ambiente tanguero, era amigo de un tal Jorge Riccio, que un día le preguntó: “Te gustaría cantar en la Orquesta de Rossi? Yo le contesté: ¿En la Orquesta de Rossi, estás loco? Me probaron, tocamos unos tangos y luego me dijeron: el sábado tenemos baile en el Club Social, era el 24 de mayo de 1955. Fue un exitazo, aplaudía la gente, y quedé contratado”. 

 

 

En 1958, cuando terminó la ‘colimba’ Rómulo ingresó al cuarteto de Armando Devicenzi hasta 1962 que dejó de cantar formalmente. 

Recién en 1998 volvió a subirse a un escenario a instancias de su esposa, Aurora Rey, que en ese momento estaba trabajando en la Dirección de Cultura. “Me invitaron a cantar en una placeada - nos contó Rómulo -. Habían pasado treinta y seis años que no me presentaba en público, en esa oportunidad me acompañó Chiqui Sanz”. 

Luego debutó en el Canta Bolívar '98 acompañado por Raúl Gallo. En los Canta Bolívar de 1999, 2000 y 2001 fue acompañado por Rubén Exertier en bandoneón, Norberto Paolone en guitarra y Pablo Holgado en bajo. Rómulo también integró durante dos años Tango Seis, con los hermanos Scarillo (bandoneón y violín), Osvaldo Lopardo en bandoneón, entre otros músicos. Su última actuación en público fue en Me Encanta Bolívar 2014, acompañado con pistas grabadas. “Nací en este barrio, crecí en sus veredas / Un día alcé vuelo soñando triunfar…”, cantaba Rómulo Altavista en ‘San José de Flores’, su tango preferido, es que Rómulo fue un auténtico cantor de barrio.

 

La huella de Pepe

José “Pepe” Marchetti se nos fue de gira el 10 de noviembre, el bichito del canto le picó a sus catorce años, escuchando tangos descubrió que le gustaba eso de cantar y comenzó con “Pachín” Asín en bandoneón, “Perico” Suárez en acordeón, y Alfredo Figlioli en batería.

“Nos reuníamos y no tocábamos exclusivamente tango, hacíamos un popurrí con folklore y temas melódicos - contaba Pepe -. Con el tiempo me fui inclinando al tango, no es fácil cantarlo,  decía: si vos querés ser un buen artista, un buen cantor, aprendé la letra, buscale el significado y exprésalo bien, que es la forma que la gente te entienda”.

Pepe aprendió a ‘frasear’ de manera autodidacta, eso de acortar o alargar las frases de un modo personal y escuchando los grandes cantores

La Orquesta Devincenzi fue la primera agrupación formal en la que cantó, luego pasó a Copacabana, allí estaban “Bocha” Crespo, Rodolfo Altuna, Tití Pujol y “Gonzalito” en bandoneones.

 

 

A fines de la década del 50 Marchetti debutó en una formación importante: la Orquesta Bolívar. “En esos días una orquesta se componía de varios ejecutantes, teníamos cuatro bandoneones: ‘Titi’ Puyol, ‘Gonzalito’, Devincenzi y ‘Morenito’; el director de la orquesta era Rodeiro. José Francia había sido el cantante anterior, en esos tres años aprendí mucho”, recordaba “Pepe”, que tiempo después tocaría el cielo con las manos cuando ingresó a la Orquesta Rossi; luego, con Ítalo Mosca integró la orquesta Tropical Star y después ingresó a la Orquesta Armonía, dirigida por Bertoldo Álvarez. En 1965 “Pepe” dejó de cantar, había contraído matrimonio y sintió que debía cumplir con otras responsabilidades. 

Durante esas tres décadas de silencio cantó esporádicamente hasta que a fines de 2002 Juan Carlos Polito le invitó a participar en un festival. Se conectó con el bandoneonista Abel Álvarez, integrante de Bolívar Tango junto a Rubén Exertier en ese momento. Abel fue una gran influencia, el ‘Gordo’ le enseñó varios ‘yeites’ y le aconsejó ampliar su repertorio. “En ese festival volví a cantar y pude hacerlo en la orquesta de Jorge Soria en algunas fechas, allí conocí a un amigo que me dio la vida: Rubén Exertier”, reconoció Marchetti. 

En 2018 el Director de Cultura Jorge Fernández convocó a Exertier y Norberto Paolone para realizar un espectáculo de tango, y rápidamente se sumó “Pepe”. El recital en cuestión se tituló ‘Tinta roja’, como el clásico de Sebastián Piana y Cátulo Castillo. El viernes 18 de mayo de 2018 debutó a sala llena en el hall de la Dirección de Cultura el trío Exertier, Paolone y Marchetti, y esa noche quedaron bautizados como Tinta Roja.

El 10 de junio de 2023 se presentaron en el Auditorio de la Biblioteca Rivadavia el cantor Marcos Tamborenea junto a Juan Caracoche (teclados) y Rubén Exertier (bandoneón). Tamborenea cautivó a la audiencia con un recital magistral, y “Pepe” fue invitado a participar en esa noche. En el tramo más emotivo del recital cantó ‘Garúa’ y ‘Milonga del corralón’, y luego a dúo con Tamborenea interpretaron ‘Tinta Roja’. 

“Me quedó un recuerdo muy grande de ese recital, estoy muy feliz con lo que ocurrió esa noche - recordó “Pepe” -. Los artistas, de mi parte entre comillas, cuando estamos arriba de un escenario solo queremos dos cosas: el silencio y los aplausos, que se guardan bien adentro, yo tendría que habérselo dicho al público porque ellos son parte de nosotros.  Nosotros actuamos, pero el público ayuda con su silencio y sus aplausos a que nuestra actuación sea muy superior a la anterior. La energía que recibís te da la fuerza y te obliga a que todo salga bien para volver a escuchar otra vez los aplausos”.

Rómulo y “Pepe” ya forman parte de la historia cultural bolivarense, le llevaremos por siempre en nuestros corazones.

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