miércoles 19 de junio de 2024
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ASAMBLEA LEGISLATIVA

El discurso del presidente Alberto Fernández en la apertura de sesiones

El jefe de Estado habló ante legisladores de los bloques partidarios, autoridades del Poder Ejecutivo Nacional y la Corte Suprema de Justicia.

El discurso del presidente Alberto Fernández en la apertura de sesiones
miércoles 01 de marzo de 2023

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, habló ante legisladores de todos los bloques partidarios, autoridades del Poder Ejecutivo Nacional y la Corte Suprema de Justicia en el marco de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación.

 

El discurso completo de Alberto Fernández

 

Señora Vicepresidenta,

Senadoras y Senadores, Diputadas y Diputados, miembros todos de este Honorable Congreso de la Nación,

Querido pueblo argentino:

Quiero agradecer a esta Honorable Asamblea Legislativa por recibirme una vez más. Es esta la cuarta oportunidad que tengo de hablarles a quienes representan al pueblo y a las provincias de mi Patria.

Un año atrás, mis primeras palabras ante ustedes fueron para advertirles las singulares circunstancias que atravesaba el mundo y que inexorablemente repercutían sobre nosotros.

Eran los días en que avizorábamos el fin de una pandemia que a nivel mundial sin dudas profundizó la concentración del ingreso y la desigualdad social. Pero luego la guerra asomó inexplicable. La invasión militar de la Federación de Rusia sobre Ucrania fue escalando de tal modo que al día de hoy desconocemos cuál será el desenlace del conflicto. El mundo se conmueve ante las imágenes que vemos.

Esa escalada militar trajo consecuencias inmediatas sobre la economía mundial. Se alteraron los precios internacionales de la energía y los alimentos y nuestro país, parte de ese mundo globalizado, sufrió los impactos de situaciones ajenas a nuestro control.

Como Presidente de la Argentina, no he dejado de abogar por la búsqueda de una solución diplomática a esta guerra y a cualquier otro conflicto entre las naciones. Hice oír mi voz reclamando el retorno de la paz en todos los ámbitos internacionales en los que participé.

Este es el marco en el que la Argentina transita el 2023, justamente el año en que celebramos cuarenta años ininterrumpidos de vigencia de la Democracia, el período más extenso de nuestra historia.

Cuarenta años de democracia.

Si tenemos memoria para recoger experiencias del pasado y tenemos coraje para afrontar las enormes dificultades del presenteseremos capaces de enfrentar los desafíos que nos impone el futuro.

En un mundo donde los gobiernos soportan permanentes acciones desestabilizadoras provocadas por poderes mediáticos y fácticos, en el que la política es despreciada por minorías intensas que se ubican en los márgenes de la sociedad, Argentina ha sostenido su institucionalidad democrática. Eso, que era una utopía para mi generación, es un logro es algo que debe enorgullecernos.

Por eso, frente a esta Honorable Asamblea Legislativa, instancia democrática en la que nos reunimos quienes llegamos hasta aquí por la expresa voluntad del pueblo, quiero invitarlos a rendir un sincero homenaje a los y las dirigentes políticos, sociales, gremiales y de defensa de los derechos humanos y a todas las personalidades del mundo religioso, artístico, cultural y científico que fueron capaces de construir esos denominadores comunes que hicieron posible la restauración de la democracia. En especial, claro, a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que nos marcaron y nos marcan el camino.

No quiero dejar de decir, que nuestra democracia es también hija, como todos bien sabemos, de nuestros héroes de Malvinas.

Para todos ellos y todas ellas, pido un fuerte aplauso de esta Asamblea Legislativa que hoy se reúne bajo el signo de la celebración de un logro que es de todo el pueblo argentino.

Quiero también señalar en este instante de revalorización de la democracia, que hace seis meses estuvimos frente a uno de los episodios más desgraciados vividos en estos cuarenta años como fue el intento de asesinato de nuestra Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.

Frente a todos ustedes, vuelvo a exigir hoy a la justicia que profundice la investigación de aquel hecho, que juzgue y condene a quiénes fueron los autores materiales e intelectuales de ese intento de homicidio. Le pido a la justicia que actúe con la misma premura con la que archiva causas en las que jueces, fiscales o empresarios poderosos asoman como imputados.

Sé que expreso el sentir de todos los argentinos y todas las argentinas. La salud de nuestra democracia también lo demanda.

Sin duda, en estos últimos tres años nos tocaron tiempos difíciles. Asumimos en un contexto interno signado por la inflación y el endeudamiento y en el que el Estado había abandonado su condición de organizador de la economía y la vida en comunidad. A ello se le sumaron, simultáneamente, crisis sanitarias, económicas, ambientales y bélicas.

Fuimos capaces de hacer frente a cada una de esas adversidades en condiciones de extrema complejidad.

Al ingresar en el último año del mandato iniciado en diciembre de 2019, siento necesario revisar lo hecho y trazar balances.

Los argentinos y argentinas tienen el derecho a saber qué hicimos, por qué lo hicimos y qué nos proponemos hacer.

Hemos soportado una sistemática acción de desinformación de las políticas que se llevaron adelante desde el gobierno Nacional.

Esa suerte de cerco informativo fue muy difícil de eludir dados los niveles de concentración que existen en nuestro sistema de medios de comunicación. Además, muchos de esos medios expresan intereses económicos y políticos opositores al gobierno que ocultan o tergiversan información a sus lectores, oyentes o televidentes.

Tengo la tranquilidad de hacer esta observación sabiendo que durante mi gobierno nadie ha sido censurado, acallado o castigado por sus expresiones.

Todos y todas tienen derecho a opinar sobre los hechos o proponer interpretaciones sobre los mismos. El problema es que hemos visto la tergiversación de la realidad de manera intencional y lo que es peor, hemos visto mentir con total impudicia.

Quiero ser enfático en esto. Existe una libertad de prensa absoluta y así debe ser. Solo estoy advirtiendo sobre los argumentos que muchas veces son intelectualmente deshonestos y cargados de odio que en nada contribuyen al conocimiento de lo que el gobierno hace ni al debate serio sobre los problemas de la Argentina.

Con esas prácticas, la ciudadanía no cuenta con la oportunidad de conocer qué se está haciendo con los recursos del Estado.

Yo estoy seguro de que la población valora llevar agua potable al impenetrable chaqueño, valora que se mejoren escuelas rurales, se equipen centros de investigación científica en las provincias, se construyan y entreguen viviendas, se brinde energía eléctrica y se construyan rutas que mejoran la conectividad en tantos lugares de nuestro inmenso territorio. Nuestro pueblo valora y se alegra también viendo mejoras en la calidad de vida de otros compatriotas.

A lo largo de estos tres años hemos trabajado mucho; hemos alcanzado objetivos. Seguramente hemos cometido errores, pero tengo la íntima convicción de que sumamos muchísimos aciertos.

En este tiempo, escuché como una y otra vez criticaban mi moderación.

Pero con esa moderación fui capaz de enfrentar a los acreedores privados y pude ponerle freno a los condicionamientos que el FMI le había impuesto al gobierno que me precedió.

Con esa moderación fui quien puso el pecho a la pandemia, y quien terminó de levantar hospitales que a mi llegada alguna gobernadora consideraba innecesarios. Y fui yo quien con esa moderación construyó hospitales modulares y distribuyó más de cuatro mil respiradores a lo largo y a lo ancho del país mientras ponía de pie un sistema de salud que había sido abandonado.

Fui por el mundo con mi moderación buscando las vacunas contra el COVID 19 y dispuse que se apliquen millones de dosis gratuitamente a cada argentino y argentina que lo demandó.

Y fui yo, con mi moderación, el que se empeñó en que la democracia se expanda y respete en toda la región. El que estuvo al lado de Lula cuando injustamente lo apresaron. El que estuvo al lado de Evo Morales cuando un golpe de Estado le arrancó el poder que su pueblo mayoritariamente le había dado. Y el que reclama y hace todo lo republicanamente posible desde hace años para que la Justicia argentina vuelva a abrazar al derecho y deje de servir a factores de poder persiguiendo a quienes representan el pensamiento popular.

También fui yo, el que alzó la voz para que los bloqueos económicos se terminen en nuestra América Latina y trabajó incansablemente para que el pueblo venezolano recupere el diálogo y la convivencia democrática.

En todos estos años no tuve otro propósito que servir a mi pueblo. Cuando finalmente deje mi cargo, podré dar cuenta de todos y cada uno de mis actos y nadie podrá atribuirme un solo hecho por el cual me haya enriquecido.

También me equivoqué, por supuesto. Pero cuando lo advertí fui capaz de revisar y enmendar lo hecho.

Alguna vez dije que antes que ser un “gran presidente” prefería ser el presidente de un “gran país”. Ahora que llega el momento de hacer un balance, debo decir que estoy convencido de que hemos dejado los cimientos sobre los cuales construir el “gran país” que soñamos.

No oculto las necesidades ni dibujo un mundo irreal. Los miro a los ojos, recorro el país, puedo ver lo bueno y lo malo que está sucediendo. Puedo hablar con ustedes francamente de la pobrezade la inflaciónde la inseguridad y de los bajos ingresosEntiendo el malestar y la queja de los más débilesPero también veo lo que está bieny cómo se ocultay cómo se intenta generar desánimo y malestarPor eso a todos y todas invito también a ponderar lo logrado y a reflexionar sobre el hecho de que solo manteniendo nuestras políticas de desarrollo inclusivo vamos a poder generar trabajo y hacer una sociedad más igualitaria.

Nuestro país se encuentra encaminado a integrarse en esta nueva reconfiguración internacional, que abre una gran ventana de oportunidades a la Argentina que no debemos desaprovechar.

En estos años de gestión hemos desarrollado una política exterior basada en el multilateralismo cooperativo. Apoyamos con firmeza la paz, la seguridad internacional, la solución pacífica de las controversias, los derechos humanos, la defensa de la democracia y el cuidado del medio ambiente. En todos los foros bregamos por soluciones cooperativas e igualitarias a los grandes problemas globales.

Argentina ha vuelto a ocupar un lugar en el concierto de las naciones. A partir de nuestra identidad y defendiendo nuestros intereses. Alzamos nuestra voz en la CELAC, en el Mercosur, en la Cumbre de las Américas, en el G 20 y en el G7. Aspiramos a ser parte de los BRICS. Dialogamos con los líderes de todo el mundo buscando contribuir a la paz mundial y a la unidad latinoamericana.

La Argentina tiene intereses permanentes, y mantener una relación estrecha y productiva con Brasil es uno de ellos. Juntos, los dos países contribuimos a la paz de la región y a la paz mundial cuando construimos un sistema ejemplar de confianza mutua a nivel nuclear. Juntos construimos el Mercosur, un corazón que deseamos cada vez más potente en términos de comercio entre los socios y de impulso al comercio con otros países y bloques de América Latina y el Caribe. Juntos vamos a desarrollar cada vez más todas las instancias de integración, como la Unasur y la Celac. Si nunca dejamos de hacerlo, incluso cuando se nos provocó para que rompiéramos el Mercosur, ¿cómo no vamos a seguir por ese camino ahora que en Brasil gobierna una coalición encabezada por uno de los grandes líderes de la historia que esademásun inquebrantable amigo de la Argentina como el presidente Luiz Inácio Lula da Silva?

Durante 2022 se trabajó intensamente bajo el eje “Malvinas 40 años”. La República Argentina reiteró su búsqueda de una solución negociada y pacífica de la disputa de soberanía, para cumplir con el objetivo irrenunciable de recuperar el ejercicio pleno de soberanía sobre esa parte de nuestro territorio que se encuentra usurpado. Agradecemos todos los apoyos de países, regiones y foros Internacionales que se expresan, en favor de la Argentina.

Tenemos el honor de estar acompañados hoy por Juan José Fernández, ex combatiente de Malvinas, Llegó a Puerto Argentino el domingo 11 de abril, Día de Pascua de Resurrección. Estaban frente a la playa cuando recibieron el fatal bombardeo del 1 de mayo. A diferencia de otros compañeros y amigos, él sobrevivió y cumplió sus 20 años en Malvinas. Al regresar los sentimientos eran de alegría por volver a ver a sus seres queridos, pero de dolor por quienes no pudieron lograrlo. Tiempo después empezaría el calvario para reinsertarse en la sociedad para lo cual tuvieron que mentir muchas veces para conseguir un trabajo porque no tomaban a los ex combatientes por si sufrían eventuales secuelas del conflicto bélico.

Hoy se pudo jubilar gracias a la Ley 27.329, es padre de tres hijos, todos profesionales, y tiene un nieto y permanece activo en su vocación de seguir sirviendo a su país.

Tengo la convicción de que Malvinas nos une en una causa nacional, que convoca y moviliza al pueblo argentino

Por Juan, y por todos los sobrevivientes, y en memoria de todos nuestros héroes volvemos a decir: las Malvinas fueron, son y serán argentinas.

Desde hace tres años venimos atacando los problemas básicos que enfrentan tantos argentinos y argentinas. Aún con tantas dificultades, tenemos la obligación de construir una mayoría que impida convertir este horizonte de progreso y justicia social, en aquella Argentina de endeudamiento, de cierre de empresas y de fuga de capitales que ya vivimos, en la que millones de compatriotas parecen sobrar y quedan abandonados a su suerte.

 que somos más los que no toleramos los niveles de pobreza o la regresión en la distribución del ingreso.

Sé que somos más los que queremos que haya más trabajo, que se extienda la educación, que nuestros jubilados y jubiladas encaren su vida con mayor tranquilidad.

 que somos más los que no queremos un país injusto.

Sé que somos más los que consideramos que desde el Estado hay mucho por hacer porque no hay otro modo para luchar contra las inequidades del mercado.

Nuestro rumbo está marcado por esa mayoría y con ese norte estamos trabajando y estamos avanzando.

La economía volvió a crecer durante 2022 y registró un aumento de 5,4%. De este modo, sumamos más crecimiento al 10,3% que se registró durante el 2021. Somos uno de los países que más creció en estos dos últimos años. Todas las proyecciones propias y de los organismos internacionales señalan que en 2023 volveremos a crecer. Seremos uno de los países que más crezca del mundo y de los primeros de la región. Serán tres años consecutivos de crecimiento de nuestra producción, algo que no sucedía desde el 2008.

No hay solución a nada si la economía no crece. Por supuesto que debemos distribuir mejor nuestra generación de riqueza, pero es fundamental sentar las bases para el crecimiento equilibrado. Si no crecemos, no hay nada para distribuir. Si crecemos sin políticas activas de distribución, la riqueza se concentra en pocas manos. En ese clivaje es donde tiene que asentarse un estado inteligente y eficiente.

Si crecimos y generamos más empleo, más inversión y más consumo fue porque adoptamos desde el Estado políticas activas. Desde la preservación de empresas y de empleo durante la pandemia hasta las actuales políticas que estimulan la producción y las exportaciones, las que promocionan líneas de créditos y las que buscan acuerdos entre las partes en todos los sectores productivos.

Bien puede decirlo Guillermo Battolla, quien hoy nos acompaña en este recinto, Guillermo trabaja en Biosidus, una compañía argentina de biotecnología que sostiene un proceso de inversión fuerte en el país, donde tiene dos plantas industriales y un centro logístico. De capitales privados, la compañía ha podido desarrollarse de la mano del Estado que ha apoyado con varios desembolsos a sus principales emprendimientos.

Quizá uno de los más importantes es el proyecto de drogas huérfanas, que apunta a cubrir enfermedades poco frecuentes cuyo diagnóstico es muy difícil. A través del mismo se le ahorrarán millones de dólares al Estado tanto por sustitución de importaciones, como por el ingreso real de divisas ya que son productos exportables: Japón es hoy el único país del mundo que produce la droga biosimilar.

En 2022 la actividad industrial creció 4,5% respecto a 2021, y muestra un crecimiento del 12,1 % en la comparación con 2019. La industria encadenó 15 meses de subas continuas y el empleo industrial alcanza el nivel más alto desde junio de 2018, acumulando 29 meses consecutivos de expansión, registrando más de 86 mil nuevos puestos de trabajo con relación a diciembre de 2019.

En la industria automotriz, por ejemplo, se observó en 2022 un incremento del 23,4% en relación al 2021 y de 70,5% respecto al 2019. Es el más alto desde 2015. Las estimaciones del sector proyectan para 2023 un crecimiento del orden de entre el 10 y el 15% en la producción.

En el sector de prendas de vestir, cuero y calzado, a noviembre de 2022 se registró la vigésima primera suba interanual consecutiva con una producción 45,8% más alta que en 2019.

Para el mismo mes (noviembre de 2022) la Siderurgia registró un incremento de 28,4% respecto a 2019. La producción de alimentos es 13,1% mayor que en 2019 y la de Maquinarias y Equipos 45,6% por encima del 2019.

En 2022 el consumo interno de cemento totalizó 12,8 millones de toneladas. Se expandió 7,3% en comparación con el año anterior y 17,1% frente a 2019. De esta manera, el consumo acumulado del año fue el mayor desde 2004.

La recuperación también fue muy fuerte en las pymes industriales, con la utilización de la capacidad instalada industrial y la rentabilidad industrial Pyme en su mayor nivel en más de 3 años.

En cuanto al sector agropecuario, el año cerró con las preocupaciones que genera una sequía muy severa que en mayor o menor medida viene afectando la producción de trigo, cebada, soja y maíz. Ante estas dificultades climáticas, el Estado ha dispuesto un conjunto de instrumentos para apoyar a los productores más afectados, como lo hacemos con todos los sectores de nuestra economía.

No obstante, las exportaciones del sector durante 2022 fueron récord.

Se produjeron más de 142 millones de toneladas de cereales, oleaginosas y otros cultivos. En la campaña 2021-2022 el área sembrada fue superior a los 42 millones de hectáreas, un record histórico. También se registró crecimiento productivo, en carne bovina y porcina, que alcanzó niveles nunca antes visto.

Trabajamos con todas las economías regionales generando mejores condiciones para sus explotaciones y producciones.

La economía del conocimiento constituye uno de los sectores más dinámicos y promisorios. No ha parado de crecer desde diciembre de 2019.

Desde el Gobierno acompañamos y estimulamos este desarrollo.

Hoy ya es el 3° sector exportador del país. Creamos el Régimen de Fomento de Inversiones para exportaciones de la economía del conocimiento. Se introdujeron estímulos fiscales y beneficios sobre los incrementales de exportación.

Fortalecimos la capacidad del sector a través del programa Argentina Programa 4.0, que superó los 340.000 inscriptos e inscriptas en todas las provincias del país. De ese total de inscripciones, el 39% son mujeres.

A pesar de los cataclismos tantas veces anunciados, continuamos ordenando nuestra economía. Lo estamos haciendo con el esfuerzo de todos y todas en el gobierno, pero quiero señalar y agradecer aquí el compromiso de Sergio Massa, quien dejó la Presidencia de esta Cámara para venir a sumarse a la compleja tarea de conducir el Ministro de Economía.

Cumplimos este año con las pautas fiscales que nos propusimos, reduciendo el déficit fiscal que se ubicó en el 2,4% del PBI.

La recaudación lleva 29 meses consecutivos de crecimiento por encima de la variación de precios. Eso se debe al crecimiento económico, a los cambios en la estructura tributaria y al fortalecimiento institucional de la AFIP.

Al presentar estos indicadores no pretendemos negar las dificultades que enfrentamos. No rehuimos los problemas. No recurrimos a neologismos para describirlos.

La alta inflación que todos sufrimos es un factor central de desorganización de nuestra economía.

Todos sabemos bien que la inflación constituye un problema estructural de la Argentina que se remonta a décadas.

Estamos abocados a reducirla sin generar incrementos en los niveles de pobreza o frenos en el proceso de crecimiento que venimos experimentando. No resulta una tarea sencilla. Quienes minimizaron el problema acabaron por profundizarlo.

Que quede claro.

No necesitamos al FMI para saber que debemos lograr el equilibrio fiscal. No podemos persistir con políticas que generan déficit en nuestras cuentas públicas. Porque, aunque no sea factible alcanzar ese objetivo de la noche a la mañana, el equilibrio fiscal debe ser nuestro horizonte.

Tampoco necesitamos al FMI para saber que la Argentina debe aumentar sus exportaciones. Si no generamos divisas no vamos a poder sostener nuestra actividad económica y eso va a significar menos trabajo y salarios más bajos. Cuidar el valor de la divisa es fundamental para seguir el camino del crecimiento.

A menudo escuchamos a los que anuncian crisis financieras y devaluaciones bruscas. Intentan sembrar incertidumbre y generar desconfianza. Quienes hicieron estallar la economía argentina hace apenas tres años, son los mismos que ahora anuncian que una bomba explotará en el futuro.

Pero nosotros seguimos trabajando con firmeza y prudencia y vamos obteniendo resultados que podemos exhibir.

Uno de los componentes de la demanda que más está traccionando la actividad económica es la inversión que se mantiene en los niveles más altos de los últimos cuatro años. En el acumulado al tercer trimestre del 2022, la inversión creció 14,6% respecto a igual período de 2021 y 27,3% en relación a 2019.

El intercambio comercial (exportaciones más importaciones) se incrementó durante 2022 un 20,4% respecto del año anterior. La balanza comercial registró un superávit de casi 7.000 millones de dólares.

Las ventas al exterior aumentaron 13,5%. Estamos frente a un record histórico. Pero además debemos resaltar que, si se analizan las exportaciones por grandes rubros, se destaca el ascenso de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) que crecieron respecto de 2021, un 15,8% y son las más altas desde el 2013 mientras que las de origen agrícola son las más altas de la historia.

Estamos exportando con mayor valor agregadoEstamos exportando más trabajo argentino.

Al mismo tiempo tuvimos récord de importaciones.

Nosotros llevamos adelante una administración de un bien escaso como son las divisas para que, prioritariamente, se vuelquen a la producción.

Repito una vez más. Una política central del Gobierno es cuidar las reservas y continuaremos en esa senda.

Merece una mención aparte la situación en materia de energía como en materia de explotación de nuestra riqueza minera.

A nivel mundial, vivimos una etapa que al mismo tiempo nos presenta una crisis energética y un proceso de transición energética.

Ante este panorama, existen coincidencias en que se abre para la Argentina una extraordinaria posibilidad.

Dimos inicio durante 2022 a la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner que estaremos en condiciones de inaugurar a mediados de este año. Se trata de la obra más importante de transporte de gas de las últimas cuatro décadas.

Cuando la anterior administración pensó en este gasoducto diseñó un proyecto bajo el sistema PPP (participación público-privada) con tarifas dolarizadas por 27 años. Recién en julio de 2019 se lanzó una licitación, que se debió postergar por su inviabilidad. Ese proyecto dejaba la infraestructura en manos de la financiación y la gestión privadas.

Hace menos de un año, luego de las adecuaciones que fueron necesarias hacer, pudimos dar inicio a su construcción.

Con este Gasoducto podremos continuar con la expansión de la producción de Vaca Muerta.

En los próximos años asistiremos a records de producción de gas y petróleo. Muy probablemente cada año signifique un nuevo récord.

Esto significará no solo capacidad de autoabastecimiento sino capacidad de exportación. Solo a manera de ejemplo, y para remarcar una de las causas de la inflación, la Argentina gastó en el 2022 cinco mil millones de dólares más en energía producto de los precios disparados por la guerra. Lo hicimos porque no estábamos dispuestos a frenar la producción y el crecimiento.

Argentina es la energía que necesita el mundo.

Sobre finales de agosto de 2022, firmamos un acuerdo entre YPF y Petronas, una empresa de Malasia de primerísimo nivel, para construir un Gasoducto de más de 600 kilómetros y una planta de licuefacción de gas para llevar el gas de Vaca Muerta a Bahía Blanca, procesarlo allí y exportarlo al mundo a través del Atlántico.

Hemos multiplicado la producción de petróleo en nuestro país. Y vamos a seguir creciendo. La refinación de petróleo creció un 5,6% desde 2021. En combustibles y energía, las ventas al exterior totalizaron en el acumulado de 2022, 8.397 millones de dólares, 59% superiores a 2021 y 92% mayores a 2019.

Quiero destacar especialmente la nueva situación de YPF que en mayo del año pasado cumplió sus primeros 100 años desde su creación y 10 años desde la nacionalización que se llevó adelante durante la presidencia de Cristina Fernández Kirchner y que hoy nos permite saber que los logros de YPF son logros de todas y todos los argentinos.

Nuestra empresa se encuentra en plena expansión. La cotización de YPF, tanto en el ámbito local como en el internacional se multiplicó por 4 en este último tiempo, reflejando la marcha de la empresa y la confianza de los inversores.

YPF saneó su deuda y se encuentra realizando inversiones que expanden sus negocios.

Conviene subrayarlo. En 2022, a pesar de la brutal alza de los precios internacionales en la energía nadie se quedó en nuestro país sin gas o sin combustibles. Argentina siguió trabajando y produciendo.

Asimismo, debemos destacar el nuevo panorama que se abre a la explotación minera.

Las exportaciones del sector minero en el acumulado del año 2022 registraron el mayor valor desde 2012, con un total de 3.831 millones de dólares. Respecto de 2021 el incremento fue de 19%.

Estamos dando grandes pasos en la explotación del Litio, del que, junto a Bolivia y Chile, poseemos el 60% de las reservas mundiales.

Trabajamos junto con los Gobiernos provinciales y el sector privado para agregar valor, para generar más trabajo argentino. También estamos trabajando para que los recursos naturales de la Argentina sean preservados, manejados y valorados como un recurso estratégico.

Para que el desarrollo sea equilibrado, mejoramos todas las vías de transporte en el país llevando más seguridad, más eficiencia y más conectividad.

Con el Plan de Modernización del Transporte volvimos a conectar a 66 localidades con nuestros trenes de cargas y pasajeros, intervinimos 2.500 kms de vías y reactivamos 17 ramales ferroviarios. Reactivamos y extendimos 8 trenes federales que igualan a los que tenemos en el AMBA. Transportamos más de 26 millones de personas todos los meses en nuestros trenes y rompimos un nuevo récord de carga transportada por los trenes que administra el Estado con 8.5 millones de toneladas, bajando los costos logísticos y conectando al país de manera federal. Nuestros trenes no sólo llevan granos a los puertos, también creció un 200% la cantidad de alimentos y bebidas que viajan desde una provincia hacia otra sobre vías ferroviarias.

Impulsamos el desarrollo de la Hidrovía, la Vía Navegable Troncal, a través de la creación del Ente Nacional de Control y Gestión, integrando a su administración a las siete provincias argentinas costeras. Durante el primer año de la transición, el Estado obtuvo un saldo positivo de 29 millones de dólares para poder ejecutar obras en la ruta por la que circula más del 80% de las exportaciones argentinas y que impacta en 4.500 buques oceánicos al año. Después de 10 años, podemos hacer obras de dragado y balizamiento en el tramo Santa Fe al Norte y fomentar nuestra flota fluvial federal y Marina Mercante argentina. Además, incorporamos tecnología en la vía navegable y la extenderemos hasta Formosa y Misiones.

En los próximos días lanzaremos la licitación pública para la construcción de la vía navegable Canal Magdalena, obra de dragado y balizamiento que le brindará al sur de la Provincia de Buenos Aires la posibilidad de exportar su producción de manera más eficiente con una salida directa a aguas profundas y mejorará la conectividad fluviomarítima. Además, entre las ventajas que implica el desarrollo del proyecto se encuentra el ahorro en tiempos de navegación de los buques que transitan por el sistema navegación troncal.

Es sin dudas un viejo anhelo que finalmente pondremos en marcha durante este Gobierno.

En materia de transporte aéreo, pusimos en marcha un proceso de modernización iniciando obras en 7 aeropuertos durante 2022. En total, en ese año, pasaron por los aeropuertos del país más de 33 millones de pasajeros y pasajeras.

Trabajamos también por asegurar nuestras rutas, carreteras y calles. Logramos reducir en más de un 25% la mortalidad como consecuencia de siniestros viales durante 2022 y seguimos mejorando nuestros controles. En este sentido, impulsamos la Ley de Alcohol Cero que demostró efectos muy positivos en su aplicación en algunas provincias y municipios.

Quiero que me permitan hacer una breve mención al estado de algunas de las empresas en las que, o bien el Estado ejerce su administración directamente, o bien tiene participación y responsabilidad. Estas empresas son patrimonio de todos los argentinos y argentinas.

Estamos viendo cómo anticipan un nuevo embate privatizador sobre las empresas públicas precedido de una campaña de desprestigio.

Otra vez aparecen los negocios sobre el patrimonio de todos los argentinos y para eso se monta una campaña en contra de nuestras empresas.

ARSAT fue creada en 2006 por el Estado nacional y brinda conectividad mayorista con el objetivo de reducir las brechas digitales entre las pequeñas y las grandes ciudades de nuestro país. Con ARSAT estamos finalizando la actualización de la Red Federal de Fibra Óptica, para incrementar 10 veces la capacidad del tráfico de banda ancha. Relanzó su plan geoestacionario con la construcción de ARSAT SG-1 y ARSAT SG-2 que nos permitirá exportar servicios de valor agregado en América del Sur y brindar soluciones de conectividad en banda ancha.

Es, sin dudas, una empresa que ataca las asimetrías territoriales que hay en nuestro país.

Durante 2022 Aerolíneas Argentinas ordenó sus cuentas y, durante el año pasado, redujo casi a la mitad su necesidad de asistencia con respecto al 2021, pasando de 644 a 350 millones de dólares que, también, son 100 millones de dólares menos que en 2019. Además, del requerimiento de fondos original presupuestado para 2022, utilizó sólo el 65% y redujo su peso sobre el presupuesto total de gastos pasando del 0.48% en el 2019 al 0.31% para el 2023.

Aerolíneas Argentinas trajo 1.5 millones de turistas receptivos que visitaron nuestro país a través de la compañía durante 2022. Demás está decir, que gracias a Aerolíneas Argentinas muchas ciudades del país pueden tener la conectividad que requieren y que sus vuelos resultan un aporte extraordinario, clave en términos de su logística y su economía.

No podemos dejar de mencionar la obra que se viene haciendo desde AySA, que en estos últimos tres años construyó 4000 kilómetros de redes. Más que en toda la historia de los 17 años que tiene la empresa. Y que junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) llevó adelante, por ejemplo, la ampliación de la Planta Depuradora de Hurlingham pasando a beneficiar de 150.000 a 450.000 habitantes. También se acordó la financiación para la construcción de la estación de bombeo y el emisario subfluvial de 7,5 km del Sistema Berazategui, que beneficiará a más de 7 millones de habitantes con la mejora y expansión del servicio de cloacas.

Y finalmente el INVAP, que es un orgullo para todos los argentinos. Con capacidad para construir y exportar reactores nucleares, tecnología aeroespacial y reconocida internacionalmente por su calidad.

Menciono estas empresas para que todos estemos alertas. Tengamos presente que cuando en medio de una ruta desierta aparece la estación de servicio de YPF, cuando en una ciudad menos populosa se encuentran solo vuelos de Aerolíneas Argentinas, cuando en un paraje alejado solo están presentes el Correo Argentino o el Banco Nación, estamos constatando que el Estado no abandona a los suyos.

Que no vengan a hacer negocios con nuestro patrimonio los que invocan números con los que disfrazan su falta de interés por las condiciones de vida de tantos argentinos y argentinas, a los que estas empresas ayudan y mucho.

Defendamos nuestro patrimonio. En algunos casos proponen privatizaciones, en otros, deslindar responsabilidades y restar el apoyo que requieren para su funcionamiento. Detrás de esos discursos a veces hay visiones neoliberales de la economía, pero la mayoría de las veces hay búsqueda de negocios para ellos, sus familias o sus amigos. No nos confundamos.

El año anterior, pude decirles con mucho orgullo que nuestra temporada turística había alcanzado un record histórico. Para que así fuera el Programa PREVIAJE había sido fundamental, como lo había sido antes la Asignación para el Trabajo y la Producción que permitió durante la pandemia que muchas empresas del sector turístico, gastronómico y de entretenimiento no desaparecieran o se perdieran empleos.

Si en aquel momento el resurgir del turismo nos conmovió, más nos conmueve hoy observar que la actual temporada de verano ha registrado niveles jamás vistos en nuestra historia. La capacidad hotelera se vio ocupada en más de un 95%.

Desde el sector privado se estimó que en enero se desplazaron con propósitos vacacionales 22 millones de personas y se estima que en febrero otros 13 millones lo hayan hecho. No es un grupo de privilegiados con acceso a un destino lujoso. Es dos tercios de los argentinos y argentinas disfrutando de su derecho al descanso.

PREVIAJE es un instrumento estatal al servicio de nuestras empresas y de nuestra gente que fue adoptado de manera masiva. En cada una de sus ediciones fue perfeccionándose. En sus tres ediciones alcanzó a cerca de 6 millones de usuarios. En poco tiempo más lanzaremos el PREVIAJE 4 para promover destinos poco explotados y favorecer el movimiento turístico fuera de temporada.

El movimiento turístico da cuenta del nivel de actividad que registra nuestra economía en la actualidad.

Así como creemos que el descanso y conocer nuestro país es un derecho de nuestras familias, así también creemos que es central generar y disfrutar de nuestra cultura.

Trabajamos para construir posibilidades para nuestros artistas y para que su producción llegue a nuestra gente y al mundo entero.

Tecnópolis, el parque dedicado a la ciencia, la tecnología y el arte, tuvo un récord de más de 3 millones de visitantes en su 11ª edición.

El Centro Cultural Kirchner siguió ofreciendo cada semana una agenda de actividades de distintas expresiones, con más de 1.800.000 visitantes que disfrutaron de más de 5.000 propuestas artísticas y culturales,

Volvimos a abrir las puertas, ahora bajo órbita estatal, del Centro Cultural Borges generando otra vez un espacio de referencia cultural en la ciudad de Buenos Aires.

Necesitamos enfatizar la relevante importancia de la dimensión económica de nuestra producción cultural.

Estamos apoyando la exportación de nuestras producciones y sabemos que será un sector cada vez más importante para la generación de divisas y un aliado central para el conocimiento de nuestro país en el resto del mundo.

Desde el primer día de la gestión sostuvimos que la Obra Pública debía actuar como motor del desarrollo. Fue y es posible porque además de voluntad política, generamos diálogo y consenso; acordamos con todos los gobernadores y las gobernadoras, con todas las intendencias, sin distinción partidaria; conformamos una mesa de trabajo con todos los sectores y actores que forman parte de la agenda de la Obra Pública en nuestro país.

Desde el 10 de diciembre de 2019, se finalizaron más de 3.000 obras públicas de las 5800 en ejecución. Eso es tanto como decir que cada día de gestión hemos concluido 2,5 obras por día. En cada rincón del paíshay una obra pública que integra a la Argentina y que resuelve necesidades concretas de la gente.

Hemos mejorado la calidad del servicio de agua potable llevando ese beneficio a casi 6 millones de personas. Lo mismo hicimos con el mejoramiento de la calidad del servicio de saneamiento de aguas servidas. Más de 11 millones de personas se beneficiaron de ese modo.

La inversión pública en infraestructura que estamos haciendo en cada provincia tiene que ver con un plan de trabajo y de desarrollo que va acompañado de distintos indicadores sociales y económicos.

El presupuesto destinado a la Obra Pública se redujo a menos de la mitad entre 2015 y 2019. En 2020 comenzó su recuperación y para este año proyectamos un incremento presupuestario de 633% con respecto a lo ejecutado en 2019.

Más allá de la obra pública realizada, en pocos días estaremos entregando la vivienda 100.000 de esta administración mientras seguimos construyendo otras 140.000. Adicionalmente, ya entregamos cerca de 88.000 créditos para la vivienda propia.

Trabajamos para ofrecer viviendas dignas a nuestro pueblo.

Tengo tranquilidad de saber que cuando marzo concluya, cada día de mi gestión habré entregado a 85 familias su casa propia.

Familias como las de MARIA DANIELA PARRA FUENTES, que está hoy aquí con nosotros. Daniela tiene 38 años, es guía de turismo, nació en San Juan, pero vive en Ciudad de Buenos Aires desde los 8 años. Ella marcó un hito en la Argentina y en su propio entorno: es la primera en tres generaciones en acceder al sueño de la casa propia. Su abuela puso todos sus ahorros en un emprendimiento inmobiliario y la estafaron. Su madre, a los 60 años, aún vive alquilando. El 2021 quedará para siempre marcado en su memoria porque en diciembre de ese año recibió las llaves de un departamento de tres dormitorios. Hoy Daniela vive una nueva historia, en Parque Patricios, con su pareja y sus dos hijos, Luciano de 15 años y Sofía, de un año y dos meses, que nació justo cuando le aprobaron el crédito hipotecario.

Hay otra historia, es la historia de las personas de carne y hueso cuyas vidas han mejorado, cuyos derechos han sido reconocidos. Argentina es sustancialmente mejor que hace tres años,

La Obra Pública y la construcción de viviendas, han sido el impulso para que el sector de la Construcción continúe con un crecimiento sostenido, desde mediados de 2020, y que hoy cuente con más de 450 mil puestos de trabajo registrados y más de dos años de recuperación, superando el pico histórico más alto que se registró en julio de 2015. La inversión del Estado es clave para la creación de empleo en el sector. Estamos convencidos de que en poco tiempo podemos llegar a tener 500 mil puestos de trabajo en la construcción.

El empleo formal creció desde diciembre de 2019 el 4,1%. En los años de la gestión que nos precedió cayó un 3,5% lo que representó la expulsión de 220 mil trabajadores del sistema formal de trabajo. Además de los más de 500 mil puestos de trabajo formales que creamos, se crearon más de 1 millón de puestos de trabajos informales.

En 21 provincias se registra pleno empleo.

Durante 2022 se verificaron más de 13 millones de empleos registrados: el nivel más alto de la serie iniciada en 2012 con las tasas de actividad y empleo femenino más altas y las tasas más bajas de desempleo desde 2004.

Durante 2022, trabajadores y empresarios continuaron con las discusiones libres sobre salarios y condiciones de trabajo en el marco de negociaciones colectivas que se desarrollaron con toda normalidad. Funcionó y seguirá funcionando el Consejo del Salario Mínimo. Desde el Gobierno mantenemos un diálogo fluido con las organizaciones de los trabajadores y convocamos permanentemente al diálogo desde el Consejo Económico y Social.

Todos los Ministerios se enfocaron en propiciar la generación de empleo. Enfocándose en el desarrollo de las PyMEs. Con el Programa “Te Sumo”, se facilitó la contratación de 11.000 jóvenes en Pymes de todo el país.

Con relación al sector previsional, debemos señalar que la extensión del plazo de la moratoria que cerraba a fines de julio, garantizó que entre agosto y diciembre pudieran iniciar su jubilación alrededor de 70.000 mujeres que se hubieran quedado sin derecho a la seguridad social. Complementariamente, la aplicación del “Reconocimiento de Aportes por Tareas de Cuidado” permitió el acceso a 260.000 mujeres, que pudieron computar aportes previsionales por sus hijas e hijos y acceder por derecho propio a su jubilación. A su vez, más de 15.000 personas, en su mayoría varones, alcanzaron la cobertura previsional por medio de la “Jubilación Anticipada”.

Este Gobierno implementó el “Refuerzo de Ingresos” de mayo y junio, que dio cobertura a 7,5 millones de personas, y el “Refuerzo Alimentario para Adultos Sin Ingresos”, destinado a personas en condiciones de extrema vulnerabilidad social en noviembre y diciembre.

Protegimos los ingresos de jubilaciones y pensiones, aplicando las actualizaciones trimestrales de la movilidad junto a distintos refuerzos, que posibilitaron un incremento interanual del haber mínimo del 107%, superando la evolución del índice inflacionario en 12 puntos porcentuales.

Trabajamos también todos los días con sectores que se desenvuelven en la economía popular. Debemos convertir el trabajo que allí se realiza en empleo formal. No puede desconocerse el valor de la economía popular que no solo produce, sino que también demuestra la fuerte vocación de nuestra gente por autogenerarse soluciones.

Nuestro pueblo quiere trabajar.

Gisela Segovia, que hoy está aquí, es desde hace cinco años trabajadora de la Construcción. Gisela tiene 34 años, madre soltera de 4 hijos, trabaja en una obra en Puerto Madero hasta donde viaja todos los días en colectivo, subte y en el tren Sarmiento desde su casa en Merlo, conurbano oeste, donde está terminando su casa propia.

Desde que se animó a postular al trabajo cuando una vecina le avisó que buscaban gente en una obra en Capital Federal, la vida le cambió. Se afilió a la UOCRA y hoy se apresta a iniciar una tecnicatura en Seguridad e Higiene. Está feliz: gana mejor, tiene obra social, vacaciones, aportes jubilatorios, aguinaldo, apoyo del sindicato y se ganó el respeto de sus compañeros.

Sostengamos ese círculo virtuoso. La inversión en obra pública es más vivienda, pero también más trabajo, y más dignidad para Gisela y para todos y todas.

Me gusta recordar la expresión del Papa Francisco: empujar desde abajo hacia arriba y desde las periferias hacia el centro.

Aplicando esa lógica, el Estado estuvo presente junto a los sectores de mayor vulnerabilidad. Durante 2022 se otorgaron bonos a personas entre 18 y 64 años cuya realidad por falta de trabajo y condiciones socio familiares de gran vulnerabilidad los ponían en situación de alto riesgo.

Nosotros creemos que la mejor política social es crear trabajo. Pero también sabemos que existen situaciones y necesidades impostergables y que el Estado debe estar presente para dar las debidas respuestas. No vamos a dejar solo a ningún compatriota que esté pasando un momento difícil.

Estamos convencidos de que Evita tuvo razón al decir que “donde hay una necesidad hay un derecho”. Esa frase encierra un principio ético y político insoslayable y nos impone un compromiso con nuestro pueblo que de ningún modo podemos desoír.

El Programa Potenciar Trabajo tiene más de un millón de beneficiarios. Dos tercios de quienes reciben el subsidio son mujeres. Trabajamos para que todos los beneficiarios puedan encontrar los esquemas de contraprestación que más se adecuen a sus necesidades.

Hemos iniciado un proceso de transformación de planes sociales a empleo formal. Conjuntamente los Ministerios de Trabajo, de Desarrollo Social y de Economía pusieron en marcha el Programa Puente al Empleo que ya logró que 58 mil titulares ingresen al trabajo registrado de calidad.

Para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria, fortalecimos la Prestación Alimentar que llega a más de 4 millones de niñas, niños, adolescentes, embarazadas y personas con discapacidad. Cada día, el Ministerio de Desarrollo Social financia 3 millones de prestaciones con calidad nutricional (desayunos, almuerzos y meriendas) en más de 15 mil escuelas a las que asisten niñas y niños en situación de vulnerabilidad. También a los comedores comunitarios y merenderos, en esa gran red social que tiene la Argentina, con organizaciones barriales, clubes, iglesias y sociedades de fomento.

En Argentina, 5 millones de personas viven en los casi 5700 barrios populares identificados en el Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP); y lo hacen en situaciones críticas en términos de falta de servicios básicos y hacinamiento.

A través del Ministerio de Desarrollo Social se realizaron y se están realizando más de 1000 obras en 900 barrios populares, llegando a más de 637 mil personas y generando más de 272 mil puestos de trabajo. También a través del Programa Lote.Ar se generaron más de 15 mil lotes con servicios para población de barrios populares.

Quiero destacar especialmente que, en su conjunto, el gasto en Promoción y Asistencia social representa más del 1% del PBI. Esto multiplica por dos la inversión promedio realizada durante toda la administración anterior.

Una vez más: nosotros conocemos bien a quienes están viviendo momentos difíciles y trabajamos para que puedan mejorar sus condiciones de vida y superar el trance.

Desde el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, seguimos avanzando en la implementación del Programa Acompañar. Se trata del primer programa nacional de apoyo económico y psicológico a mujeres que están en situación de violencia de género. A través de esta política ya alcanzamos a más de 270.925 mujeres y diversidades de todo el país.

Cada Programa Acompañar es una mujer menos en riesgo.

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