BOLÍVAR
Los sentidos mensajes de despedida a Duilio Lanzoni tras su fallecimiento
Al conocerse el fallecimiento de Duilio Lanzoni, en las últimas horas del martes, varias personas vinculadas a la cultura de Bolívar acudieron a sus redes sociales para despedir al referente del grupo de teatro Artecon. También hicieron lo propio desde el sindicato La Bancaria, ya que Lanzoni fue trabajador del Banco Provincia.
En Artecon fue director, dramaturgo y actor. En 2025 estrenó El Desolvido (Hilachitas de una historia), obra basada en un caso real de los albores de los ochenta, que escribió Duilio y significó su vuelta al escenario como actor, luego de 29 años. Además, se encargó de la puesta en escena y dirección.
En tanto, en 2023 presentó Álbum de historietas teatrales, el tercer tomo de las obras de teatro de su autoría, editado por Los Libros del Espectador.
En la actualidad era parte del sindicato La Bancaria por haber sido empleado el Banco de la provincia de Buenos Aires. Desde la secretaría de la seccional Pehuajó de la asociación, emitieron un sentido saludo a modo de despedida. “Con profundo pesar esta seccional comparte la noticia de la lamentable desaparición física del compañero Duilio que en la actualidad ocupara el cargo de secretario general de la comisión gremial interna de BAPRO, como asimismo el cargo de secretario de cultura y educación en el secretariado de esta seccional. Rogamos una oración por su eterno descanso”, es el texto publicado por la entidad.
En el ámbito cultural bolivarense, muchas personas decidieron despedir a Lanzoni desde sus redes sociales. Lorena Palacio escribió “hoy murió Duilio Olmes Lanzoni. La noticia llega y provoca un enorme y triste silencio. Uno entiende, de inmediato, que se apaga una presencia que marcó la vida cultural de Bolívar durante décadas.
(…) No pretendo decir más de lo que corresponde. Su ausencia deja un hueco enorme. Hay personas cuya obra queda a la vista, pero también está lo otro: lo que hicieron en la vida de quienes se cruzaron con ellos, aunque haya sido una sola vez. Hoy lo despido desde ese lugar. Con respeto. Gracias por todo, Duilio y hasta siempre. Abrazo apretado al alma a su familia”.
El grupo de teatro Vamos de Nuevo, que en septiembre de 2024 presentó la coproducción con Artecon de la obra ‘No se culpe a la casa’, escrita por Duilio Lanzoni e inspirada en textos de Julio Cortázar, se sumó a la despedida. “El teatro independiente está de luto. VDN despide al gran hacedor de nuestro teatro”, publicaron.
El grupo de teatro El Mangrullo también despidió a Duilio: "mucha tristeza en el teatro independiente bolivarense. QEPD D. Lanzoni. Gracias por tu arte".
Por su parte, José María Alabart, escribió “chau, Duilio, animal de teatro. Dentro de 10 días hubiésemos cumplido, juntos, 46 años de nuestra 1era trepada a las tablas de las que no nos bajamos más. Quedan ahí kilómetros de horas de parlas sobre teatro, cine, literatura, política y fútbol. Fiestas, desencuentros, reconciliaciones, el afecto y el respeto constante. Hasta siempre, compañero”.
Mario ‘Chiqui’ Cuevas, junto a una imagen de su programa de radio Sin Fronteras, publicó “Duilio en el secundario, luciéndose en la clase del profe Cancio; Duilio escribiendo la reseña de los fulbitos que hacíamos en el Club Estudiantes; Duilio invitándonos a su casa, en Arenales y Bernardo de Irigoyen, para degustar las pizzas que nos hacía Irma; Duilio años después, abriendo su casa, con sus libros, sus discos y cds, sus perros, el mate y el asado con Coca Cola; Duilio y su Boquita, siempre Boquita; Duilio haciendo periodismo escrito y radial; Duilio y esas noches de juntadas para ver películas; Duilio y Artecon y el teatro, que son lo mismo; Duilio y sus poesías y su obra teatral; Duilio y sus dedos en V y Juan Domingo Perón, Evita, Néstor y Cristina; Duilio creando canciones en Suno; Duilio peleándola estoicamente hasta el último minuto; Duilio con sus dos dedos en V… Siempre en nuestros corazones y en nuestra memoria”.
Oscar Bissio también publicó un sentido mensaje de despedida: “tristeza. Esta noche Duilio Lanzoni arma su escritorio en una nube. Guía periodístico de los primeros tiempos; dramaturgo, poeta; ensayista y compañero. Amigo en las noches de Cronos entre ajedrez y cafés. La cultura de Bolívar llora esta hora. La sala de Avellaneda espera tu nombre para entrar en la memoria”.
A su vez, desde el gremio docente SUTEBA Bolívar, publicaron “con profundo dolor y respeto despedimos a un gran compañero y defensor de la Educación Pública. Duilio fue un destacado dramaturgo, director de teatro y gestor cultural argentino. Figura muy importante del teatro de la región, cuyas obras y libros abordaron la historia y la memoria. Desde los inicios de SUTEBA, en nuestra ciudad, nos acompañó con actividades culturales, de memoria, con colaboraciones artísticas y temáticas compartidas que se centraron en la valorización de la historia y la memoria popular, lo que generó un punto de encuentro en la agenda cultural y social de nuestro sindicato. Desde el SUTEBA Bolívar lo despedimos con profundo dolor y acompañamos en este difícil momento a sus familiares y amigxs. Hasta siempre Duilio Lanzoni”.
Además, Marco, hijo de Duilio, quien compartía la actividad teatral desde el equipo técnico, publicó el pasado viernes un escrito e imágenes que dan cuenta de su vínculo.
“Mi papá nació con una extraña condición: la irrefrenable necesidad de contar historias. Quizá tenga que ver con las desventuras que ha atravesado, como perder a su padre cuando tenía ocho años, ser colimba durante Malvinas, despedir a un amor durante su adolescencia o atravesar infartos y cánceres desde su tercera década. Una lluvia de asteroides trágicos que le dieron forma de artista.
O, por el contrario, puede ser producto de la buena fortuna: la de ser hijo de un periodista escritor y una maestra poetisa, peronistas ambos; la bendición de haber nacido hincha de Boca; la de ser un enamorado de la música, los libros y las películas, como evidencian sus tres bibliotecas, su CDteca o su colección de catorce mil películas grabadas en DVD; y la fortuna de haber encontrado muy temprano en el teatro una pasión irremediable y, en Artecón, una gran familia (figurativa y literal) que lo ayudó a multiplicar su palabra
Sea cual fuere la razón, desde que tuvo a su alcance un medio para hacerlo ha dedicado cada segundo de su existencia a crear universos, a invitar a los demás a visitar sus mundos, entretejidos con retazos de sus pasiones y deseos, de sus ideas y temores, de sus amores y desencuentros. Mi viejo crea cada día de su vida, escribe historias completas en su cabeza, imagina protagonistas y conflictos, tramas y resoluciones, y solo entonces suelta todo en el teclado, convirtiendo cada acto en una reescritura.
Papá escribió cuentos, notas, ensayos, poemas, versos, canciones, obras, sketches, novelas, sainetes, infantiles, policiales, relatos históricos, absurdos, musicales, comedias, dramas. Mi viejo juega con palabras que muchos toman por chistes pavos. Gambetea reflexiones sobre cada momento del país y de su vida. Un coleccionista de anécdotas. Un erudito del idioma. Mi editor de confianza en cada escrito, un interlocutor con el que hablo a diario desde que la tecnología nos lo permite.
Un argumentador irrebatible. Un deportista del vocabulario que construye dramaturgias amoldadas a la cantidad de actores y actrices que tenga a disposición, a las habilidades, características y limitaciones de cada uno de ellos, para que todos tengan la oportunidad de formar parte, y partiendo de cualquier disparador: sobre trenes, fusiles, almendras o gangrenas. Historias en zonas grises, o de irse siempre, que transcurren en esquinas de pampas infernales, habitadas por chanchos, vacas, perros y gatos. Empampanadas leyendas del desolvido, surgidas de reinos imaginarios. Imprevistas verdades de madera, acero y cemento, en donde Güemes y Eva comandan carrozas custodiadas por murgas que cruzan puentes quemados para atrapar, en pueblos sitiados, máquinas de utopías escondidas en latas.
Duilio Olmes Lanzoni. DOL. Duilio para algunos, Dulio para otros, papá para nosotros. Lleva más de 50 años contagiando de literatura, teatro y militancia a decenas de personas, desde Bolívar y más allá, con teatreros que multiplican el mensaje creador y lo hacen carne arriba de escenarios de todo el planeta.
Porque mientras para muchos la importancia de vivir es dejar algo en este mundo, mi papá, en cambio, eligió dejar cientos de mundos en esta vida.
Un dramaturgo. Un teatrero. Un cinéfilo. Un bibliófilo. Un militante. Un xeneize. Un director. Un maestro. Un artista. Un padre para sentir orgullo. Un creador de mundos”.