2025-08-16

SIN FRONTERAS

Vida y obra del bolivarense Néstor Natiello, estudioso del tango que transitó con su voz las tanguerías porteñas

Además tiene registrados tres tangos en Sadaic junto al Alejandro Antonio.

Néstor nació el 28 de mayo de 1948 en la clínica Durante de Bolívar, la familia vivía en Balcarce 60, luego en Moreno 245 en casa propia, su padre tenía la carpintería en Moreno 179. En 1966 Néstor se radicó en La Plata hasta 1971 que la familia se mudó a José Marmol, en 1980 Néstor se radicó definitivamente en Capital Federal.

“Hoy a los 77 años, vivo en la calle Montañeses entre Pampa y Sucre, a media cuadra de la nombrada esquina: Pampa y la vía, siempre cuando uno se encuentra sin un centavo se suele decir ‘Estoy en Pampa y la vía’. La historia obedece a que a principios del siglo 20 el Hipódromo Argentino que hoy se encuentra en Palermo, estaba donde hoy se erige el estadio de River. El hipódromo ponía a disposición de todos aquellos que se quedaban sin un centavo un tranvía que llegaba justo hasta esta esquina”, nos cuenta Néstor.

Su padre fue violinista en la orquesta de Virgilio Rossi hasta 1943 que se casó y dejó la música para dedicarse solo a la carpintería. Su primo Héctor Edmundo tocó el bandoneón en la orquesta del maestro Devicenzi. “Mi tío Luis Oscar, en cuyo homenaje hoy una calle de Bolívar lleva el nombre de Natiello, fue también poeta y bandoneonista - dice Néstor y agrega: En mi casa no teníamos radio y la primera música que escuche fue todo lo español en la casa de mi abuelo los domingos, allí conocí a Miguel de Molina, Lola Flores y Angelillo entre otros”.

 

 

Un día de 1959 su madre llegó a casa con una radio y a partir de ahí comenzó el verdadero encuentro de Néstor con el tango, con programas como Los Pérez García y El Glostora Tango Club que difundían las orquestas de De Angelis, Héctor Varela y José Basso. “Por Radio Colonia y Radio Carbe de Montevideo también escuchaba a Gardel”, cuenta.

En mayo de 1964 se presentó en el club Alem la orquesta de Osvaldo Pugliese, con bandoneonistas de la talla de Osvaldo Ruggero y Julián Plaza. “Los cantores eran nada menos que Jorge Maciel y Abel Córdoba y el presentador, un hombre que hizo escuela con sus glosas el ‘Negro’ Mela. Ese día empecé a imaginarme que me gustaría cantar”, recuerda.

 

 

Néstor Natiello es un estudioso del tango, en 1971 participó en el programa de televisión ‘El tango del millón’, siendo ganador en un concurso denominado ‘Qué sabe usted de tango’. “Con tan solo veintitrés años le gané a todos los veteranos y me llevé un lavarropas, para regocijo de mi madre”.

En 1991 Néstor se animó y comenzó a estudiar vocalización con Héctor de Rosas, prestigioso cantor que fue la voz masculina en la ópera “María de Buenos Aires”, de Piazzolla y Ferrer.

“El propio De Rosas nos llevaba a distintos eventos donde comenzábamos a largar nuestros primeros trinos (o gritos, según quién nos escuchara), siempre con la mente puesta en cantar como profesional, pero no serlo, aunque parezca una paradoja - explica Néstor -. El profesional se debe al público y por lo tanto se ve obligado a cantar lo que le gusta al público. Yo como gustador y conocedor tengo un repertorio muy extenso, y prefiero cantar lo que me gusta a mí, que no son los tangos de batalla que cantan los profesionales”.  

 

 

De a poco Néstor comenzó a frecuentar el circuito de las peñas, donde los cantantes son acompañados por músicos profesionales. Comenzó en 1995 en la Casa del Tango. “Me llamaban ‘El terror de los músicos’, porque estaban acostumbrados a acompañar tangos como ‘El día que me quieras’ y ‘Naranjo en Flor’ y yo aparecía con ‘María la del Portón’ o ‘Amor de forastero’.

A sus facetas de cantor y estudioso del tango, Néstor le sumó la de escritor, conoció a Alejandro Antonio, guitarrista, académico y profesor de música, que en ese momento formaba parte de un trío de guitarras que trabajaban en ‘La Aurora del Tango’.

 

 

“Un día le pregunté si era capaz de componer una partitura para una letra mía, le pasé ‘Estaño’, que está dedicado al Bar Suárez de Lavalle y Esmeralda que ya no existe y que yo frecuentaba. Aclaro que todas esas letras las compuse hace quince años. Pero nunca creí que algún día iba a registrar algo y la vida me mostro la realidad, gracias a este genio”, agradece.

“Yo tocaba todos los martes en un boliche en Almagro, La Aurora del Tango y Néstor era habitué de ese lugar. Ahí tocaban los guitarristas Mario Gauna y Alberto Becerra, mis dos padrinos de este aprendizaje - testimonia Alejandro Antonio -. Néstor traía algunas cosas y como sabía que yo leía música me preguntó si componía, yo había escrito unas músicas para una obra de teatro, pero no tango así que le dije que me animaba a jugar. No es fácil escribir letras que tengan algún sentido, con rima y cierta cantidad de sílabas y con una determinada forma, y a todo eso Néstor lo maneja perfecto, de forma intuitiva pero perfecto. Eso hizo que yo pudiera encontrar una línea melódica de forma natural, habremos cambiado un par de cosas, nada más. Sólo le di a los temas un vuelo más actual conservando la raíz”.

 

 

Los tres tangos de Alejandro y Néstor están registrados en Sadaic y se pueden disfrutar en YouTube y en Spotify, interpretados por Alejandro en guitarra: ‘Estaño’, con la voz de Natalia Bril; ‘Pasajera del otoño’, con la voz de Fernando Beccar; y ‘Yo te quise olvidar’, con Marianella Barattucci como cantora.

“Hoy estoy casi retirado porque padezco hipoacusia y por más audífonos que use ya se va acentuando, ¿pero quién me quita lo bailado? Como diría Peteco Carabajal: Bellos recuerdos que siempre los guardo dentro del alma”, dice Néstor Natiello, un caballero del tango.

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