HISTORIAS QUE INSPIRAN
Santiago Sequeira, el bombero de Daireaux que desafió todos los prejuicios y es ejemplo de superación
Las redes sociales nos inundan de historias que emocionan y demuestran que aquello que parece imposible, se logra. Es el caso de Santiago Sequeira, el bombero deroense cuyo juramento llegó incluso a Marcelo Tinelli. Es, sin dudas, un símbolo de constancia y superación.
'Santi' nació el 28 de octubre de 1996, es hijo de Oscar Sequeira y Daniela Hernando. Tiene dos hermanos: Agustín y Gustavo. Otro eslabón muy importante en la vida de este hombre, pertenece a sus abuelas Norma y Libia y a su abuelo 'Bocha' quien, según contó, lo lleva a cobrar la cuota de socios cuando la casa queda lejos.
Padece Síndrome de Down y, pese a cualquier prejuicio, él logró finalizar la primaria, el secundario y realizó un curso de primeros auxilios y para ser camillero.
En octubre de 2018, con Info HD llegamos a su casa y fue él quien se encargó de abrir la puerta. Aseguró que no le tenía miedo al grabador y su madre, que se encontraba en el momento de la nota, agregó que le gusta que le saquen fotos y lo filmen.
Nos sentamos en uno de los sillones y durante más de una hora 'Santi' fue contestando las preguntas. En ocasiones, tal vez producto de inhibirse ante la entrevista, sus respuestas eran escuetas.
Bombero de alma
Durante tres años fue cadete. En 2016, Santiago Sequeira se transformó en un bombero más. O, mejor dicho, en el bombero que todos sus compañeros quieren.
“Cuando empezó, lo hizo como cadete y realmente cuando decía de ser bombero, para uno era difícil. Si vos te ponés a pensar, porque ya no era nene, no era chico, uno muchas veces piensa que es algo como de chicos, de jueguitos de chicos, pero realmente nada que ver”, manifestó Daniela y recordó que Santiago fue por su cuenta y se anotó.
El grupo de amigos y compañeros del cuartel fue un dato a destacar por la mamá de Santiago: "Se cuidan y a él lo cuidan, pero es algo general de ellos. Si ven que hay alguien que está mal, todo el mundo se presta a poder llegar a esa persona. Es algo muy de ellos, muy especial, yo no sé si será por las situaciones que viven”, analizó Daniela.

Cuestión de gustos
Cuando le consultamos sobre lo que más le gusta de su profesión, rápidamente contestó “de todo un poco”. Por otro lado, su mamá, señaló que “lo que más le gusta y en lo que más lo han capacitado es en incendios forestales. Ese es su fuerte”.
Le pedimos una clave para ganarle al fuego y Santiago respondió “en contra del viento”. Ante estas palabras, quisimos saber más: ¿Qué pasa si se pone a favor del viento? “Se te viene el fuego encima y quema todo”, aseguró.
Cada vez que su handy le comunica que hay un alerta, sale corriendo al cuartel porque, según él, “no se puede caminar. Hay que salir corriendo”.
“Le gusta siempre ser el primero, segundo… entonces saca la bicicleta que nunca se guarda, la bicicleta siempre está adelante [de la casa], y se va. A no ser que esté el auto de su papá afuera. Algunas veces, incluso, ha parado a alguien”, completó Daniela.

¿Fácil o difícil?
Santiago dijo que no tuvo ningún incendio difícil, que todos han sido fáciles de resolver. Fue el entonces jefe de Bomberos, Juan Morales -retirado de ese cargo hace poco más de un año- quien determinaba si Santiago iba o no a un siniestro. Según contaron, ha llegado a estar más de un día apagando el fuego.
Muchas veces, cumple la función de lancero, es decir, es quien se pone al frente con la manguera y apunta hacia las llamas. En el cuartel, Santi también tiene trabajo de sobra. “¿Cómo andás para limpiar la autobomba?”, le preguntamos. Al segundo y con una sola palabra, dio la respuesta: “Perfecto”.
Además, ha hecho guardias nocturnas junto a sus compañeros y tiene, hasta el momento, dos diplomas: uno por un curso sobre electricidad y otro sobre transporte vehicular.
También en la charla, el entrevistado se refirió a las acciones a realizar cuando deben hacer R.C.P. (Reanimación Cardio Pulmonar). “Hay que contar hasta 30, ver si tiene pulso y hacer 30 más”, explicó aludiendo a la cantidad de compresiones cardíacas que tiene que hacerle a quien haya padecido algún inconveniente de este tipo.
Inclusión y educación
Santiago Sequeira cursó sus estudios primarios en la Escuela N° 35, luego continuó en la Secundaria N° 6. Con orgullo, manifestó que nunca "se llevó" una materia. Luego de completar el período escolar se tomó un año sabático y realizó un curso de auxiliar de enfermería).
Según contó su mamá, vieron la opción de que Santiago Sequeira vaya a Capital Federal con sus hermanos y estudie allá, pero él no veía con buenos ojos alejarse de bomberos voluntarios.
“Para ser bombero tenés que cumplir ciertas cosas y tenés que estar, tenés que participar. La reunión de los miércoles es una reunión que hacen ellos, que charlan sobre sus cosas; es algo que podés faltar una vez o dos, pero no podés faltar todos los miércoles”, expresó ella.

Su limitación
En aquel octubre de 2018, mientras el homenajeado fue a otro sector de su casa a buscar las carpetas con las que estudiaba, le pedimos a su mamá que nos dé detalles de la condición de Santiago: “Síndrome de Down. Vos le preguntas a él y él te dice yo tengo Trisomía 21 porque él lo tiene más que asumido. Toda la vida se lo dijimos”.
“La limitación más grande que tiene son los tiempos. Nosotros pensamos que tiene que ser rápido, ya y él, la limitación que tiene es que es mucho más lento en todo”, agregó Daniela. Pese a esto, “pudo hacer jardín, pudo hacer escuela y estudió, entonces vos decís: ‘¿cuáles son las limitaciones?’", reflexionó.
La paradoja es lo que ocurre con él cuando existe un alerta. Daniela lo contó así: “A mí me da gracia porque, por ejemplo, cuando salió con lo del tema de bomberos y cuando empezó a tener que ir es justo lo contrario; es inmediatez y vos no te imaginás cómo reacciona cuando el handy llama y cómo sale corriendo o en bici o en lo que sea. Entonces vos decís ‘¡qué increíble que una cosa como bomberos provoque eso!".
Esto es apenas parte de la historia de Santiago Sequeira. Una historia que a lo largo de los casi 8 años en los que transcurrió desde aquella entrevista, sumó nuevos capítulos imposibles de enumerar en estas líneas, pero hay uno que es para destacar: hace apenas unas semanas, fue condecorado en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires luego de que el deroense Alejandro Acerbo presentara un proyecto para declarar de interés legislativa la trayectoria de este hombre que se encargó de demostrar a una población que no hay obstáculos imposibles de derribar siempre que uno quiera lograrlo.