SIN FRONTERAS
Los grandes músicos argentinos que se dan mimos a través de versiones de alto valor artístico
Cuando Gustavo Cerati tenía quince años y recién estaba comenzando con su grupo, cayó en sus manos “Artaud” (1973), el disco que grabó Luis Alberto Spinetta bajo el nombre de Pescado Rabioso. El álbum lo cautivó, especialmente ‘Bajan’ y cuando publicó “Amor amarillo” (1993) la incluyó en el disco.
“Fue una cosa bastante extraña porque generalmente no hago covers, no sé por qué razón siempre arranco con la idea de hacer alguno - le contó Cerati a Maitena Aboitiz en ‘Cerati en primera persona’-. Incluso a Luis se lo propuse varias veces, esta vez creo que es la vencida. Le conté que iba a hacer ‘Bajan’ (en general no le gustan mucho las versiones que le hicieron de sus temas), después se la mostré y le gustó mucho. No se trata de un homenaje a Spinetta, como algunos me preguntan reiteradamente, más bien es una buena canción que adoraba cantar a los quince años y que aún hoy me queda bien hacerla. Luis me prestó unas guitarras acústicas, una con la que hizo el tema justamente, así que utilicé esa guitarra. ¡No tenía ninguna otra alternativa! Y me pareció buenísimo”.
En el inmenso recital en Vélez que hizo el Flaco con las Bandas Eternas el 4 de diciembre de 2009, sonó ‘Bajan’, cantada por Spinetta y Cerati.
En el año 2006 se realizó un disco “Homenaje a los 40 años de Rock Argentino”, que contiene una hermosa versión de Luis Alberto Spinetta del tema de Fito Páez, ‘Tres agujas’, con el piano de Lito Vitale. En marzo de 2013 Fito le confesó a Gloria Guerrero en Página 12: “Éramos amigos, con Luis todo era ironía. Le dije: ‘Qué linda versión hiciste, sos un cabrón’. Y él me contestó: ‘Sí, lo que pasa es que el cantante no cantó’ (risas). Fue muy hermoso escuchar esas inflexiones en él; le dio un color y un fraseo maravillosos. Con Luis todo era calidez y humor. Y rigor. Era riguroso, pero de una manera cálida. Le gustaba mucho trabajar: era estar siempre encima del material, ponerle esto y sacarle lo otro. En épocas de Giros recuerdo que escuchó una mezcla de ‘Alguna vez voy a ser libre’, se sacó el auricular y me dijo: ‘¡Vos estás loco!’. Ya le había gustado mucho ‘Tres agujas’, y a partir de ese momento me dije: vamos a encontrarnos. Pero no con planes de música”.
En el año 2010 Charly García convocó a Andrew Loog Oldham como productor para que ordene el material de “Kill Gil”. Oldham alquiló un estudio en New York, The Magic Shop, y junto con el ingeniero Tim Latham, iniciaron la tarea nada fácil de decantar los temas que no estaban en la frecuencia del disco. En el álbum Charly interpreta una emotiva versión de la canción de John Lennon, ‘Watching te Wheels’, bajo el título de ‘Mirando las ruedas’. Durante el proceso de producción del álbum Oldham encontró varios puntos de contacto entre Charly y John Lennon, con quién trató unos meses de 1963 cuando era publicista de los Beatles. El punto principal consistía en la determinación de ambos artistas con su música, en el estudio eran consecuentes con una idea, con lo que expresaban y su música fluía concretamente en esa dirección.
“Una celebración del Rock Argentino” (2010) es una caja de diez discos producido por Litto Nebbia, dónde homenajea a los grandes de nuestro rock. Aquí Nebbia realiza una versión de ‘Yo no quiero volverme tan loco’.
En el libro de Sergio Marchi, ‘No digas nada’, Litto declaró: “Alguien que no nos conoce, no pensaría que Charly y yo podríamos estar juntos, y ese día, en casa, lo pasamos bárbaro. ¿Pero qué paso? La música. Escuchábamos cosas, le mostré algunos temas nuevos. En el ambiente hay una mala costumbre: nadie sabe lo que hace el otro. Yo de Spinetta y de Charly tengo todo.
Me gusta Charly como músico completo, me copa de él la cosa original como compositor, ese par de canciones que pone en cada disco. Me gusta cómo él dice lo de él, lo canta mejor que todos. Una cosa es el ambiente, que tiene mucha hipocresía y cosa jodida, me pueden decir que Charly o Pappo están re-locos, pero si yo los llamo, me conocen, saben cómo soy, y nos podemos cagar de risa, tocar y disfrutar, lo que se te ocurra. Hay una cuestión de afinidad y de respeto, porque cada uno con lo suyo, equivocado o no, se ha roto el traste”.
Luis Alberto Spinetta declaró en ‘Martropía’, el libro de Juan Carlos Diez.
“Yo creo que ‘La Balsa’ fue un gran inspirador para todos, y también los otros temas de Los Gatos. Cada tema encerraba un misterio que, a la vez, era una motivación poética, una gran manija para nosotros. A mí me gustaban las ideas de Litto y el concepto que tenía el grupo para tocar. Ellos han sido una influencia constante, de alguna manera. Litto Nebbia fue un inspirador, un motor elemental de todo esto. Ya al acercarte a él te dabas cuenta de todo lo que sabía y todo lo que iba a dar. Yo con Los Gatos Salvajes me moría, pero con Los Gatos ya me recontra moría. ‘La chica de paraguas’ o ‘El rey lloró’, que es uno de los temas que más me gustan de la época, son joyas”.
Y es en “Una celebración del Rock Argentino” (2010) que el Flaco realiza una versión de ‘El rey lloró’, tiempo después la cantó en el recital con las Bandas Eternas.