martes 24 de febrero de 2026

SIN FRONTERAS

Ocho canciones con historias dedicadas a nuestras mascotas caninas

Hay un gran número de canciones en esa dirección.

Hay que reconocer que en el lenguaje popular la raza canina está vituperada, es común escuchar: “Está con un humor de perros” o “Una noche de perros” o más allá: “Una vida de perros”, y hay un gran número de canciones en esa dirección: Serú Girán incluyó ‘Noche de perros’ en “La Grasa de las Capitales” (1979) y Materia Gris, grupo liderado por Julio Presas, tituló una de las primeras ópera-rock en la Argentina: “Oh perra vida de Beto” (1972). Cruzando la cordillera, Los Bunkers, importante banda chilena, grabaron “Vida de perros” (2005), con un tema del mismo nombre que titula el disco.

 

 

En febrero de 1968, antes de partir a India, Los Beatles estaban en la sala de ensayo, en un momento Paul McCartney le pidió a John Lennon que creara una canción, John esbozó algunas ideas musicales en torno a un título, ‘Hey Bullfrog’ (rana toro). La banda lo cambió por ‘Hey Bulldog’ después de que McCartney comenzara a improvisar ladrando durante la sesión. En 1997 McCartney le contó al autor Barry Miles: “Recuerdo ‘Hey Bulldog’ como una de las canciones de John, y le ayudé a terminarla en el estudio, pero es principalmente su onda. Hay un pequeño rap al final entre John y yo, nos metimos en una pequeña locura al final”.

 

 

En su discazo “Blues local” (1992) Pappo incluye ‘Blues de perro’, dedicado a su fox terrier, Cactus. Contó el presentador Enrique Angelozzi en el libro '100 Veces Pappo' de José Bellas y Fernando García: “Pappo dejaba suelto a Cactus mientras tocaba en la playa de Rock And Pop. Cuando el animal escuchaba música iba sólo al escenario. Hasta que una tarde no volvió, se perdió. Norberto dijo “hasta que no vuelva no me voy”. Se quedó tres días buscándolo, alquilaba caballos al atardecer para recorrer las playas, también fue a los canales de TV y salió en vivo pidiendo ayuda. Llegó a ofrecer una de sus guitarras como recompensa, hasta que al fin lo recuperó: Enrique y el Carpo andaban por el centro cuando ven a Cactus caminando con un tipo. Cuando lo vio, el perro se volvió loco y regresó con él”. 

 

 

En 1971 Pink Floyd lanzó el disco “Meddle”, mientras grababan David Gilmour estaba cuidando el perro de su amigo Steve Marriott. El perro, Seamus, cada vez que oía una canción, aullaba y ladraba siguiendo el ritmo de la música. Seamus se convirtió en el quinto miembro de Pink Floyd “cantando” un blues titulado ‘Seamus’. En el tema se puede escuchar en el minuto uno a los miembros de la banda decir: “Here is the Real Dog”. En el mítico concierto “Live at Pompeii”, en Italia, los Pink Floyd tuvieron que sustituir a Seamus por otro perro, ya que éste no se encontraba disponible. En su lugar la canción fue “interpretada” por una perra afgana llamada Nobs, convirtiéndose también en toda una estrella al igual que Seamus, con el tema titulado ‘Mademoiselle Nobs’.

 

 

Mecano, el grupo español de música pop presentó en 1988 ‘Laika’ (ladradora en ruso), dedicada a la perrita callejera que se convirtió en el primer ser vivo en orbitar la tierra al ser lanzada en la nave soviética Sputnik 2, el 3 de noviembre de 1957.

 

 

Vladimir Yazdovsky, el director del programa de entrenamiento, dijo de Laika que era tranquila y encantadora. Antes del lanzamiento, Yazdovsky quiso obsequiarla con un poco de felicidad y la llevó a su casa para que jugara con sus hijos: “Quería hacer algo bueno por ella, ya que le quedaba muy poco tiempo de vida”. Laika falleció horas después del lanzamiento producto del sobrecalentamiento de la nave.

En la década del 50 apareció en las calles de Resistencia un perrito callejero blanco, cuenta la crónica que se hacía querer y frecuentaba los lugares públicos, le llamaron Fernando porque frecuentaba mucho al cantor de boleros Fernando Ortíz. Cuenta Mempo Giardinelli en ‘Un cuento de Navidad’: “Se ganó la admiración y el amor de todo un pueblo por su excepcional oído musical. No había fiesta de casamiento, cumpleaños, carnaval o concierto al que Fernando no entrara para sentarse junto a las orquestas, o a los solistas, y darles su aprobación meneando la cola o, tras parar las orejas ante el más mínimo furcio, soltar gruñidos y hasta aullidos desaprobatorios”.

 

 

Fernando falleció el 29 de mayo de 1963, miles de personas lo despidieron y sus restos fueron depositados debajo de la vereda del Fogón de los Arrieros, refugio de intelectuales, artistas y bohemios de esos días. El músico Matías Barreto le dedicó la canción ‘Fernando, un perro singular’.

Muchos pensaron que ‘Callejero’, de Alberto Cortez, estaba dedicada a Fernando, pero el propio autor lo desmintió: “Es un perro que se crió como el guardián nocturno de la obra del edificio donde después fuimos a vivir. Se llamaba Moro o Palomo. Y fue el punto de partida de hermosas amistades, porque todo el mundo lo quería. Pero él nos escogió a mi mujer y a mí como amigos. Al único departamento al que subía era al nuestro. Y cuando se quería ir, se paraba delante de la puerta, había que abrirle y se iba. Por eso digo en la canción que su filosofía de la libertad fue ganar la suya sin atar a otros, y sobre los otros no pasar jamás”, declaró Cortez.

 

 

En el año 2012 Patti Smith presentó “Banga”, su disco con nuevas canciones, la canción número cinco es la que titula el álbum.

“El título del álbum es el nombre del perro que aparece en ‘El maestro y Margarita’, el perro de Poncio Pilato. Su nombre es Banga - explicó Patti -. Para aquellos que no hayan leído del libro, les diré que la razón por la que le dediqué una canción es que Poncio Pilato esperó dos mil años en el borde del Paraíso para hablar con Jesús y Banga permaneció fiel a su lado. Pensé que un perro que espera dos mil años junto a su amo se merecía una canción. Es una composición animada que he dedicado al amor y a la lealtad”.

 

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