SIN FRONTERAS
Mario Díaz cuenta su historia musical y su paso por las agrupaciones Zona Militar y Los Francos
En el hogar de Mario Díaz, en Arboledas, había una guitarra que tocaba su padre. En la escuela primaria ya mostraba sus virtudes musicales, fue en 1963 que Mario con su familia llegan a Bolívar, los esperaba su hermana Marta.
“Tenía catorce años cuando mi cuñado, Roberto 'Toto' Moreno, que estaba en la orquesta The Masters, me convoca para reemplazar por dos meses al cantante Rubén Scardini – cuenta -. En una semana aprendí todos los temas y debuté en un baile en Villa Sanz”.
Mario continuó un tiempo con The Master y luego pasó a Los Caballeros del Ritmo, lo había llamado 'Bocha' Scarillo. “Fue con el grupo que más canté en mi vida - dice Mario -. Yo tenía casi dieciocho años y cantaba más de cincuenta temas por noche. Estuve tres o cuatro años con Los Caballeros del Ritmo”. Luego Mario pasó a Los Mustang, allí estaban 'Fito' Cordero Guillermo D’agosto (guitarra), Negro Vitale (batería), Pedro Villanave y Héctor de Lara (acordeón), hacían temas de Trocha Angosta, Sandro y Los Iracundos.
Cuando comenzó la década del 70 Mario pasó a Los Diamantes Negros, invitado por Carlos Scarillo, allí estaban el 'Negro' Suárez (teclados), 'Laucha' Aires (bandoneón), José Paz (guitarra) y 'Fratacho' Di Francisco.

“Por Los Diamantes Negros pasamos casi todos los cantores de Bolívar, Osvaldo y Juan Carlos Polito, Roberto Cardoso, Diego González, Pocho Curto y Hugo Albano”, enumera Mario.
Dos años después, junto con 'Fratacho', pasó por Los Rebeldes, de Urdampilleta, invitado por Yuyi Casali y Daniel 'Ciruja' Diez. Tiempo después se entera por el bajista del grupo olavarriense Zona Militar, que buscaban un cantante.
“Ahí voy en el año 74, teniendo veinticuatro años. Decidí irme allá, fui solito. Había muchísimos bailes, mucha más actividad que acá. Dos años después aparece la posibilidad de grabar en RCA Victor, mandamos unas cintas que habíamos registrado en Grabaciones Erami Miglierina, ahí estaban mis temas ‘Al fin entre mis brazos’ y ‘Mi amor junto al de Dios’, y los mostramos, ahí estaban Lalo Franzen y Palito Ortega. Ahí nos hicimos amigos con Los Moros, y mientras esperábamos para grabar pudimos ver en el estudio a Los Iracundos”.
Luego de grabar el primer simple en RCA Victor, los Zona Militar quedaron comprometidos para volver a registrar un nuevo single en agosto de 1976. Mario ya había compuesto ‘Un brindis por mamá’.
“Yo escribía el nombre de la canción, después desarrollaba la letra, siempre con la guitarra, y con los punteos y los arreglos nacía el tono de la canción. El otro tema que hice para el simple fue ‘En busca de esa mujer’. Cuando fuimos a grabar le explicamos a Palito y a Lalo lo que queríamos hacer, cuando les mostré la letra de ‘Un brindis para mamá’, no quiero jactarme, pero cuando leyó la letra, flameando el papel dijo: ‘Esto puede andar, es de las mías’, recuerda Mario.
Luego de grabar el segundo simple surgió un inconveniente, estaban gobernando los militares y no permitieron el nombre de la banda. El primer simple se había difundido pero el segundo sufrió diversos inconvenientes.
“Se truncó todo, veíamos el disco girar en las galerías y después no veíamos nada – cuenta -, igual, algunos se habían distribuido. Y eso me impactó mucho”.
En 1977, cuando regresaron a Olavarría organizaron un gran baile en el Club Racing decididos a cambiar el nombre del grupo, le pidieron al público sugiriera nombres y así nacieron Los Francos, con el ingreso del baterista Roberto Peyrano. En 1979 grabaron un disco en los estudios Sport Records, contenía tres canciones de Mario, una de Neil Sedaka y el resto eran temas de Carlos Alberto Fernández Melo.
“Se vino la inundación del 80 y la mayoría de los discos que teníamos guardados para vender se estropearon. Ahí el grupo se desarmó, yo quedé con la compañía de Néstor Arias en teclados, estuvimos veinticuatro años tocando juntos. Estuve al frente del grupo hasta 1995, en todo ese tiempo tuve solo cuatro sábados libres, siempre con fechas todos los fines de semana”.
Luego Mario hizo un parate, un grupo con músicos en vivo no podía competir en costos con una persona que se acompañaba con grabaciones.
Le preguntamos a Mario cuántos temas tiene en su haber. “Entre lo publicado y lo que tengo que no es conocido, tengo cuarenta y pico temas, hice algunas cosas con el olavarriense Cristian Braun, un amigo que me dio una mano, hay temas de folklore y otros no conocidos que me está pasando Ernesto Crespo en la radio. Hay un tema mío, ‘Amor en la estación’, que ha tenido mucho éxito. Hace poco lo cantó en El Fortín Checho Fontana, un cantor de 30 de Agosto, que hace cosas imposibles con sus cuerdas vocales”.
Fue Juan Carlos Polito con Los Diamantes Negros que registró con mucho éxito ‘Amor en la estación’, cedido por Mario. “En su momento le hice a Juan Carlos otros temas, uno para su nieta, que se llama ‘Mi pequeña Jazmín’ y ‘Dile que te he perdido’, pero ‘Amor en la estación’ ha pegado bien, tiene una letra que gusta”.
Mario grabó en el estudio de Cristian Braun una variedad de canciones, entre otras están la milonga ‘El prócer de los caballos’, dedicada a Alfredo Marcilesi; ‘La última canción’, en memoria del Chango Nieto; recita el poema ‘A su memoria’, para Jorge Martínez Boero; ‘Chacarera de Arboledas’, a su pueblo natal; y ‘Padre y amigo’, dedicado a su papá.
En cuanto a su actualidad musical Mario dice: “Siempre llevo la guitarra criolla a las fiestas familiares, hemos hecho algo con Roberto Cardoso, y también me he presentado con pistas con temas melódicos de José Vélez, Sergio Denis y de Ariel Cora, cantante de Los Linces, tengo el tema ‘Camino hacia el altar’, que se lo regaló Palito Ortega”.