martes 24 de febrero de 2026

SIN FRONTERAS

Música en el patio y parte de la historia de la familia Acosta Molfese

Son sinónimo de música, danza y gestión y promoción cultural.

La vida sin música sería un error…”, escribió el filósofo alemán Friedrich Nietzsche y hay una multitud que acuerda con esa cita. De lo que estamos seguros es que hay una familia que también está de acuerdo con Nietzsche, es más, lo hizo un modo de vida. María Marta Molfese y Julio Acosta, madre y padre de Guillermina, Julia, Maia y Verónica, conforman la familia Acosta Molfese. Familia que ha forjado en Bolívar un halo artístico a través de la generación y difusión del arte, la autogestión y el arribo de artistas a estos pagos.

Acá Seca Trío, El Enjambre, Ernesto Snajer, Guille Airoldi, Fefe Botti, Rodrigo Agudelo, Gonzalo Chayle, Mariano Cantero, Maga y Nicolás Falcoff, Renzo Baltuzzi, Verónica Condomí (con Snajer y Facundo Guevara), son sólo algunos nombres de una extensa lista de artistas que pudimos disfrutar fruto de la gestión Acosta-Molfese.

No solamente en el hogar, como docente y luego como integrante de la Asociación Musical de Bolívar, María Marta continúa educando y gestionando en nuestra comunidad. Inquieta por naturaleza, María Marta conoció al guitarrista Django Reinhardt, al violinista Hernán Oliva y a otros grandes del jazz que pasaron por Coronel Suárez. En su adolescencia llegaron los grupos de moda de esa época, hasta que de repente, irrumpieron Los Beatles y Los Gatos.

 

 

“En todos los momentos de mi vida, la música fue algo cotidiano para mí - cuenta -. En casa la música siempre fue una buena costumbre escuchar, cantar, tocar, bailar, era habitual. Fue un nexo entre nosotros y la generación de las chicas, a través de la música pudimos comunicarnos. Siempre nos gustó escuchar música en vivo, y ellas nos acompañaron desde siempre y también les picó el bichito del amor por la música. También lo hicimos con los nietos, teníamos una rutina con las dos nietas mayores, ir a escuchar un concierto de la Asociación Musical y después íbamos a comer una hamburguesa, no sé qué les gustaba más, pero fueron apreciando la música y tomándola como algo cotidiano. En mis días de docente estaba en mi cabeza transmitirle, por encima del conocimiento, el amor por la música. Que escuchen, que toquen, que participen porque eso les va a hacer mejor la vida”.

El primer recuerdo que tenemos de un integrante de la familia es la de Julio Acosta pateando Bolívar, haciendo un trabajo de hormiga, ofreciendo a la gente que le interesaba la música alguna entrada para un recital que participaban sus hijas o un concierto de otro artista. Tocaba timbre, te llamaba por teléfono o te paraba en la calle para 'venderte' lo que iba a venir. Los que conocíamos a Julio ya sabíamos que lo que 'vendía' siempre estaba signado por la calidad y el buen gusto.

 

 

Julio Acosta es oriundo de Coronel Pringles. Durante su escuela primaria vivió en el campo, en esos días ya había heredado una guitarra de un tío. En sus tres primeros años de secundaria estudió guitarra e interpretaba folklore (su madre cantaba en las reuniones y lo hacía muy bien). El joven Julio era una esponja en cuanto a gustos musicales, desde Atahualpa Yupanqui a Los Beatles, y en el medio, todos los géneros. Cuando cursaba el tercer año de secundario conoció a Los Iracundos, luego Los Gatos y tuvo una iluminación. Cambió el folklore y la guitarra criolla por la viola eléctrica y nacieron Los Jucar, cuyo nombre era producto de las iniciales de los nombres de sus integrantes. 

Maia y Guillermina, ahora Guia, han desarrollado sus carreras musicales; Verónica, que integró la agrupación El Enjambre, se ha volcado a la danza, como profesora y bailarina, pero también es profe de música, y Julia, que eligió medicina, es una gran melómana y también canta y toca la guitarra en las veladas familiares.

Familia que respira música y danza, pero también docencia y gestión cultural, los Acosta Molfese continuarán con ese mandato de hacer y difundir la música y la danza.  

 

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Este prólogo es muy necesario para contar la experiencia de estar sentado una hermosa noche de verano con la luna llena como testigo, en el patio del hogar de la familia Acosta Molfese, rodeado de plantas florales, tomates y morrones, prestos a vivir la experiencia de 'Música en el patio', el recital que realizaron el pasado domingo 12 Maia Acosta, Guia, Raúl Chillón y Fefe Botti.

Maia, Guia y Raúl interpretaron y cantaron sus canciones, mientras que Fefe acompañó con su bajo y metió un par de solos con su instrumento. Las canciones del trío se complementaron; las de Guia tienen el perfume inconfundible de Traslasierra; las de Maia, vienen de sus días con Debotchas y han madurado hermosamente como los buenos vinos, y las de Raúl, austeras y bellas a la vez, te llegan directamente al corazón.

 

 

El cuarteto se acompañó mutuamente toda la noche, salvo en un par de temas que quedó como trío. Guia cantó y tocó guitarra y algunas percusiones, Maia voz y teclado, Fefe con su bajo, y Raúl en voz, guitarra y percusiones. Cuca Feliz aportó su voz en uno de los temas en calidad de invitada.

Al final del encuentro hubo pedidos hacia Fefe para que cante, pero declinó la invitación, nos quedamos con las ganas, actualmente, Fefe es vocalista de Abrazo Animal pero esta vez no pudo ser.

Cuando la noche anunciaba el lunes nos fuimos felices, con el corazón latiendo al compás de la musiquita de ese patio que ya es histórico.

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