Sin Fronteras
Bolívar le rinde tributo a Astor Piazzolla con versiones de artistas de diferentes generaciones
Escribió el bolivarense por adopción Miguel Ángel Scenna en su imperdible artículo ‘La historia del bandoneón’, publicado en la revista ‘Todo es historia’ en agosto de 1974: "En su comienzo como compositor Astor Piazzolla ya había publicado algunos tangos que si bien provocaron alguna sorpresa por su factura, no llevaron la sangre al río. Pero en 1950 escribió ‘Para lucirse’, colocado de lleno en la línea renovadora iniciada por Pugliese y que por tal comenzó a suscitar las primeras polémicas".
"Con ‘Prepárense’, ‘Contratiempo’, ‘Triunfal’ ya estaba conformada la línea de avanzada que puede completarse con ‘Tanguango’, donde intenta una simbiosis entre el tango con fondo de candombe y algo de samba brasilero. Y con esa línea empiezan las agrias críticas que ‘eso no era tango’. El asunto culminó con ‘Contrabajeando’, ‘Marrón y azul’ y sobre todo con ‘Lo que vendrá’, fabulosa obra que rompe con los principios clásicos que imperaban desde la década del veinte” describió Scenna.
En su artículo Miguel Ángel incluye también una definición de Horacio Ferrer: “En las largas frases ligadas de raro dibujo, en sus vigorosos e inspirados temas rítmicos, tanto como en el tratamiento que dio a las mismas debe ubicarse el verdadero punto de partida de su estilo”.
En 1974 Bolívar Tango debutó en el Club Racing de Olavarría. El cantor Jorge Soria comentó alguna vez que les llegó la convocatoria a participar de un recital a beneficio para los damnificados de la inundación en Pehuajó. No sin apuro se formó un grupo integrado por Mario Rossi en piano y dirección, Jorge Riccio en bandoneón, Humberto Cacho Borzillo en contrabajo, y Jorge Soria y Néstor Darino como cantores.
Cuando llegó el momento de la presentación el locutor preguntó cuál era el nombre del grupo, al no obtener respuesta alguna de sus integrantes, el presentador los bautizó como Bolívar Tango. Terminado el recital Bolívar Tango interpretó ‘Verano porteño’, en la cena que se llevó a cabo en el Club Hípico.
En los comienzos de los '80 Jorge Riccio se dio el gusto de formar un cuarteto instrumental, su bandoneón estaba acompañado por Ítalo Mosca en saxo, “Cacho” Borzillo en contrabajo, y Mario Moya en guitarra eléctrica. “Jorge tenía una gran admiración por Piazzolla, siguió su obra y sacaba cosas para incorporarlas a su estilo - comenta Moya -. Estaba muy adelantado para la época, además era muy meticuloso y tenía muy buen gusto. Jorge vivió la transición en el tango con la aparición de Piazzolla, Mederos y otros músicos que comenzaron a hacer música para escuchar, no para bailar”.
La única presentación del cuarteto fue en un festival a beneficio en el Complejo República de Venezuela durante la Guerra de Malvinas. Hoy se conserva un registro de un ensayo del cuarteto en Tango Bar, el bar de Riccio, que contiene dos temas de Piazzolla: ‘Adiós Nonino’ y ‘Verano porteño’.
Continuando con el tango, Héctor 'Bocha' Crespo, cantor de una extensa trayectoria y con dos discos en su haber: “Al tango lo canto así” (2008), y “Nostalgias tangueras” (2012). Este último contiene ‘Los pájaros perdidos’, hermosa balada con música de Pîazzolla y letra de Mario Trejo. “Me gustó el ritmo, es muy melódico, porque yo no soy un cantante arrabalero, los graves no me andan a mí”, nos comentó Bocha.
Hay una versión muy especial de ‘Milonga de la anunciación’, de la ópera “María de Buenos Aires”, decimos muy especial porque está interpretada por Lucrecia Soria, hija de Jorge. “Mi padre fue una persona que nunca estudió, solo tenía sexto grado. Jamás estudió canto ni música, era talento puro. Disfrutaba de cada actuación, cantaba desde las entrañas, vivió la vida a través de las letras de los tangos y nos dejó un legado maravilloso”.
En el año 2020 Rubén Exertier participó en un quinteto en la grabación de un video de una versión de ‘Fuga y misterio’, obra de Piazzolla. Allí estaban Rubén, su hijo Franco en percusión (desde Bolívar), Franco Panzini en guitarra (desde La Plata), Juan Fernández Rossi en contrabajo y María Rojas en violín (desde Bahía Blanca). La realización de la versión, que se grabó vía streaming, se viralizó rápidamente, fue una idea del compositor y violista bolivarense Mario Rojas, alumno de Rubén.
La bolivarense Paola Siervo, radicada en La Plata, tiene mucho que ver con Piazzolla, con la agrupación Trifinio registraron “Primera parada” (2015), allí grabaron ‘Oblivion’, con arreglos de Tito Finochi y los pianos de Paola y María Victoria Viegas; con el cuarteto Luna y Fango (Gabriela Maceira en voz, Sandra Valdovinos en violín, Matías Borinelli en clarinete y Paola en piano) registraron “Astor a la luz de la luna” (2022), disco integrado por nueve músicas del bandoneonista marplatense.
El Coro Polifónico de Bolívar con el coro Coral Henderson como invitado y bajo la dirección de Vicente Pérez realizaron en el Auditorio de la Biblioteca Rivadavia en 2016 el espectáculo “Canto compartido”. Allí interpretaron ‘Milonga de Jacinto Chiclana’, con letra de Borges; ‘Libertango’ e ‘Invierno porteño’.
Héctor “Flaco” Mellado es integrante del mítico Trío Cascote y actualmente se presenta con su proyecto The Transistores. Mellado posee registros a voz y guitarra de temas de música popular y entre ellos: ‘El títere’, del álbum ‘El tango’, con música de Piazzolla y letras de Jorge Luis Borges. Hernán Caraballo en su álbum “Golondrinas” (2010), registró la hermosa ‘Milonga del trovador’, dedicada a Jairo por la dupla Piazzolla-Ferrer.
Los dos últimos artistas de la lista son dos grandes instrumentistas: el todo terreno Diego Peris, que con su proyecto Looperis tiene una deliciosa versión de ‘Libertango’ a puro violín y loopera, desde Marta Sessions.
Y nuestro ‘Guitar Hero’ Jorge Godoy también tiene una versión rockerísima y sinfónica de ‘Libertango’, y en ‘Oblivion’ cambia abruptamente con la guitarra en primer plano y teclados acompañando la dulce y profunda melodía del gran Astor Pantaleón Piazzolla.