SIN FRONTERAS
La historia de ‘Beautiful Boy’, la canción que escribió John Lennon para su hijo, Sean
El invitado de hoy nació en Liverpool. Cuando tenía cuatro años sus padres se separaron, fue criado por su tía. A los dieciséis reanudó la relación con su madre por cuatro años hasta que ella murió atropellada por un policía borracho. John Lennon se llamaba ese joven, con talento, rudeza y perseverancia y junto a otros tres muchachos de los suburbios de Liverpool trasformaron el mundo a través de sus canciones.
Durante el período de los Beatles John tuvo a su primer hijo, Julian. No estaba preparado para ser padre en ese momento. La juventud, la música, el vértigo, los excesos eran prioridad por esos días y Julian debió crecer sus primeros años al lado de su madre, viendo cada tanto a su padre.
Cuando nació su segundo hijo, Sean, John Lennon decidió no repetir el error. En 1975 los Beatles ya eran historia, John Lennon y Yoko Ono vivían en el Hotel Dakota en Nueva York. A principios de ese año Yoko quedó embarazada y a partir de ese instante John se centró en su vida familiar. Cuando nació Sean, se dedicó a criar a su hijo, dejó la música y Yoko se hizo cargo de los temas administrativos y comerciales de la carrera de John.
“Quería darle cinco años enteros de estar siempre allí – dijo Lennon -. No había visto crecer a mi primer hijo, Julian. No estuve presente durante su infancia, en absoluto. Estaba de gira. Y mi niñez fue cosa seria. No sé qué precio se debe pagar por desatender a los niños. Y si no le brindo atención hasta los cinco años, sin duda tendré que brindársela a los dieciséis años hasta los veinte, porque se les debe, es como la ley del universo”.
Cada mañana John se levantaba a las seis: preparaba el desayuno para Yoko y Sean, se ocupaba de las tareas domésticas, compartía el día entero con el niño mientras Yoko se convirtió en una eficaz organizadora de los intereses de Lennon. En la planta baja del hotel abrieron la productora Lennono Music y es allí donde cada mañana trabajaba Yoko mientras John horneaba pan casero, bañaba a su hijo o disfrutaban juntos del parque.
“Sean nació el 9 de octubre, igual que yo, por eso somos casi mellizos - dice John en “Imagine”-, el film de Andrew Solt -. Me gusta quedarme en casa, siempre fui una persona hogareña. Mi guitarra estaba colgada detrás de la cama, no creo que la haya tocado en cinco años”.
En 1980 Lennon viajó solo a las islas Bermudas. Tanto disfrutó del lugar que pidió que enviaran a Sean con su nodriza. Un día paseaban por los Jardines Botánicos cuando John vio una hermosa flor blanca llamada ‘doble fantasía’. Esta visión lo inspiró para comenzar a componer un álbum. Luego de seis años de inactividad y un mes antes de su muerte, surgiría “Double Fantasy”, su último álbum, en este caso compartido con Yoko Ono. Cuando estaba cantando, trabajando con Yoko, estaba visualizando a toda la gente de mi edad y cantándoles: “¿Cómo están? ¿Cómo van sus relaciones? ¿Qué aburrida la década del 70, no? Aquí estamos, tratemos de hacer la década del 80 buena”.
Las canciones que grabó Lennon lo muestran como era en esos días, medido, maduro, feliz. Habla de comenzar de nuevo en ‘(Just Like) Starting Over’; dice que la vida empieza a los 40 y ha estado muerto por 39 años en ‘Life Begins At 40’ y canta que no hay problemas, sólo soluciones en ‘Watching The Wheels’, y también está ‘Beautiful Boy’, el tema que Lennon le compuso a Sean, una canción que seguramente todo padre sueña con escribirle a su hijo:
Cierra tus ojos, no tengas miedo, el monstruo se ha ido
Él está en fuga y tu padre está aquí
Antes de ir a dormir di una pequeña plegaria
Cada día y de cada manera está mejorando y mejorando
Hermoso, hermoso muchacho
Allá lejos en el océano, navegando,
apenas puedo esperar para verte crecer
Pero supongo que ambos tendremos que ser pacientes
Es un largo camino para volver, una dura hilera por cavar
Sí, es un largo camino para volver, pero mientras tanto
antes de que cruces la calle toma mi mano
La vida es lo que te pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes
Hermoso, hermoso muchacho, querido, querido Sean.
El 8 de diciembre de 1980 John Lennon muere absurdamente acribillado por cinco balazos cuando entraba al Dakota. Dos días después Yoko Ono publicaría la siguiente carta en los periódicos:
“He contado a Sean lo sucedido, le he mostrado la foto de su padre en la portada del diario y le he explicado la situación. He llevado a Sean al lugar donde yació John después de ser tiroteado. Sean quiso saber por qué esa persona disparó a John si lo estimaba. Le he explicado que probablemente sea una persona confundida. Sean ha dicho que debíamos averiguar si estaba confuso o sí realmente se había propuesto matar a John. Le he dicho que eso corresponde a los tribunales. Sean y su padre eran compinches. Más tarde Sean lloró. También ha dicho: Ahora papá forma parte de Dios. Creo que cuando uno muere, se vuelve mucho más grande, porque forma parte del todo”.