CRUCE ENTRE MUNICIPIOS
Denuncian que una familia de Azul fue trasladada en una combi municipal y abandonada en Tandil
Una situación que involucra a los municipios de Azul y Tandil generó un fuerte cruce político y una investigación judicial luego de que una familia de 11 personas, entre ellas cinco menores, fuera encontrada durante la noche del jueves 13 de agosto en la estación de trenes de Tandil.
El grupo había llegado desde Azul a bordo de una combi perteneciente al municipio que conduce Nelson Sombra, aunque las autoridades de ambas ciudades mantienen versiones contrapuestas sobre los motivos y las condiciones en las que se produjo el traslado.
El episodio fue dado a conocer por el sitio La Voz de Tandil y posteriormente confirmado por fuentes del Municipio de Tandil. Según explicaron desde la comuna tandilense, una trabajadora social de Desarrollo Social y Hábitat acudió a la estación luego de que se activara el protocolo destinado a personas en situación de calle. Allí encontró al grupo familiar, que manifestó haber sido trasladado desde Azul y dejado en ese lugar.
De acuerdo con el relato que brindaron los integrantes de la familia, el padre habría entendido que en Tandil los estaban esperando para brindarles alojamiento y asistencia. Sin embargo, llegaron sin abrigo y, según las autoridades tandilenses, llevaban varias horas sin comer.
Ante la situación, el Municipio de Tandil activó un protocolo de emergencia y dispuso alojamiento para las 11 personas en espacios municipales. Además, intervino la Policía y los integrantes de la familia realizaron una exposición en una comisaría para dejar asentado lo ocurrido.
Tandil cuestionó la falta de coordinación
Desde la Secretaría de Protección Ciudadana de Tandil, señalaron que el municipio no recibió ninguna comunicación previa de Azul para coordinar la llegada de la familia ni para solicitar asistencia para los menores y las personas adultas que se encontraban en situación de vulnerabilidad.
El caso derivó además en una investigación de oficio por averiguación de ilícito, luego de la exposición realizada por los integrantes de la familia, quienes describieron la situación con una frase que generó impacto: dijeron haber sido “tirados como perros”.
La revisión de las cámaras de seguridad de la ciudad permitió establecer, según la información brindada desde Tandil, que el grupo efectivamente había arribado a la localidad a bordo de una combi municipal de Azul.
De acuerdo con información que manejan desde Tandil, la familia "tenía una causa activa en Azul y debía encontrarse bajo seguimiento policial mediante una custodia dinámica".
Una denuncia contra Nelson Sombra y funcionarios municipales
El conflicto llegó a la Justicia y el concejal de la UCR de Azul, Agustín Puyou, presentó una denuncia ante el fiscal Ignacio Calonje, de la Unidad Funcional de Violencia Institucional de Azul, contra funcionarios municipales y el intendente Nelson Sombra.
La presentación plantea la posible comisión de los delitos de abandono de persona, incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad, con el agravante de que entre las personas involucradas había cinco menores y adultos en situación de vulnerabilidad.
Según Puyou, la familia ya se encontraba bajo asistencia municipal y contaba con un convenio de relocalización debido a las condiciones de insalubridad del asentamiento conocido como Los Piletones.
El concejal sostuvo que el lunes 10 de agosto una mujer del grupo había denunciado haber sufrido violencia vecinal y exhibido lesiones. A partir de ese episodio, distintas áreas municipales y la Policía habían sido convocadas para intervenir y garantizar el resguardo de la familia.
Puyou relató que durante el jueves 13 se encontraba en el Municipio de Azul buscando una solución para la situación familiar cuando, cerca de las 22:40, recibió un audio en el que uno de los integrantes del grupo le comunicaba que habían sido dejados en la estación de trenes de Tandil.
El concejal aseguró que inmediatamente envió audios y videos a funcionarios municipales y que al día siguiente recibió la confirmación desde Tandil de que la familia había sido encontrada en la estación y había tenido que realizar una denuncia.
La explicación de Azul
Desde el Municipio de Azul rechazaron que se haya tratado de un abandono y plantearon una versión completamente diferente de los hechos. Fuentes municipales sostuvieron que fue la propia familia la que solicitó el traslado a Tandil, debido a que afirmaba contar con una posibilidad laboral y un lugar donde alojarse en esa ciudad.
Según esta explicación, el grupo había pedido viajar con urgencia porque aseguraba tener “todo armado” para instalarse en Tandil.
Desde Azul también indicaron que hubo acompañamiento profesional durante el procedimiento, que los integrantes de la familia firmaron un consentimiento y que recibieron información relacionada con el lugar donde vivirían y la actividad laboral que desarrollarían.
El municipio reconoció que el traslado se realizó en una combi oficial, pero sostiene que no fue una decisión unilateral para desprenderse de la familia, sino una respuesta a un pedido realizado por sus propios integrantes.
Así, el punto central de la investigación quedó planteado en torno a dos versiones enfrentadas.