¿A DÓNDE VA?
El impuesto a los combustibles que pagan los automovilistas para el arreglo de rutas recaudó $1,4 billones
Una investigación del periodista Ezequiel Orlando, publicada por el diario Perfil, puso el foco en la ejecución de los fondos destinados a la infraestructura vial y sostiene que el Estado nacional recaudó alrededor de $1,4 billones mediante el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), recursos que tienen una asignación específica para el mantenimiento y desarrollo de la red de rutas.
De acuerdo con el informe, esa cifra corresponde a la recaudación acumulada entre 2024 y lo que va de 2026. Sin embargo, el trabajo periodístico advierte que una parte importante de esos fondos no fue ejecutada en obras de infraestructura vial.
El artículo explica que el ICL contempla una porción de su recaudación con destino específico para financiar trabajos sobre la red vial nacional. No obstante, al comparar los ingresos obtenidos por ese concepto con la ejecución presupuestaria, la investigación detecta una brecha significativa entre el dinero recaudado y el efectivamente invertido.
Según Perfil, esta situación se refleja en el estado de numerosos corredores nacionales, donde el mantenimiento y las tareas de conservación se redujeron en los últimos años, con el consecuente deterioro de la infraestructura y un mayor riesgo para quienes transitan por las rutas.
La investigación también plantea que la subejecución de esos recursos habría contribuido a sostener la política de equilibrio de las cuentas públicas impulsada por el Gobierno nacional. Esa interpretación forma parte del análisis periodístico realizado por el medio.
Primeras obras en las rutas nacionales 205 y 226
El 1° de julio comenzó la concesión del corredor vial a cargo de Corresur, que comprende las rutas nacionales 3, 205 y 226, además de las autopistas Riccheri, Ezeiza-Cañuelas y Jorge Newbery. En el inicio de la operación, la empresa anunció un plan de puesta en valor sobre 431 kilómetros de la red, con tareas de bacheo, reparación de banquinas, señalización y mantenimiento general.
Sin embargo, el cronograma de la primera etapa no contempla los tramos de las rutas nacionales 205 y 226 que atraviesan el partido de Bolívar. Sobre la Ruta 226, las intervenciones previstas abarcan los kilómetros 0 al 300, mientras que en la Ruta 205 los trabajos se concentran entre los kilómetros 61 y 138, por lo que el tramo Saladillo-Bolívar quedó fuera de las obras iniciales.