SIN FRONTERAS
Artecon renombró la sala Duilio Lanzoni con un emotivo homenaje que conmovió al teatro bolivarense
La noche del domingo estuvimos presentes en Artecon, dónde Luciana Vivas actuó “La Oruga”, monólogo de Duilio Lanzoni; y luego, Luis Montoya y Gustavo García transitaron “Pies de acero y ojos de cemento”, la obra que quizás lo pinte más de cuerpo entero a Duilio.
En comunión, familia, amigas y amigos estuvimos ahí en esa histórica sala junto a Duilio Lanzoni.
Fui parte de Artecon como sonidista en cuatro obras, en dieciocho funciones, data que Duilio escribió en su libro “La memoria, Historia de Artecon (según mis recuerdos)”, y fui amigo de Duilio durante casi un siglo.
Se extrañarán mucho esas madrugadas de mates en su casa o en Cronos de cafés, con charlas de fútbol, música, política, literatura, recuerdos del secundario y de bueyes perdidos; con el paso del tiempo esas charlas, más espaciadas, ocurrirían en horarios “normales”, pero siempre con la misma intensidad.
En un momento Duilio comenzó crear canciones a través de una plataforma de IA (Suno) y sumó a sus oficios de escritor y dramaturgo, el de “cantautor”. La IA aportaba la música y Duilio escribía la letra. Un juego que me compartía casi diariamente, es más, mi programa de radio, Sin Fronteras, tiene la apertura y el cierre realizado por Duilio en cuatro géneros diferentes.
El domingo, Daniela Roldán ofició de presentadora del cambio de nombre de la sala de Artecon, que ahora es sala Duilio Lanzoni, y destacó una fotografía de Duilio en particular, autoría de Leonardo González, que corresponde a la portada del libro que mencioné, “La memoria, Historia de Artecon (según mis recuerdos)”.
Duilio me cedió muchas canciones creadas con Suno, y hace un tiempo subí una, ‘Dos jóvenes suceden’, que casualmente, o no, comienza con esa fotografía, que a partir de hoy es la fotografía oficial de la sala Duilio Lanzoni.