2026-05-08

SIN FRONTERAS

Marcelo 'Chuli' Alessandroni y su universo musical y radial

Es un renombrado DJ que debutó en Casablanca y luego ingresó a Loft, dónde estuvo dieciséis años.

“Todo empezó con mi hermano con Walter Cisneros, ellos pasaban música en fiestas. Ellos me llevaban a todos lados cuando iban a armar, tenían unos carritos y yo iba arriba entre los parlantes”, cuenta 'Chuli' Alessandroni, Cuando dejaron de pasar música Cisneros comenzó a hacer un curso de electrónica y empezó a armar un equipo de sonido.

“Un día me dice si quería pasar música, yo estaba en el secundario, tendría 13,14 años. Íbamos a Casablanca a grabar los casetes, allí estaba el 'Mono' Cantori, y yo era compañero de escuela de Fernando de la Torre, hijo de 'Cepillo', uno de los dueños de Casablanca. La primera fiesta en la que pasé música fue en el Radio Club, con los discos que me prestaban en Casablanca”, recuerda Chuli.

Nos comenta que Casablanca coexistió con Loft aunque con propuestas diferentes. Casablanca apostaba a un público mayor y Loft a la juventud. Hay que consignar que al mismo tiempo que oficiaba de DJ, 'Chuli' trabajaba de operador técnico en la radio de Estebani, luego pasaría a Radio Del Libertador.

Su gran salto fue cuando ingresó a Loft como DJ. “Fue hasta ahora el boliche de mayor infraestructura, tenía una capacidad de 2.500 personas – acota 'Chuli' -. Fue tremendo, un cambio muy brusco, desde el tamaño, el sonido, una gran pantalla gigante, la capacidad, la iluminación, el estilo de música. Mirándolo en perspectiva sonaba increíble, cuando hay buen sonido el grave te genera en el cuerpo algo que te hace mover y ese estilo de música te lleva por más que no te guste. La iluminación junto a la música y encima al trabajo del disco que se mezclaba, no te dabas cuenta cuando te cambiaba los temas. Vinieron con toda la tecnología y con toda la novedad”.

Cuando abrió La Vizcaína, bar emplazado en el edificio del hotel La Vizcaína, se originó una conexión con Loft, la gente cruzaba la calle y frecuentaba los dos lugares. “Hubo un momento que vos comprabas la entrada en Loft y tenías un trago en La Vizcaína, pero en un momento la llama se me fue apagando. Al principio te generaba cosas, tanta gente, sentías algo de presión, después me fui acostumbrando, con el correr de los años va cambiando el estilo de música, y a mí no me terminaba de convencer, ya no le veía el sentido de seguir pasando música”, confiesa 'Chuli', que estuvo en Loft desde 1995 hasta 2011.

 

 

Argentina fue la primera sede latinoamericana del festival Creamfields, fue en el año 2001, y a 'Chuli' se le ocurrió realizar un mini Creamfields en Bolívar. “Teníamos los lugares, primero en el Club Buenos Aires y luego en la Rural. Me asocié con Ariel Navarrete y Dionel Pisano, ellos tenían todo el equipamiento, hicimos carpas con distintas músicas y un escenario con bandas en vivo, y dos pistas con distintos Dj's”, recuerda nuestro invitado.

Ya con equipos más modernos, hicieron varias fiestas en el salón mayor de La Rural, pero 'Chuli' ya estaba pensando en algo diferente. “El próximo paso era un lugar fijo, basta de llevar equipos de acá para allá. Había visto el boliche Sobremonte en Mar del Plata, me encantaba, tenía muchos lugares y un patio.

Quería hacer algo así con varias pistas, con patio y con restaurant”. Convenció a sus socios y presentaron en el Concejo Deliberante el proyecto que fue aprobado, y así nació Complejo Cubiko. “Tenía el bar para hacer karaoke, un restaurant multifuncional, una pista central, y otras dos más pequeñas. También estaba el patio que se utilizaba en verano”, cuenta 'Chuli'.

 

 

Tiempo después Complejo Cubiko pasó a ser Morena y se dedicaron a la bailanta, e ingresa como socio Andrés Los Arcos, que había trabajado en Fuego. “No me sentía cómodo, así que empecé a manejar la contratación de los shows. Todos los fines de semana había espectáculos y yo me encargaba de toda la logística”.

En el año 2016 ocurrió un hecho de sangre en la calle del boliche y falleció una persona. A 'Chuli' le costó dos años de psicólogo. “Fue ahí cuando dije: listo, se terminó la noche para mí, no quise saber más nada, empecé con ataques de pánico, la pasé muy, pero muy mal. Vendí la parte, la regalé prácticamente porque quería salir”.

En los años 90, con la aparición del CD y de Napster, y tiempo después con el servicio de distribución de música en formato en mp3, se produce una revolución tecnológica. “En el año 2001 puse un disquería - dice 'Chuli' -. Justo en el 2001, abrí con los dólares que me había prestado mi hermana que estaba en Canadá.

 

 

En ese momento yo le dije. ‘en cinco meses te devuelvo la plata’. La junté, me costó más tiempo, transpiré mucho, pero no me olvido nunca más de eso”. Up Muzik se llamaba la disquería y allí 'Chuli' vendía compactos originales, pero también los grababa, como se estilaba en esos días. Funcionó en dos o tres lugares, el último sitio fue en la casa de su madre, en la calle Edison.

“Ahí estuve un tiempo y reparé que la gente ya no consumía el compacto. Y me dije: listo, hasta acá llegó mi amor. Lo fui a ver a Gustavo Martínez, ‘Campana’, y le dije: llévate todo y así fue, me desprendí de casi todo, me quedé con muchos originales, los tengo todos guardados, me saqué todo de encima y se terminó la disquería”.

 

 

El 20 de julio de 2014, un día del amigo, 'Chuli' comenzó con Radio One, 94.7, que hoy sigue vivita y coleando, y a través de su radio organizó varias fiestas en La Vizcaína tituladas “I Love 90’s”. Su programa “Proyecto One”, es distribuido por la productora LocucionAR, que tiene oficinas en Rosario, Buenos Aires y Miami.

A “Proyecto One” lo difunde a la tarde en su radio y luego lo envía a la productora. “Ellos lo venden a nivel país y también al exterior. Estoy con la música de los 80 y 90, y pico un poquito del 2000 y de los 70, son tres horas por fin de semana”, finaliza Marcelo 'Chuli' Alessandroni, que continúa con su pasión: la música, las bandejas y la radio.

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