2025-01-30

ALARMA PRODUCTIVA

Una mirada sobre la caída del stock ganadero en el partido de Bolívar

La caída del stock bovino trae consecuencias socioeconómicas que impactan en la sociedad de varias maneras.

La última semana la Fundación de Lucha Contra la Aftosa de Bolívar (FUNDEBO) difundió un comunicado, donde se muestran alarmados por una baja en la cantidad de hacienda vacunada contra fiebre aftosa en la campaña 2024.

Una primera lectura, deja la sensación de que quedan en los campos animales sin vacunar. Sin embargo Carlos Mazzuca, el Presidente de FUNDEBO, aclaró que la merma se debe a la liquidación de vientres y al envío de la invernada a engorde fuera del partido. Lo que Mazzuca interpreta como una señal de alarma, es en realidad una consecuencia lógica de un modelo productivo que empuja la cría a campos marginales y concentra el engorde cerca de los grandes centros de consumo.

Lo que en ningún lado se dice, y es alarmante, no es la caída del stock bovino en sí mismo sino las consecuencias socioeconómicas que acarrea. Menos vacas en el partido, significa menos gente en el campo, pérdida de puestos de trabajo, menos dinero circulando en la localidad, mayor impacto ambiental y empeoramiento del estado de los caminos rurales ¿Tanto? Sí, todo eso.

La agricultura, presenta mejores márgenes de ganancia, pero la ganadería emplea más mano de obra y se hace mayormente con insumos que se compran localmente. Es normal que los campos que salen de ganadería e ingresan a agricultura, se alquilen a empresas foráneas que traen máquinas, insumos y empleados, y ni si quiera pasan la cosecha por los acopiadores locales de granos. Con lo que el dinero extra que se genera, no circula en la localidad. Por otra parte, un estudio reciente de INTA da cuenta que los suelos agrícolas de la región pampeana han perdido, en promedio, un 34% de la materia orgánica en relación al estado prístino.

 

FUNDEBO informó que de 2023 a 2024 se vacunaron casi 14 mil animales menos.

 

La alternancia racional agricultura/ganadería es hasta el momento, la única forma eficiente y sustentable, de conservar y aumentar la materia orgánica de los suelos. Si los suelos de menor calidad (que son la mayoría de los que todavía están en ganadería) pasan a sistemas de agricultura permanente con aplicación indiscriminada de agroquímicos, su futuro inexorable es la degradación. Y, finalmente, sin desconocer la ineficiencia del Estado Municipal en la conservación de la red vial, no se puede negar que la agricultura con su maquinaria pesada, y sus camiones cargados en exceso, es la gran responsable de la rotura de los caminos rurales. Mucho mas que otras actividades.

 

¿Hacer o resignarse?

¿Será que no se puede hacer nada y los pequeños productores tienen que resignarse a afrontar el quebranto o abandonar la actividad para convertirse en rentistas? ¡Claro que se puede!

El modelo agropecuario hegemónico no es un fenómeno natural. Es una política pensada y ejecutada por personas en pos de unos intereses particulares, que no son los de los pequeños y medianos chacareros. De hecho, unos 150.000 se fundieron o abandonaron la actividad en los últimos 30 años. Es que desde el impulso inicial durante el gobierno de Menem, el modelo productivo se ha mantenido sin modificaciones  a través todos los gobiernos que lo sucedieron, expulsando productores y concentrando la tierra y las ganancias cada vez en menos manos.

Para enfrentarlo, repoblar el campo, aumentar y diversificar la ganadería y dinamizar los pueblos rurales, hacen falta más que la pasividad del gobierno municipal, que mantiene acéfala y sin presupuesto la Dirección de Asuntos Agrarios; y la indiferencia de la oposición legislativa, de la que no tenemos registro que haya presentado un solo proyecto que fomente el arraigo y el desarrollo rural. Hacen falta políticas públicas activas de fomento y promoción.

 

Maquinaria trabajando en un camino rural de Bolívar. Foto: Archivo Presente Noticias

 

Hoja de ruta

Si la agricultura rompe más los caminos que la ganadería, ¿no sería lógico que los campos que hacen ganadería paguen una tasa vial menor que los que están en agricultura permanente? La tecnología satelital para identificarlos y segregar la facturación está disponible.

La falta de electrificación rural es una causal del despoblamiento, pero la electricidad no llega sola. A las distribuidoras de energía no les interesa hacer extensos tendidos para pocos clientes. La corta red eléctrica de la ruralidad bolivarense se ha hecho, y es el modo a seguir, por insistencia de los productores y con el apoyo sustancial del Estado.

El índice de destete del 70% que Mazzuca acepta como normal, claramente no es un techo. Hay muchísimo por mejorar en cuanto a manejo sanitario y gestión de los recursos forrajeros para elevar ese indicador. Hacen falta voluntad y políticas públicas segmentadas, orientadas a los productores de menos recursos.

Ojalá los tomadores de decisiones escuchen la voz de alarma que surge desde FUNDEBO y ojalá los chacareros genuinos, que a diario arriesgan su capital, su tiempo y su vida, dejen de seguir cantos de sirenas, se organicen y exijan a los representantes y funcionarios políticas que de verdad los beneficien.

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