jueves 22 de octubre de 2026

VIOLENCIA DE GÉNERO

Una mujer denunció una brutal agresión de su ex pareja y pide que el caso no quede impune

La vecina de Bolívar relató a PRESENTE que el 1 de octubre sufrió una agresión que le provocó una importante herida en la cabeza. Aseguró que continúa con secuelas físicas y psicológicas, y reclamó que la Justicia investigue todo lo ocurrido. La causa está en manos de la Fiscalía.

Anabel, una vecina de Bolívar, se contactó con PRESENTE para visibilizar una situación de violencia de género que, según denunció, sufrió por parte de su expareja. La mujer relató que el episodio más grave ocurrió el pasado 1 de octubre, cuando fue golpeada en la cabeza con un termo y debió recibir atención médica. Actualmente, la causa se encuentra en investigación y ella pide que se esclarezcan los hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes.

“Necesito que mi caso tenga visibilidad para que esto no quede impune”, expresó Anabel, quien aseguró que continúa atravesando consecuencias físicas y psicológicas a raíz de lo sucedido.

Según su testimonio, la agresión se produjo en su vivienda, en un contexto que describió como una situación sostenida de miedo, amenazas y hostigamiento. Contó que había pedido reiteradamente a su expareja que se fuera de la casa, pero que, según afirmó, la situación empeoraba.

“Esa misma noche hice la denuncia alrededor de las 11 de la noche, rompió una puerta, me agarró del cuello y cuando yo quise salir corriendo para pedir ayuda, me desmayó con un fuerte golpe en la cabeza”, relató.

La mujer describió la gravedad de las lesiones. “Mi casa y mi ropa era todo sangre, tuve que recurrir al hospital. Estuve en el hogar unos días hasta que salieron las medidas de protección y el botón antipánico. Luego del hospital fui a hacer la denuncia, la misma policía me llevó”, contó.

Anabel sostuvo que la denuncia no se limita a la agresión física del 1 de octubre, sino que incluye otros hechos que, según manifestó, vivió durante los meses anteriores. También mencionó amenazas y situaciones de hostigamiento vinculadas, de acuerdo con su relato, al pago del alquiler y para sacar un crédito .

“Yo lo viví, soy víctima, no tengo por qué cumplir una condena o algo por decir la verdad. No quiero que esto quede como un golpe que me llevó al hospital, yo vivía aterrada, más las amenazas, hostigamiento que me hacía por no pagar el alquiler”, afirmó.

El pedido de justicia

La vecina de Bolívar señaló que padece problemas de salud que relaciona con el golpe recibido. Según explicó, tiene fuertes dolores de cabeza, dificultades para recordar algunas cosas y debe continuar con estudios médicos pendientes, además de recibir tratamiento psicológico.

En ese sentido, remarcó que busca que se tengan en cuenta las consecuencias que atraviesa y la totalidad de los hechos que denunció. La causa está en manos de la Fiscalía y Anabel aclaró que su intención no es interferir en la investigación, sino reclamar que se avance hasta esclarecer lo ocurrido y que, si se determina la responsabilidad penal de su expareja, se aplique la condena que corresponda.

La mujer insistió en que no quiere que lo ocurrido se reduzca únicamente a la agresión que la llevó al hospital. “Creo que esto no puede quedar así. La denuncia no sólo fue por el golpe, hay muchas cosas que viví y me animé a declarar, hay mucho más detrás de esta denuncia”, señaló.

“No hay que esperar una muerte para actuar”

En su testimonio, Anabel también hizo hincapié en la necesidad de visibilizar la violencia de género y de evitar que las agresiones contra las mujeres sean naturalizadas. Contó que suele participar en marchas en defensa de distintos derechos y consideró que su experiencia refuerza la importancia de hablar sobre estas situaciones.

“Nos siguen matando y no podemos seguir naturalizando que un hombre golpee a una mujer. Ninguna mujer merece ser golpeada, amenazada ni vivir con miedo. Queremos justicia y queremos vivir”, manifestó.

Además, hizo referencia al temor que, según señaló, impide a muchas mujeres denunciar lo que atraviesan. “Detrás de cada mujer golpeada, amenazada y con miedo hay una historia de vida que nadie sabe, la mayoría no las cuenta por miedo y en base al miedo luego nos matan”, expresó.

Para Anabel, la intervención de la Justicia no debería llegar únicamente cuando las consecuencias de la violencia son irreversibles. “No hay que esperar una muerte para que esta gente esté presa”, afirmó.

Finalmente, reiteró su pedido para que el caso avance y no quede impune. “Que se haga justicia, es un delito y como todo delito tiene que cumplir una condena, sino no se termina más. ¿Hasta cuándo esta gente libre que viene con amor a tu vida y terminan siendo unas bestias?”, cuestionó. “Yo quiero justicia aunque este daño me deje una marca de por vida”, concluyó.

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