CONSUMO EN RETROCESO
Consumo golpeado: a pesar de un leve repunte en febrero, las ventas minoristas siguen en picada
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en febrero una caída del 5,6% interanual a precios constantes, de acuerdo con el último informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Si bien en la comparación mensual se observó un crecimiento del 2,6% respecto de enero, el dato no alcanzó para revertir la tendencia contractiva. En lo que va del año, el indicador acumula una retracción del 5,2%, reflejando la persistente debilidad del consumo en el comercio minorista.
El repunte mensual estuvo vinculado principalmente a factores estacionales, como el inicio del ciclo lectivo, que suele impulsar la venta de útiles escolares y otros productos relacionados.
Cómo perciben los comerciantes la situación actual
El relevamiento de CAME también analizó la percepción de los comerciantes sobre la evolución del negocio.
Los resultados muestran un escenario heterogéneo: el 52,6% de los comerciantes encuestados señaló que su situación se mantiene estable frente al año pasado, un 38,8% reportó un deterioro en el nivel de actividad y el resto indicó mejoras en sus ventas.
A pesar del contexto actual, muchos comerciantes mantienen expectativas moderadamente optimistas hacia el futuro. Según el informe, 46,6% espera que la situación se mantenga similar en el próximo año, el 42,9% proyecta una mejora económica y el 10,5% prevé un empeoramiento.

Sectores del comercio con mayores caídas
El informe detalló que seis de los siete rubros relevados registraron bajas interanuales durante febrero. Entre los sectores más afectados se destacaron Bazar y decoración (-14,4%), Perfumería (-10,7%) y Alimentos y bebidas (-8,7%).
Un consumo más selectivo y orientado a promociones
El informe de CAME señala que el comportamiento del consumidor se volvió más selectivo en los últimos meses, con mayor búsqueda de promociones y descuentos, uso creciente de planes de financiación y prioridad en bienes de primera necesidad.
En este contexto, el inicio de clases impulsó temporalmente las ventas de artículos escolares, pero el efecto fue insuficiente para revertir la caída general del comercio.