RECLAMO
Enfermeras de Bolívar solicitan una reunión con Pisano: “Si esto no tiene una solución, vamos a parar el Hospital”
Enfermeras de todos los servicios del hospital Miguel Capredoni de Bolívar iniciaron un reclamo con reducción de actividades, mantuvieron un encuentro con funcionarios municipales y enviarán una carta al intendente Marcos Pisano para solicitar una reunión “de carácter urgente” para tratar los salarios que perciben.
“Entendemos que está al tanto, que el mismo se encuentra por debajo de la línea de la pobreza, ($340.000) también tener en cuenta lo que se está pagando de horas extras, día semanal ($1.867) y la hora extra de fin de semana es de $3.734, las cuales realizamos para poder suplir los gastos básicos”, es parte de la carta dirigida al intendente que este viernes enfermeras de todos los servicios del hospital de Bolívar entregarán en mesa de entrada de la Municipalidad.
En contacto con PRESENTE, profesionales de la salud como referentes de los distintos servicios del nosocomio, dieron detalles de la situación que atraviesan. Las enfermeras Yanina Solano, Marisa Delaguila, Emilce Gómez y Ana Ezcurra, del servicio de Cirugía; Cintia Lobay perteneciente a Cardiología, Micaela Cepeda de Clínica Médica y Aldana Arias, de Terapia Intensiva, dieron a conocer la situación en la que se encuentran que las llevó a unirse en el reclamo por una mejora en el salario básico.

El inicio del reclamo se dio el lunes 25 de agosto, cuando las enfermeras que integran el servicio de Cirugía informaron a sus jefas que desde el día siguiente implementarían una medida de fuerza que consistía en disminución de actividades. De esta manera, las profesionales de la salud dejaron en claro que solo se abocarían a la toma de signos vitales, medicación y urgencias.
En tanto, el miércoles decidieron redactar una carta dirigida al intendente Marcos Pisano que cuenta con las firmas de enfermeras de los 11 servicios que tiene el Hospital. Ante el trascendido de entregar esa carta en mesa de entradas de la Municipalidad, este jueves las profesionales fueron convocadas a una reunión con el secretario de Gobierno Marcos Beorlegui, la referente de Recursos Humanos Lorena Gallego y la secretaría de Salud, Cecilia Luna.
Pese a que la reunión fue citada dos horas antes del encuentro, aproximadamente 30 enfermeras asistieron al Hospital dispuestas al diálogo. “Les planteamos la misma nota que va a recibir el intendente, le pusimos carácter urgente porque es indignante los sueldos que nos están pagando. $340.000 nos parece totalmente indignante para el laburo que tenemos dentro del eslabón de la cadena de enfermería”, indicaron.

El reclamo lleva varios años y “no hemos recibido nunca una respuesta por parte de ellos”. Este jueves, en la reunión, recibieron como solución un aumento del 7,5% que ya fue otorgado. “Si el 7,5% es de $1.000.000, lo aceptamos, pero es de $340.000. Me gustaría saber si ellos con ese sueldo pueden vivir”, se preguntaron las enfermeras.
“Queremos que llegue a la sociedad, que la gente se entere, sepan lo que es nuestro sueldo, cómo nos ningunean, que no valoran nuestro trabajo. Dijimos basta, hasta acá se llegó y les hicimos saber que si esto no tiene una solución, vamos a parar el Hospital. Muchas veces trabajamos 16 horas para poder llegar a fin de mes, pagar necesidades básicas. Nos gusta nuestro trabajo y por eso aún seguimos, porque amamos la profesión, si lo hiciéramos por la plata, no tendrían ninguna enfermera acá dentro”, agregaron.
En cuanto a la respuesta que obtuvieron en la reunión de este jueves, los funcionarios municipales mencionaron que desde el sindicato se puede recibir el reclamo. Las enfermeras por su parte dieron a conocer que la obtención del aumento de 7,5% significan $25.500.
"Solicitamos como mínimo el 100%”
La medida de la reducción de actividades se extenderá “hasta que tengamos una respuesta, con un decreto firmado con algo que a nosotras nos sirva, sino seguiremos por tiempo indeterminado. Solicitamos como mínimo el 100%”, indicaron.
En caso de no obtener lo esperado, las profesionales no descartan la posibilidad de hacer un paro de sus tareas y solamente cumplir el horario laboral. “Esta vez estamos más fuertes, no vamos a dar el brazo a torcer y ¿a quién van a obligar a que venga a trabar acá? Porque tiene que haber gente capacitada”, dijeron.
“Lo que nos une a todas es que estamos cansadas, no llegamos ni siquiera a mitad de mes porque el 3 o el 4 ya estamos sin plata y tenemos que buscar otros trabajos afuera, venimos a trabajar con una carga emotiva muy fea. El personal de salud está agotado físicamente y mentalmente porque trabajamos con muchos pacientes, 16 horas, no estamos lúcidas y nosotras administramos medicación, tenemos que estar lúcidas para saber qué es lo que tenemos que hacer, la prioridad.
La primera salida que tiene el paciente es enfermería, después se llama al médico, y trabajamos tanto con pacientes como con las familias, es mucha responsabilidad para tantas horas de trabajo y estamos hablando de personas, de vidas”, sostuvieron también las trabajadoras.

Por otro lado, las profesionales dieron cuenta que algunas de sus colegas decidieron dejar su trabajo en el Hospital y trabajar en otro rubros. Incluso radicarse en ciudades vecinas donde los salarios en hospitales públicos les permiten vivir de la profesión. “Nos dicen que es problema de los municipios y no es así, una compañera se fue a trabajar al hospital municipal de Olavarría y recibe un básico de $900.000 que con el título, el presentismo y demás, llega a $1.4000.000”.
En el mismo sentido, una de las trabajadoras mencionó que, además del Hospital, tiene dos trabajos y su hermana, que también es enfermera, “se tuvo que ir de la ciudad porque era imposible mantenerse. Se fue a Olavarría y cobra $1.000.000 sin pasivas ni horas extras, yo acá cobro $320.000”.
Además, los puestos que quedaron vacantes por las bajas que tuvieron en el último tiempo, no fueron cubiertos y genera una recarga horaria en las trabajadoras. Tal es el caso del servicio de Cirugía, según contaron las enfermeras, que anteriormente eran 16 en el equipo y en la actualidad, son 8. Algunas personas eligieron irse a trabajar a otros lados y otras se encuentran de licencia por embarazo, por ejemplo.
Más adelante, marcaron que “quienes trabajen en el municipio y se quieran sumar a esta lucha, estamos totalmente abiertas a recibirlos. Empezamos por nosotras pero es por todos porque creemos que todos estamos por debajo de la canasta básica. Nadie puede vivir con $340.000 ni $ 700.000”.
“Entendemos a los pacientes que vienen porque es algo que obviamente lo necesitan, pero también queremos que se pongan en nuestro lugar. A todos se le explicó lo que está pasando y nos apoyan”, dijeron las enfermeras. “En la reunión de hoy (jueves) la secretaria nos preguntó si éramos todas del mismo servicio, no tienen idea de nada, éramos 30 y en cada servicio hay menos de 10 enfermeras. Encima, cuando entramos a trabajar, cobramos lo mismo que una mucama”, agregaron por último.