martes 24 de febrero de 2026

SEMANA MUNDIAL

La importancia de promover la Lactancia Materna y los beneficios que aporta a la salud

Del 1° al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, cuyo lema es impulsar la misma a través de la educación, fomento, apoyo y protección mediante políticas y programas dirigidos a asegurar su cumplimiento.

A la lactancia materna me gusta llamarla más bien Lactancia Humana (LH), porque quienes amamantan no siempre son madres y porque por razones de diversidad de género corresponde ampliar el panorama más allá de lo biológico. Pensando también en que en el sostén y acompañamiento de la misma no solo debería participar una madre, sino que también deben involucrarse diversas instituciones y organismos. 

Sabemos que aún es mucho el trabajo por hacer, ya que las últimas encuestas nacionales muestran que menos de la mitad de los recién nacidos reciben leche humana en la primera hora de vida (lo que los hace más vulnerables a enfermedades) y solo el 44% de los bebés se alimenta de manera exclusiva con LH durante sus primeros seis meses, cifra que está por debajo de los objetivos globales y se pretende que ascienda a partir de diferentes objetivos estipulados a nivel mundial, debido a que promueve la supervivencia y crecimiento de los lactantes, como así también el desarrollo sostenible de nuestro planeta ya que es un sistema alimentario natural, accesible (física y económicamente) y disponible. 

Pensando también en las crisis mundiales que pueden perjudicar la salud y alimentación de niños/as, es que hablar de Lactancia cobra especial interés, ya que es el mejor alimento que se puede brindar en los primeros años de vida. Durante los primeros seis meses de manera exclusiva, luego complementaria a la incorporación oportuna de alimentos y de forma continuada hasta por lo menos los dos años de vida (Siempre y cuando la persona que amamante no posea problemas de salud o consuma medicamentos que la impidan, para esos casos, se utilizan fórmulas infantiles que permiten suplementarla).

La lactancia humana es mucho más que una simple forma de alimentar de manera segura y nutritiva a un recién nacido, es un acto de amor y cuidado que debería generar un bienestar en las dos personas involucradas.  Por eso es esencial que se tengan todas las recomendaciones necesarias a fines de tener una experiencia agradable, para esto, se requiere del acompañamiento de un equipo capacitado que pueda informar sobre las técnicas de amamantamiento y que brinde la consejería adecuada desde una escucha empática. Esto último no es menos importante, ya que hace la diferencia ante una situación que, si no es bien abordada, puede llevar al abandono de la misma o bien hacer que ésta sea vivida con grandes dificultades, a veces soportando dolores en los pezones al amamantar o problemas con la producción de leche. Para estos casos, la educación y el apoyo profesional serán la clave, ya que en su mayoría tienen que ver con la técnica empleada.   

 

¿Cuáles son los beneficios?

 

En el bebé:

  • Permite una nutrición óptima: proporciona todos los nutrientes necesarios y en las proporciones perfectas para el desarrollo, en las que se incluyen proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales. Es adecuada cuali-cuantitativamente durante toda la lactancia y sus nutrientes varían sobre todo en las dos primeras semanas a fines de amoldarse a las necesidades del niño/a. Su composición también se verá afectada por la dieta y estado nutricional de la persona que amamanta, el tiempo posparto en el cual se inicie la lactancia, la duración de la mamada, entre otras. 
  • Asegura el fortalecimiento del sistema inmune: está repleta de anticuerpos y células inmunitarias que ayudan a proteger al bebé contra infecciones y enfermedades. Esto es especialmente importante en los primeros meses de vida, cuando el sistema inmunológico del bebé aún está en desarrollo.
  • Estimula un mejor desarrollo intelectual y motor: los bebés amamantados a través de LH reciben ácidos grasos esenciales como el DHA que juega un papel crucial en el desarrollo cerebral, así mismo, el contacto físico de persona gestante-niño/a es un estímulo psicosocial para el adecuado desarrollo, por lo que se observan mejores resultados en comparación con los alimentados a través de fórmulas artificiales.
  • Colabora con un menor riesgo de enfermedades: está asociada con una reducción en el riesgo de enfermedades crónicas a largo plazo, como diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas u oncológicas, entre otras. Esto se debe en parte a los efectos protectores de la LH sobre la salud metabólica y la regulación del peso. A su vez, debido a que la leche humana recibe una nula manipulación en relación a las fórmulas artificiales, se asocia a menores tasas de diarreas, infecciones respiratorias, otitis u otras infecciones. 

 

En la persona que lleva a cabo la lactancia: 

  • Colabora en la recuperación posparto: debido a liberaciones hormonales, la lactancia ayuda al útero a contraerse y volver a su tamaño normal más rápidamente después del parto, lo que puede reducir el riesgo de hemorragias y acelerar la recuperación.
  • Reduce el riesgo de distintos tipos de cáncer: a mayor tiempo de lactancia, menor es la posibilidad de padecer cáncer de mama, ovario o útero.
  • Contribuye al control del peso corporal: puede ayudar a perder el peso ganado durante el embarazo debido al mayor requerimiento energético para la producción de leche.
  • Promueve un mayor vínculo emocional: la lactancia promueve un fuerte vínculo emocional gestante-lactante debido al contacto piel con piel y la cercanía durante la alimentación. Este contacto es primordial que suceda durante la primera hora de vida, con ello se promueve la confianza, la producción de leche y la instalación de la lactancia, además del bienestar emocional de ambos. 

Se sabe que a pesar de conocer los numerosos beneficios, hay personas que se enfrentan con muchísimos desafíos, por eso, remarco la importancia de consultar con un profesional de la salud especializado, como también participar de clases o grupos de apoyo para contar con información y el ánimo necesario para continuar con la lactancia. Para facilitar este proceso, también será fundamental cuidar de la alimentación, el descanso y la hidratación de la persona que amamanta, ya que son cruciales para mantener una producción de leche adecuada y para la salud general.

Por último, remarcar que la lactancia también es responsabilidad del ámbito público, privado y empresarial para que quienes decidan amamantar puedan hacerlo y cuenten con el apoyo del lugar de trabajo, ya que es más fácil cuando ofrecen instalaciones adecuadas que permitan amamantar, opciones flexibles para el regreso al trabajo, licencia por maternidad remunerada,  pausas regulares para la lactancia durante las horas de trabajo, entre otras.

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