BOLÍVAR
Agrupaciones e instituciones locales su sumaron a decir Nunca Más en el acto por el 24 de marzo
Este lunes tuvo lugar frente al monolito que recuerda a las y los bolivarenses desaparecidos por el terrorismo de estado a partir del 24 de marzo de 1976, el acto que desde hace 28 años organiza Suteba en Bolívar. El encuentro contó con la participación de numerosas agrupaciones e instituciones locales.
El acto se centró en la afirmación de la Memoria, Verdad y Justicia desde la recuperación de la democracia. “Una democracia muy debilitada en estos tiempos”, marcó Graciela Sagardoy, una de las conductoras del acto junto a Jorge Bergallo. “Hoy, sentimos que nos quieren borrar el pasado, sufriendo cruelmente el presente, para dejarnos sin un futuro humano. La deshumanización avanza a pasos agigantados mientras las libertades y derechos individuales y civiles retroceden”, afirmaron.
En el inicio de las intervenciones artísticas, se leyó el poema 'Bitácora de patria' de Nadina Paolone. Seguidamente se cantó el himno y a su término mencionaron los nombres de las y los desaparecidos bolivarenses: María Celeste Marina, Violeta Ortolani, Mirta Pérez Tartari, Raúl Alonso, Daniel Daroqui, Juan Carlos Daroqui, Jorge Arturo Daroqui, Griselda Esther Betelú, César Gody Álvarez, Jorge Eduardo Cupertino y Rubén Santucho, seguido de un 'presente, ahora y siempre'.

Tras la lectura de notas recibidas, entre ellas la del intendente Marcos Pisano que justificó su ausencia por estar abocado al trabajo de búsqueda de las tres personas que sufrieron dos accidentes distintos en la Ruta 205 y en el paraje El Cabildo, tomó la palabra Adriana Corbera como representante del colectivo Mujer Originaria de Bolívar.
Posteriormente, Anneris Escalada Aranas de la compañía teatral La Barraca, interpretó una poesía del periodista y escritor José Mario 'Chino' Castro titulada 'Pañuelo vital'. Además, Sebastián Marina como primo hermano de María Celeste, miembro de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (FEDEFAM) y colaborador de Madres línea fundadora, dio su testimonio.

A su turno, Gisela Holgado y Dalmiro Zantleifer Ojeda, referentes de la biblioteca La Cultural en el año de su 100º aniversario y siendo el primer pilar en la historia de Bolívar en cuanto a bibliotecas populares, se refirieron a la creación, en 2024, de la Casa de la Memoria que funciona en la sede de avenida San Martín 1065.
También Eladia Álvarez, Agustina Fressa, Guadalupe Gerea, Mónica González, Celia González y Marisol Darretche, representantes del colectivo Tierra Viva, realizaron una intervención que tuvo como eje conectar los 'vuelos de la muerte' que se realizaban durante la última dictadura cívica, eclesiástica y militar con los actuales vuelos con agoquímicos. Seguidamente, familiares de las y los desaparecidos bolivarenses colocaron ofrendas florales al pie del monolito construido en su memoria.

El primer momento musical llegó de la mano de Clara Tiani y Dalmiro Zantleifer Ojeda que interpretaron 'Por probar el vino y el agua salada' de La máquina de hacer pájaros. Más adelante, Eliana Herrero y Yamile Berdesegar, en representación de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), dieron unas palabras alusivas a la fecha.
El acto también tuvo su espacio para recordar a Jorge Julio López, Miguel Bru, a Kosteky y Santillán, a Pocho Lepraatti, Carlos Almirón, Alberto Márquez, Silvia Zuppo, Carlos Fuentealba, Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, Sandra y Rubén y las y los jóvenes asesinados por las policías provinciales de la doctrina Chocobar. También se mencionó al fotógrafo Pablo Grillo, herido de muerte por realizar su trabajo días atrás, en el marco de la protesta legítima de las y los jubilados.

Previo al cierre, la ex inspectora de educación Marcela Lista tomó la palabra en el marco que el Banco Credicoop, como entidad cooperativa, se identifica con los principios de solidaridad, igualdad y justicia social, intrínsecamente ligados a la defensa de los derechos humanos. Luego, se entregaron reconocimientos a Analía Galaz, a un familiar de Jorge Ravassi y a Isabel Peralta, personas que lucharon por los derechos humanos en Bolívar.
Marina Hernández, trabajadora de la educación y militante de los derechos humanos, también se expresó como parte del legado de Suteba y como nueva generación. El número musical de cierre estuvo a cargo de Maia Acosta que versionó la canción de Gabo Ferro, 'Soy todo lo que recuerdo'. A su término, en compañía de su hermana Verónica y su padre Julio, interpretaron 'Como la cigarra' de María Elena Walsh.