SIN FRONTERAS
El recuerdo del encuentro de Pipo Cupertino y Rubén Exertier, que generó el nacimiento de Piedra Azul
Francisco 'Pipo' Cupertino nació en Godoy Cruz, Mendoza. Después de muchos años su familia se trasladó a Córdoba y vivió gran parte de su vida en Córdoba. “Disfruté mucho de esa provincia que me dio mucho, dejé muchos amigos allá, todavía los tengo; tengo una sobrina y un sobrino que también son cantores, tuvieron un programa de televisión muy reconocido en Córdoba”, cuenta Pipo.
Se hizo habitué de las peñas musicales folclóricas, allí conoció a un músico de Buenos Aires, un gran guitarrista que se hizo muy amigo y comenzaron a participar en varias peñas de Córdoba. “Fui solista de un grupo musical llamado Los Fenders, por supuesto recorríamos todo Córdoba, hacíamos bailables y todo lo demás - dice Pipo -. Como referente tengo a mi viejo, que fue un gran músico que tocaba piano y guitarra. También tuve hermanos que se han dedicado a la música, como mi hermana en Jujuy, que inclusive fue Secretaria de Cultura allá en Jujuy”.
Ya en Bolívar, Pipo ingresó a Demons 70, agrupación que contaba con Héctor Tulio como presentador, 'Fratacho' Di Francisco (batería), Jorge Farace (teclados), Alberto Molina, Miguel Acuña y Rubén Exertier (guitarras), entre otros músicos. Interpretaba clásicos de Roberto Carlos, Los Iracundos, Camilo Sexto, Miguel Gallardo, José Luis Perales, Los Moros, y para las fiestas abordaban el Cuarteto Imperial y el Cuarteto Leo.
Recuerda Rubén Exertier: “En un momento del año 1980 fui convocado para tocar la guitarra eléctrica en Demons 70. Aunque no lo crean, toqué guitarra eléctrica. Y ahí estaba Pipo, que ya hacía mucho tiempo que cantaba en Demons 70, en ese momento no era Pipo, era Víctor Adrián”.

Rubén tenía un trío, el Trío Kinsa, con el que hacían folklore junto a su hijo Franco (percusión) y Oscar Gonzalo (guitarra), se presentaban en reuniones, colegios y fiestas. Un día sale la oportunidad de ir a tocar a Recalde y Exertier le propone a Gonzalo sumar a Cupertino a la agrupación. “Cantaba muy bien, yo lo había escuchado haciendo folklore en algún ensayo, hacía 'Zamba de Alberdi', y me encantaba cómo le salía esa zamba - cuenta Rubén -. Todavía no teníamos nombre. Yo había estado leyendo esa tarde en un libro el significado de la palabra 'Calfucurá', que en castellano es piedra azul. Así que se me ocurrió decirles: le ponemos Piedra Azul por esta noche, pero parecía que estaba destinado, quedó el nombre puesto”.
Piedra Azul tenía un sólido repertorio compuesto en su mayoría por zambas y chacareras, sus clásicos eran 'La Oma' (Pedro Favini-Daniel Altamirano), 'Dios a la una' (Daniel Altamirano), 'Entre e mi pago sin golpear' (Trullenque-Carbajal) y 'Un vals para Bolívar' (Santos Vega-Rubén Exertier).
“Lo que más recuerdo son los comienzos, después de grandes incluso nos hemos vuelto a juntar – testimonia Franco Exertier, que tenía doce años cuando ingresó al grupo -. Recuerdo mucho los primeros ensayos en el living de la casa de mis viejos, en la casa de Pipo, en la de Oscar Gonzalo, él tenía sus composiciones en el patio, y en la casa del Flaco Pagella, donde también enseñaba Elba sus famosas clases de órgano.
Y a los dos minutos gira por toda la provincia, porque enganchamos muy bien con Cultura y ganamos un par de concursos de diferentes índoles. Así que ya de temprana edad me tocó transitar las rutas de la provincia. Yo era niño y estaba tratando con adultos que tenían diferencias, son cosas que yo hoy veo y las rescato como aprendizaje. Era un grupo muy lindo, muy sano y que ha perdurado, creo, en la memoria de los bolivarenses”.
2103 fue un año muy importante para Piedra Azul, pero también fue el año de la despedida. En febrero fueron convocados para tocar en el Teatro Coliseo junto a los deroenses de Templares, en esa oportunidad Pipo cantó con su hijo Juan, 'La llave', de Abel Pintos.
“Volver siempre es gratificante. Nos pareció estupenda esta posibilidad, además en el Coliseo, un escenario magnífico, con una acústica única. Es un sitio en el que la música se puede lucir, como saben todos los que han tocado sobre sus tablas”, le declaró Pipo al medio Tres Líneas.
A los ya nombrados Rubén y Franco Exertier, Oscar Gonzalo y Pipo Cupertino, en Piedra Azul también estuvieron Naldo Pagella y Tito Flores (guitarra), Carlos Páez (bajo), Beto Manzano (percusión) y Diego Peris (violín).
La última presentación de Piedra Azul fue en Me Encanta Bolívar 2013, con la participación de Rubén Exertier que había regresado al grupo un tiempo antes.
“Te puedo decir que desde la primera vez que le escuché cantar a Pipo en Demons 70, hasta ahora sigue teniendo el mismo caudal de voz y en el folklore sigue teniendo el mismo tono, sigue manteniendo el mismo tono de las canciones que hacíamos hace más de treinta años. Tiene una voz privilegiada, algo que es natural, no sé, hay cosas que no se estudian, son innatas”, contó Rubén.
Luego de Piedra Azul, Pipo Cupertino retomó el repertorio melódico, como en la época de Demons 70, lo hacía acompañándose con pistas, pero sin abandonar el repertorio folklórico.
Comenzó a hacer radio en 1995, en FM Espacio, junto al director, Hugo Díaz. Luego hizo 'Por el camino real', programa dedicado al folklore junto a Marta Batista en locución y Miguel Ángel Gargiulo en la parte técnica.
“Pasé por todas las radios - dice Pipo -. No me faltó ninguna, Universo, después la que tenía Stebani, que luego pasó a ser la radio de Ledesma. Tuve un programa a la noche que se llamaba 'Raíces', después otro en Radio Universo, 'Confidencias', de música melódica”.
Una de las últimas presentaciones de Pipo Cupertino fue en el año 2021, en Cultura Sessions, una propuesta que hizo durante la pandemia la Municipalidad de Bolívar en formato streaming, que se llevó a cabo en el teatro Coliseo sin público. En esa oportunidad Pipo cantó 'La amorosa' (Alfredo Ábalos), 'El olvidao' (Duende Garnica) y 'Dios a la una' (Daniel Altamirano).