SIN FRONTERAS
Un récord más que especial: Juan Carlos Polito rumbo a cumplir cincuenta años con Los Diamantes Negros
Estamos casi seguros que Juan Carlos Polito posee un récord muy especial en la cofradía musical bolivarense, es un músico que en toda su carrera integró una sola banda, Los Diamantes Negros.
La agrupación había nacido en 1968 a instancias de Carlos Scarillo, que sumó a “Perico” Suárez (luego Chiqui Sanz), José Paz y los cantantes Hugo Albano, Carlos Barranco, Cardozo y Osvaldo Polito, hermano de Juan Carlos, fallecido hace cuatro meses. “Osvaldo tenía una voz hermosa, comenzó con Los Atómicos, estuvo con la orquesta del Zorro Martínez, Los Diamantes Negros, y también con los Caballeros del Ritmo”, recuerda Juan Carlos a su hermano, que era su referente.
Una noche de 1975 en un baile en Marsiglio, “Laucha” Aires le propuso a Juan Carlos oficiar de presentador de la orquesta, y así comenzó la historia de Polito con Los Diamantes Negros. En 1978, debido al conflicto del Canal de Beagle, Cardozo tuvo que dejar la banda y Juan Carlos pasó a ser el vocalista. A finales de 1980 Scarillo decide irse y Juan Carlos comenzó a comandar Los Diamantes Negros.
“Hubo varios cambios, muchos músicos pasaron por la orquesta. Fernando Cañas, el Flaco Pagella, Eduardo Real, Pablo Bríguez, con ellos grabamos en los estudios CAB. En ese momento hacíamos los temas de moda, la cumbia vendría después”, nos cuenta.
Con respecto a los grandes hitos de la orquesta, Juan Carlos nos da su ranking:
“En 1978 vino a cantar Palito Ortega a la Rural. Nunca vi tanta gente en la Rural como ese día. Había mesas en todo el stand principal, nosotros hicimos de teloneros.
En 1991 organizamos el Baile de Los Novios en el Complejo República de Venezuela. A las dos de la mañana tuvimos que abrir las puertas porque se habían agotado las entradas y había gente que quería entrar.
Con los bailes de fin de año inauguramos el salón de la Escuela 6. Concurrían 700 u 800 personas, se ponían mesas afuera, estuvimos catorce, quince años organizando esos bailes”.
Polito y Los Diamantes Negros se jactan de haber visitado todos los salones y clubes de campo y de las localidades del Partido de Bolívar; también visitaron ciudades como Santa Rosa y Toay (La Pampa). “Una noche estábamos tocando en el Club Argentino y se acerca un muchacho y me pregunta si salíamos a tocar a otras ciudades, cuando le dije que sí, me pregunta, ¿te interesaría ir a Arizona? - recuerda -. Yo no entendía nada, resultó ser que había una localidad con ese nombre en San Luis. Fuimos dos veces a ese lugar”.

A fines de los 80 tenían planeado presentarse en Ibarra el 31 de diciembre. El día anterior comenzó a llover copiosamente, el 31 a la mañana se suspendió el baile. “En Bolívar no había ningún baile programado, entonces lo fui a ver a “Lalo” Maranzana y le propuse hacer un baile. Comenzamos a hacer la publicidad en la radio de Fernando Stebani y también con la camioneta Citroën que tenía Gandola. A partir de las 13 horas comenzó a llegar la gente para reservar mesas, y finalmente esa noche en el Albirrojo no cabía un alfiler con 130 mesas ocupadas”, recuerda Polito.
En los comienzos de los 90 quedaron en la banda Polito y “Patita” Suárez, que había ingresado en 1976. “Patita” es un histórico de la orquesta que se retiraría en 2013. “Con Juan Carlos la peleamos mucho para imponer nuestra música, hicimos siempre las cosas con respeto, trabajamos mucho afuera, y si bien en el último tiempo éramos tres sonábamos como veinte”, cuenta Patita.
Luego de algunos meses de preparación, y con la incorporación de varios músicos (entre ellos, “Ciruja” Diez y Marcelo Barreiro), Los Diamantes Negros retomaron el camino musical con nuevo repertorio.
Fue en esos 90 que abrió Fuego Bailable. Fue toda una revelación, por allí pasaron grandes figuras de la cumbia y la música tropical. Allí tocaron un par de veces Los Diamantes Negros, pero luego optaron por organizar bailes para tocar ellos y presentar estrellas nacionales. “Con un representante trajimos a Empleados a Luna de Cristal (Joaquín Galán), Cumbia Pop (cantaba Marcela Morelo) y a Beto Orlando; a Leo Mattioli al Estadio y a la Escuela 6 llevamos a Lía Crucet y a Damas Gratis”, recuerda Juan Carlos.
Los Diamantes Negros se caracterizaban por tener un repertorio que se distinguía del resto, viendo su lista de temas nos encontramos con ‘Puerto Montt’ (Los Iracundos), ‘Marinero de luces’ (José Luis Perales), ‘Abril en Portugal’, ‘El mundo’ (Jimmy Fontana) y también temas propios, ‘Señora oscuridad’ (Polito) y ‘Valiente por amor’ (Suárez).
Polito también es hombre de radio, reconoce que ingresó al mundo de la radio por Hugo Díaz, que le abrió la puerta de su FM Espacio para que comenzara con su programa ‘Calipsomanía’. Luego fue propietario de una radio, FM Universo. Luego de venderla, continuó haciendo su programa habitual. Actualmente no está haciendo radio, pero tiene ganas de retomar.
Los últimos bailes de Los Diamantes Negros se hicieron el año pasado, Polito se presentó con Mauro Baldovino y Seba Gómez en Urdampilleta y en el Baile de los Jubilados en el Complejo “Me emocioné porque pensé que la gente no se iba a acordar de Los Diamantes Negros, pero recibimos un gran recibimiento, hubo gente que se hizo de novio bailando con nosotros”.
Reactivar
Los Diamantes Negros comienzan a activarse, hay ganas de ensayar y de grabar algo. Uno de los músicos que participará es Rubén Gallo.
“Quince años estuve con ellos - dice Rubén -. En los 90 me estaba por casar y compré una casa por el Banco Hipotecario en120 cuotas, y gracias a Polito, que siempre organizaba todo, a mí me alcanzaba para pagar el crédito con los cuatro bailes que hacíamos al mes”.
Descontamos que a mediados de noviembre, la fecha que consigna los cincuenta años de Polito años con Los Diamantes Negros habrá algún tipo de celebración.
“Salvando las distancias, porque son profesionales, profesionales, nosotros estamos unos escalones más abajo, pero vamos peleando codo a codo con Los Wawancó, Cuarteto Imperial y Los Palmeras. Cincuenta años ininterrumpidos con la música”, dice con orgullo Juan Carlos Polito, que ya pasó a formar parte de la historia musical bolivarense.