sábado 4 de abril de 2026

SIN FRONTERAS

Los Diamantes Rojos, una banda que hizo vibrar a Bolívar en la década del 60 con los éxitos del momento

El grupo manejaba un frondoso repertorio.
Los Diamantes Rojos, una banda que hizo vibrar a Bolívar en la década del 60 con los éxitos del momento
Los Diamantes Rojos, una banda que hizo vibrar a Bolívar en la década del 60 con los éxitos del momento

Corría el año 1964 cuando en Bolívar se formó la agrupación Ritmo Juvenil, dirigida por Carlos Santini y su acordeón, que contaba entre sus filas a Mario Moya, también en acordeón, y a Rodolfo Felice en batería.

Debutaron el 8 de septiembre de ese año en la celebración de las bodas de oro de la familia Villacorta, luego se sumarían Lorenzo Moreno en bandoneón, Elvio Moreno en guitarra y 'Gatillo' en contrabajo. La Orquesta Ritmo Juvenil no perduró mucho, pero parte de sus integrantes formaron Los Diamantes Rojos: allí estaban Moya, que cambió el acordeón por la guitarra eléctrica, Elvio Moreno en bajo y voz, Felice en batería, y José Paz en segunda guitarra.

“Empezamos a tocar en algunos clubes, con el correr del tiempo logramos cierta repercusión, a la gente le empezamos a gustar y comenzamos a tocar en los bailes más importantes, en los clubes Independiente, Empleados de Comercio y El Fortín, y en localidades como Unzué y Hale - cuenta Mario Moya -. Los 31 de diciembre ya eran un clásico para nosotros, tocábamos en el baile de fin de año en Ibarra. A la medianoche brindábamos con nuestras familias y arrancábamos para Ibarra, allí se armaban unos bailes espectaculares, terminaban a las seis de la mañana”.

 

 Los Diamantes Rojos se manejaban con un frondoso repertorio: Sandro (Rosa Rosa, Así, Penumbras, Tengo), Los Iracundos (La lluvia terminó, Yo no vivo en este mundo, Hace frío ya, El triunfador, Fatalidad), La Joven Guardia (El extraño de pelo largo), Nicola Di Bari (Zíngara, Lisa de ojos azules), Alan Barriere (Tu voz); y versiones instrumentales de Obladí Obladá (Beatles), Brazil (Ary Barroso), Tristeza (Sergio Mendes) y Sugar Sugar (The Archies).

“Los temas lo hacíamos sencillos, dentro de lo que sabíamos le agregábamos alguna cosita más que se nos ocurría, teníamos un repertorio que le gustaba a la gente porque era bailable”, dice Mario Moya, que conserva cuatro temas de Los Diamantes Rojos, registrados en un grabador Geloso: 'Si esta calle fuera mía' y 'Lisa de ojos azules'; y 'Tristeza' y 'Azúcar, Azúcar'.

Con la disolución de Los Diabólicos, Aldo Barrio ingresó a Los Diamantes Rojos como vocalista y tecladista. “Con Aldo salieron muchos temas, tenía una voz hermosa y mucho gusto para cantar, el grupo mejoró con su incorporación - reconoce Moya -. Los Diamantes Rojos estuvimos seis años en actividad, en una época hacíamos carnavales que no nos alcanzaban los días para cubrir las presentaciones. Hacíamos dos carnavales en 9 de Julio, veníamos a Bolívar, tocábamos en Independiente, volvíamos a 9 de Julio, regresábamos a Independiente y así estuvimos más de una semana haciendo los bailes de carnaval entre las dos ciudades”.

 

 

En esos viajes en auto se cosechaban muchas anécdotas. Oscar Mancinelli los transportaba en su Falcon amarillo y negro, los clásicos colores de taxi en esa época; también hacían viajes en un enorme Chevrolet 1951, color negro, cuyo dueño era Laucha Álvarez. En uno de los viajes a 9 de Julio perdieron el bombo de la batería que lo llevaban arriba del techo, esa noche el baterista tuvo que ingeniárselas para tocar sin el bombo. Al poco tiempo el bombo regresó a su dueño, lo había encontrado otro grupo musical en el camino.

“Una vez se hizo una carrera de autos, se le llamó El Triángulo del Oeste, se corría entre Bolívar, 9 de Julio y Carlos Casares, y nos contrataron para tocar en las tres ciudades - cuenta Moya -. Teníamos mucho trabajo, y estábamos bien redituados, lo habíamos tomado muy en serio. Ensayábamos de martes a viernes, y los martes comenzábamos haciendo un tema nuevo, nuestra premisa era estrenar una versión de una canción para el próximo baile”.

Los Diamantes Rojos fueron teloneros de Los Iracundos y Los Wawancó en 9 de Julio; de Leo Dan en el Club Independiente; y de Los Iracundos y Los Gatos en el Club Empleados.

 

 

Jorge Cabrerizo fue el último presentador de Los Diamantes Rojos, anteriormente había estado Carlos Palou, el Flaco, también un chico apellidado Comin.

Le preguntamos a Jorge Cabrerizo sobre su papel en Los Diamantes Rojos: “Los bailes se hacían en los clubes o en salones. A veces, en la apertura se notaba cierta frialdad, había que romper ese hielo entre escenario y público, por eso es que haciendo mi función ayudaba, haciendo la presentación de los músicos y los temas que se iban tocando. Después fui agregando algunas cositas, comencé a hacer coros, tocar la pandereta, copiado de Los Beatles. Hay que decir que todos los grupos hacían covers porque la función del grupo era animar un baile, y había que tocar temas conocidos que se difundían a través de la radio”.

La llegada de Los Gatos a Bolívar fue muy importante para Los Diamantes Rojos, que ya habían incorporado a su repertorio 'La Balsa', 'Ayer nomás' y 'Viento dile a la lluvia', temas cantado por Aldo Barrio.

“Los plomos que armaban los equipos, viendo la admiración con que mirábamos esos instrumentos, me ofrecieron tocar la Fender y fue el único momento que pude acariciar esa joya, fueron unos instantes, pero para mí fue maravilloso - recuerda Moya -. Con el paso del tiempo comenzaron a surgir las confiterías bailables, así se les llamaba. La primera creo que fue Epsilon, una en la calle Mitre, después Casablanca.

La gente se volcó a esas confiterías, allí se bailaba con disco, para los dueños les era más redituable que pagarle a una orquesta, además nosotros casi que estábamos cumpliendo un ciclo. Elvio Moreno se fue a Buenos Aires y prácticamente quedó el grupo desarmado, estábamos cansados y ya habíamos cumplido. Estuvimos activos seis años”.

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