2026-11-03

FENÓMENO METEOROLÓGICO

Urdampilleta, a un año del devastador temporal que dejó una huella difícil de olvidar

El 3 de noviembre de 2025, una tormenta con fuertes ráfagas de viento, granizo y 140 milímetros de lluvia provocó graves destrozos en la localidad. Hubo techos volados, familias evacuadas, caída de árboles y postes, y un operativo de emergencia que movilizó a distintos organismos y comunidades de la región.

Este martes se cumple un año de uno de los temporales más devastadores que recuerde Urdampilleta. En pocas horas, la localidad quedó expuesta a un fenómeno meteorológico de extrema intensidad que provocó importantes daños en viviendas, comercios e instituciones, además de dejar sin servicios básicos a buena parte de la población.

La tormenta se desató durante las últimas horas del 3 de noviembre de 2025 y estuvo acompañada por intensas precipitaciones, granizo y fuertes ráfagas de viento. Según los registros, cayeron 140 milímetros de lluvia, aunque el impacto más severo estuvo relacionado con la violencia del viento.

Las primeras recorridas permitieron dimensionar las consecuencias: más de 40 techos volados, árboles y postes derribados, varias familias evacuadas y daños importantes en distintas estructuras. Entre los lugares afectados estuvieron la estación de ferrocarril y la cancha de pádel techada del complejo Torrecita Pádel, que sufrió una destrucción total.

Un operativo de emergencia y la solidaridad de la región

Desde las primeras horas del martes, Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, personal municipal y trabajadores de los servicios públicos desplegaron un amplio operativo para asistir a los damnificados y comenzar las tareas de recuperación.

El director de Defensa Civil bonaerense, Fabián García, calificó a Urdampilleta como una localidad "severamente golpeada" y detalló que se habían contabilizado 60 árboles caídos, más de 150 postes de servicios derribados y 50 techos volados. La localidad permanecía sin electricidad ni telefonía.

En diálogo con PRESENTE horas posteriores al temporal, el jefe de Bomberos Voluntarios de Urdampilleta, Javier Carona, brindó detalles sobre el trabajo realizado durante la emergencia y la asistencia a los vecinos. A las dotaciones locales se sumaron equipos de otras localidades, Defensa Civil provincial y personal de servicios públicos.

En paralelo, comenzó a organizarse una importante respuesta solidaria. Vecinos, instituciones y organizaciones de Bolívar y la región impulsaron colectas de alimentos, agua, ropa de cama, chapas y materiales de construcción. También se organizó una pollada benéfica para recaudar fondos destinados a las familias afectadas.

La recuperación de los servicios

Durante los días siguientes, las tareas se concentraron en restablecer los servicios esenciales y reparar los daños. Primero se recuperó el suministro de agua y, progresivamente, comenzó a normalizarse la electricidad. El hospital local y el cuartel de Bomberos estuvieron entre las prioridades del operativo.

El 6 de noviembre, el entonces intendente Marcos Pisano informó que el servicio eléctrico había sido reconectado en su totalidad, aunque todavía había domicilios que permanecían sin energía debido a los daños en sus instalaciones.

La reconstrucción continuó con cuadrillas municipales y personal del Servicio Penitenciario Bonaerense, que colaboraron en la reparación de techos de viviendas afectadas, con recursos aportados por el Municipio y la Provincia.

A un año de aquella jornada, los registros de esos días permiten dimensionar lo que vivió Urdampilleta: un temporal que alteró la vida cotidiana de toda una comunidad y que, frente a la magnitud de los destrozos, también dejó en evidencia la capacidad de respuesta, el trabajo de los servidores públicos y la solidaridad de los vecinos.

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