2026-09-16

HISTORIA DE BOLÍVAR

El legado de Pedro Barnetche: la historia del hombre que dejó su fortuna a instituciones de Bolívar

Productor agropecuario y propietario de grandes extensiones de tierra, cultivó un perfil reservado y dejó buena parte de su patrimonio a instituciones de Bolívar tras su muerte en 2006.

Pedro Barnetche es una de las figuras más particulares de la historia reciente de San Carlos de Bolívar. Productor agropecuario y ganadero, nacido en la ciudad en 1921, heredó y reprodujo durante su vida un importante patrimonio rural y mantuvo un perfil extremadamente reservado. Al morir en 2006 dejó una parte sustancial de sus bienes a instituciones vinculadas con la salud, la seguridad, la cultura, la infancia y los adultos mayores.

Su legado alcanzó a Bomberos Voluntarios de Bolívar, la Cooperadora del Hospital Subzonal de Bolívar, el Hogar Ito, el Hogar de Niños Mi Casita, el Asilo de Ancianos San Vicente de Paul y la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia, entre otras personas e instituciones. El Concejo Deliberante de Bolívar lo reconoció en 2026 como “mayor testador” del Partido de Bolívar.

Detrás de las hectáreas y los bienes subyace la historia de un hombre de personalidad reservada, con una relación muy particular con Bolívar y una idea concreta acerca del destino que quería darle a su patrimonio.

¿Quién fue Pedro Barnetche?

Pedro Barnetche nació en San Carlos de Bolívar el 25 de noviembre de 1921. Se dedicó a la actividad agrícola y ganadera y, de acuerdo con documentación del Concejo Deliberante, estudió en el colegio Euskal Echea de Llavallol y posteriormente completó sus estudios en Suiza.

Durante parte de su vida residió fuera de Bolívar. Vivió junto a su madre en Francia y posteriormente se radicó en la provincia de Córdoba, en la zona de Las Tosquitas. En 1990, luego del fallecimiento de su madre, volvió a establecerse en Bolívar, donde permaneció hasta su muerte, ocurrida el 6 de septiembre de 2006.

Al momento de su fallecimiento, Barnetche poseía aproximadamente 4.500 hectáreas de campo y unas 6.500 cabezas de ganado vacuno.

El origen de los campos de la familia Barnetche

La historia patrimonial de la familia se remonta al siglo XIX. Julio Fal, uno de los albaceas testamentarios de Pedro Barnetche, relató a PRESENTE que el padre de Don Pedro, Don Domingo Barnetche, era un ciudadano un vasco francés que llegó a la Argentina durante el siglo XIX, convocado por un tío llamado Pedro Goyeneche, quien tenía una importante extensión de campos en la zona.

Con el paso del tiempo, Domingo Barnetche fue adquiriendo parte de esas tierras. En la década de 1940, la familia se trasladó a Córdoba y los campos que tenía en Bolívar quedaron arrendados. La situación se modificó años después, cuando Pedro -posterior al fallecimiento de su padre- comenzó a trabajarlas junto a su madre. Aunque durante buena parte de su vida siguió viviendo fuera de Bolívar, la relación con el poblado se mantuvo.

Un hombre reservado que quería beneficiar a la comunidad

Julio Fal conoció a Pedro Barnetche desde joven debido a la relación que existía entre sus familias. Su abuelo materno había sido amigo de Domingo Barnetche y Pedro solía visitar la casa familiar durante sus estadías en Bolívar.

Con el paso de los años, ese vínculo se hizo más estrecho, particularmente cuando Pedro Barnetche decidió regresar a la ciudad para vivir allí durante la última etapa de su vida.

Era una persona muy especial, no era muy sociable, era más vale parco, pero muy imbuido de la sociedad bolivarense”, recordó Fal al reconstruir la personalidad del hombre que terminaría dejando uno de los mayores legados privados de la historia de Bolívar.

Barnetche no tuvo hijos. Su padre había fallecido y tuvo una hermana, Celia, que heredó los campos familiares ubicados en Córdoba. Tampoco ella tuvo descendencia.

Durante los últimos 10 o 15 años de su vida, Pedro Barnetche realizó distintos testamentos y fue modificando sus disposiciones. El documento que finalmente quedó vigente fue firmado pocos meses antes de su muerte, el 2 de mayo de 2006.

Julio Fal, albacea testamentario de Pedro Barnetche. Foto: FM 10

 

Qué quería hacer Barnetche con su patrimonio

De acuerdo con el testimonio de Fal, Barnetche tenía una idea definida acerca del destino que quería darle a sus bienes. “Él me manifestó en una oportunidad que quería que su vida beneficiara a los niños, los ancianos, a la salud, a la seguridad y a la cultura”, contó.

Una parte importante del patrimonio estuvo constituida por campos, que fueron legados a distintas instituciones para que pudieran disponer de una fuente patrimonial de largo plazo. También dejó dinero para el personal que trabajaba para él e incluyó al personal de salud que lo atendió durante sus últimas semanas de vida en la entonces Clínica Modelo.

Entre los datos más significativos del legado aparecen las extensiones de campo destinadas a las distintas instituciones: Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia (220 hectáreas), Hogar de Niños Mi Casita (220 ha), Hogar Ito (200 ha), Asilo de Ancianos 'San Vicente de Paul' (190 ha), Bomberos Voluntarios de Bolívar (500 ha), INTA (200 ha) y Asociación Cooperadora del hospital Miguel Capredoni (500 ha).

Reconocimientos al 'Legado Barnetche'

La magnitud del aporte llevó a que, con el paso de los años, distintas instituciones y dirigentes de Bolívar lo definieran como el mayor benefactor del Partido de Bolívar. En 2026, además, el Concejo Deliberante formalizó ese reconocimiento al declararlo “mayor testador” del Partido de Bolívar.

En 2007, una rambla ubicada sobre la avenida Pedro Vignau, frente al Hogar Mi Casita, recibió su nombre y en 2016 también se denominó Pedro Barnetche al acceso a San Carlos de Bolívar desde la Ruta Provincial 65 hasta avenida Mariano Unzué.

Con ese silencio que él mantenía ante la sociedad, dejó el legado más importante de la historia de Bolívar. No creo que se vuelva a repetir nunca más un legado de esta magnitud”, consideró Julio Fal.

Pedro Barnetche murió el 6 de septiembre de 2006, a los 84 años. Veinte años después, las instituciones que recibieron sus bienes continúan vinculando buena parte de su historia con aquel testamento.

Y esa es, probablemente, la particularidad que mejor define su historia: un hombre que eligió vivir en silencio terminó dejando una huella que permanece visible en algunas de las instituciones más importantes de la comunidad.

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