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Conrado regresó a Bolívar después de meses de tratamiento en La Plata y comienza una nueva etapa
Después de varios meses de permanecer en La Plata junto a sus padres para atravesar un tratamiento médico, Conrado Pérez Musa regresó a Bolívar y tuvo una recibida sorpresa por parte de familiares, amigos, vecinos y allegados que se acercaron hasta la rotonda de las rutas 65 y 205 para acompañarlo en su vuelta a casa.
La llegada se transformó en una caravana de vehículos que acompañó a la familia hasta su domicilio, donde continuaron las muestras de afecto. La mamá de Conrado, Yanina Musa, dialogó con PRESENTE y contó cómo atraviesan este momento: "Estamos súper tranquilos, empezando a relajar de a poquito porque fueron muchos meses de estrés, de vivir en un alerta constante. Tratamos de volver un poquito a la vida cotidiana, a la normalidad".
Durante su permanencia en La Plata, Conrado atravesó la parte intensiva del tratamiento. "En La Plata estuvimos haciendo la parte intensiva del tratamiento, que eran las quimioterapias, las vacunas y demás. Una vez que pasara todo ese proceso él tenía que normalizar un poco sus valores en sangre y sus defensas", relató su mamá.
Ahora comienza una nueva etapa. "Empieza la etapa de mantenimiento, donde puede hacer un poco de vida normal, volver al jardín. El tratamiento dura dos años y estamos en el mes ocho. Él tiene que seguir tomando pastillas, pero lo peor ya pasó. Tenemos que viajar a controles una vez por mes", contó.
El regreso a Bolívar estuvo acompañado por una sorpresa que la familia no esperaba. La iniciativa comenzó con la madrina de Conrado, que tenía previsto esperarlo con globos, pero rápidamente se fueron sumando vecinos. "Hubo un montón de gente que en el momento no vi pero sí luego en los videos; vi a la seño y a varios compañeritos del jardón, ex compañeros míos de trabajo, fue una sorpresa enorme", recordó.
Para la familia, esa respuesta de la comunidad representó una parte fundamental de todo lo atravesado durante estos meses. En enero, cuando Conrado llevaba pocas semanas de tratamiento, familiares y amigos habían organizado una pollada solidaria para colaborar con los gastos que implicaba la estadía de la familia en La Plata.
"Fue una locura todo, todavía no llegamos ni siquiera a dimensionar toda la movida porque hay un montón de cosas que no nos enteramos, que fue por voluntad de seres queridos, amigos y un montón de gente que se fue sumando", expresó Yanina.
La situación también implicó reorganizar la vida familiar. La mamá de Conrado se encuentra de licencia, mientras que su papá, Alejandro, debió cerrar su taller para poder acompañar el proceso. "Fue muy importante para nosotros la red que se armó", resumió.
En ese recorrido también destacó especialmente el acompañamiento recibido desde los primeros momentos. "El 24 de diciembre, Navidad, entramos al hospital de Bolívar y el 25 nos fuimos con Pablo Flores en la ambulancia y desde ese día a hoy no perdimos contacto. Agradecerle a él", señaló.
Mientras permanecía en La Plata, Yanina dejó a su hija Juana en Bolívar, al cuidado de su papá y de sus abuelos, que no viven en Bolívar pero se mudaron para acompañarla. "Como familia estamos muy agradecidos con los abuelos y el papá de Juana, nos mantenía tranquilos que estuviera a su cuidado", expresó.
Ahora, con el regreso a Bolívar y el inicio de la etapa de mantenimiento, la familia busca recuperar de a poco aquella cotidianeidad que quedó en pausa durante estos meses.