LA PALABRA DE LA DENUNCIANTE
La vecina de barrio Los Tilos que denunció el envenenamiento de sus perros pidió “que se haga justicia”
La investigación por el envenenamiento de perros en barrio Los Tilos de Bolívar sumó nuevos elementos en las últimas horas, luego de los allanamientos y del análisis de las cámaras de seguridad que permitieron avanzar sobre la responsabilidad de Sebastián Mendiburu en los casos ocurridos en ese sector de la ciudad.
En ese contexto, Sandra Gómez, vecina de la zona y quien radicó la denuncia luego de encontrar muertos a sus dos perros, contó a PRESENTE cómo recibió la noticia y recordó las circunstancias que rodearon la muerte de los animales.
“Me dejó helada, no podía creer porque es un vecino. Lo que menos imaginábamos es que pudiera ser él. Si los perritos se vieron en las cámaras, se tenía que ver quién fue el que tiró el veneno”, sostuvo Sandra.
La mujer vive en inmediaciones de las calles La Rioja y Libertador, a unas dos cuadras de la carnicería que fue allanada. Según relató, nunca había existido un conflicto con sus perros ni recibió reclamos de otros vecinos.
“No entiendo a este muchacho, qué le pasó por la cabeza, porque ha sido para todos los perros. Dio la casualidad que los nuestros fueron para aquel lado, porque salen a caminar y justo engancharon el momento en el que él tiró la carne envenenada. No sé qué le habrá pasado para hacer semejante cosa contra los animales”, expresó.
“No molestaban a nadie”
Sandra explicó que los perros formaban parte de la vida cotidiana del barrio y que eran conocidos y queridos por los vecinos. Rafa tenía aproximadamente seis años y Javier, unos diez.
“Los perritos vivían en el barrio, en la cuadra, iban a lo del vecino, todos les daban de comer y no molestaban a nadie. Los perros eran míos pero vivían en la vecindad y acá son intocables. Nos encariñamos con los perros y los cuidamos como si fueran nuestros”, contó.
En ese sentido, remarcó que antes de la muerte de los animales no había recibido ninguna queja por mordeduras, corridas o algún otro inconveniente relacionado con ellos. “Es un barrio muy tranquilo, somos buenos vecinos”, afirmó.
La denuncia comenzó con el hallazgo de los perros muertos
La vecina recordó que fue ella quien decidió realizar la denuncia cuando encontró a sus animales sin vida. Por el estado en el que se encontraban, sospechó desde el primer momento que habían sido envenenados.
Como no sabía cómo proceder ante una situación de estas características, se comunicó con SAPAAB. “Mandamos para ver qué teníamos que hacer porque no sabíamos, porque es la primera vez que nos sucede algo así. Ellos me dijeron que llamara a la policía, vinieron también los peritos y el veterinario”, relató.
Sandra también contó que, durante el proceso inicial de la investigación, no sabía que las autoridades ya habían identificado a una persona como sospechosa. "El domingo, cuando hicieron el allanamiento, vimos por Facebook que era el vecino que había hecho semejante barbaridad”, señaló.
“Que se haga justicia, es lo principal. No podemos andar por el mundo matando animales porque se nos antoja. Es una vida y no había que hacerles esto a los pobres animalitos”, terminó la vecina.