2026-08-17

SEGÚN CAME

Las ventas por el Día del Niño cayeron 2,5% pese a descuentos y cuotas

La demanda se volcó hacia productos de menor valor y las promociones no alcanzaron para revertir el estancamiento. Jugueterías e indumentaria registraron las mayores caídas.

Las ventas por el Día del Niño registraron una caída del 2,5% interanual a precios constantes, pese al fuerte despliegue de promociones, descuentos y alternativas de financiación implementado por los comercios para intentar impulsar el consumo.

El relevamiento mostró que la demanda se mantuvo selectiva y que muchos consumidores postergaron la decisión de compra hasta último momento. Además, se observó una mayor inclinación hacia productos de menor valor unitario.

El movimiento comercial generado por la fecha no alcanzó para quebrar la tendencia de estancamiento que atraviesa la actividad ni para consolidar un repunte estructural del consumo.

Ningún rubro logró crecer

La caída de las ventas fue generalizada entre los cinco rubros relevados. Todos registraron resultados negativos frente al Día del Niño de 2025.

La mayor contracción correspondió a Juguetería, con una baja del 4,8%, seguida por Indumentaria, que retrocedió 4,1%.

En tercer lugar se ubicó Calzado y marroquinería, con una caída del 3,1%.

Los retrocesos fueron más moderados en Librería, que registró una baja del 1,8%, y en Equipos de audio y video, celulares y accesorios, donde las ventas disminuyeron 1%.

Ocho de cada diez comercios recurrieron a promociones

El 81,2% de los comercios encuestados por CAME implementó acciones promocionales durante la fecha, aunque ese porcentaje fue 5,8 puntos porcentuales menor que el registrado el año anterior.

Entre las herramientas utilizadas se destacó la financiación con tarjeta, a la que recurrió el 55,3% de los comercios, mientras que el 46,2% aplicó descuentos en efectivo.

El esfuerzo comercial permitió sostener niveles de colocación similares o apenas inferiores a los del año anterior, aunque con un costo para los negocios: la absorción de los costos de financiación y la aplicación de descuentos agresivos terminaron comprimiendo la rentabilidad.

El gasto medio por operación alcanzó los $45.892, frente a los $33.736 registrados el año anterior. Una vez descontado el impacto de la inflación, esto representa una suba real del 0,8%.

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