2026-07-14

SALUD

La solidaridad sostiene a Mateo Solari mientras continúa su recuperación tras una compleja cirugía en el Garrahan

El bebé bolivarense, que nació con labio leporino y paladar hendido, debió ser reintervenido luego de que se abrieran los puntos de la cirugía de cierre de paladar. Su familia agradeció la ayuda de la comunidad, que permitió afrontar los gastos de estadía cerca del Hospital Garrahan.

La familia de Mateo Solari, el bebé bolivarense que desde su nacimiento enfrenta un complejo tratamiento por labio leporino y paladar hendido, atraviesa un nuevo desafío. Tras la cirugía de cierre de paladar realizada el último lunes en el Hospital Garrahan, el pequeño sufrió una complicación que obligó a una nueva intervención quirúrgica y a permanecer en la Ciudad de Buenos Aires bajo estricto control médico.

En diálogo con PRESENTE, Jacqueline Campo, mamá de Mateo, explicó que el niño nació el 21 de noviembre de 2024 y que, apenas cumplido un mes de vida, comenzó su tratamiento en el Hospital Garrahan. A los tres meses fue sometido a su primera operación, en la que le cerraron el labio, moldearon la fosa nasal y unieron la encía.

Ahora, con un año y siete meses, Mateo afrontó una nueva etapa de ese proceso con la esperada cirugía de cierre de paladar. Sin embargo, la recuperación presentó dificultades inesperadas.

"El martes le dieron el alta y el miércoles volvimos a Bolívar porque estaba todo bien. El viernes nos derivaron del Hospital de Bolívar al Garrahan porque Mateo lloraba mucho, tenía tos y se le habían cortado los puntos", relató Jacqueline.

Al regresar al Hospital Garrahan, Mateo ingresó nuevamente al quirófano. Allí los especialistas comprobaron que no era posible reconstruir el paladar en ese momento debido al estado de los tejidos.

"Cuando salió, los cirujanos me comentaron que intentaron reconstruirle el paladar, pero el tejido estaba muy fibroso, muy blandito, entonces los puntos se cortaban. Y el colgajo, que sería lo que le implantaron en el paladar, no estaba; él mismo puede que se lo haya sacado tocándose con la lengua", explicó la madre.

Como consecuencia, el pequeño continúa con la fisura palatina, que incluso quedó más amplia que antes de la intervención.

El lunes recibió nuevamente el alta médica, aunque con una condición indispensable: permanecer cerca del Hospital Garrahan.

"Alquilamos un monoambiente a una cuadra porque, si Mateo sangra, levanta fiebre o tiene mucho dolor, debe ingresar por urgencia y lo van a estar esperando los cirujanos", señaló.

 

Permanecer cerca del hospital

Este martes Mateo fue evaluado nuevamente por el equipo de cirugía y, según contó Jacqueline en sus redes sociales, la evolución es favorable pese a que volvió a perder tres puntos.

"Gracias a Dios lo encontró bien", escribió la mamá del niño, quien también informó que los médicos le indicaron un jarabe para aliviar el dolor y mantener una dieta líquida fría. Además, les explicaron que es esperable que pierda peso durante este proceso debido a las dificultades para alimentarse tras la cirugía.

Por el momento, la recomendación médica es permanecer en Buenos Aires para actuar rápidamente ante cualquier episodio de fiebre o sangrado. El próximo 21 de julio volverá a ser evaluado para determinar cómo continúa su recuperación.

 

Una recuperación que llevará tiempo

Según explicó Jacqueline, el objetivo es esperar que el paladar cicatrice y el tejido adquiera mayor consistencia antes de volver a intentar una nueva cirugía.

"La idea es esperar que se recupere el paladar, se endurezca y en unos meses volver a intentar la cirugía para que tenga una buena calidad de vida. Es un camino largo el que tenemos que transitar porque su tratamiento es hasta los 18 años. Él viene al Garrahan porque necesita fonoaudióloga, neuróloga, neurodesarrollo, genética, cardiólogo y todo su tratamiento lo hace acá", expresó.

 

El agradecimiento a la comunidad

La permanencia en Buenos Aires implicó un gasto inesperado para la familia. Ante esa situación, amigos, vecinos y personas de distintos lugares volvieron a solidarizarse con Mateo mediante una colecta para afrontar el alquiler y los gastos diarios.

"Nos preguntaron si nos podíamos quedar hasta el 21 de julio y no contábamos con el dinero para pagar un alquiler. Conseguimos un monoambiente que sale 600.000 pesos y por eso se organizó una recaudación", contó Jacqueline.

Finalmente, la respuesta solidaria volvió a hacerse presente.

 

 

"Al alquiler lo pudimos pagar gracias a todas las personas que nos hicieron una transferencia y aportaron su granito de arena. Incluso tenemos para solventar los gastos hasta el 21. Vamos a ver si el médico nos dice que tenemos que quedarnos más tiempo. Por ahora queda esperar a que Mateo se recupere y rezar para que todo salga bien", concluyó.

A través de una publicación en sus redes sociales, la mamá del pequeño volvió a agradecer el acompañamiento recibido y pidió continuar con las oraciones por la recuperación de su hijo.

"Gracias a todos por seguir pendientes de Mateo, por ayudarnos a sustentar los gastos del día a día, por sus mensajes, sus oraciones y el cariño que nos hacen llegar cada día", expresó.

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