2026-04-07

DATOS DEL INTA

La cosecha gruesa en Bolívar avanza con complicaciones, condicionada por las lluvias acumuladas

La cosecha gruesa en Bolívar muestra avances dispares por lluvias acumuladas. INTA advierte menor superficie y condicionantes climáticos clave.

La campaña 2025/26 de la cosecha gruesa en el partido de Bolívar se desarrolla bajo un escenario complejo. Las abundantes precipitaciones acumuladas durante 2025, que alcanzaron los 1300 mm, condicionaron desde el inicio las labores agrícolas, impactando directamente en la siembra y en la planificación productiva.

De acuerdo con relevamientos del INTA Bolívar, la superficie implantada se redujo cerca de un 25% respecto de campañas anteriores, reflejando el peso de los excesos hídricos.

El ingeniero agrónomo del INTA Bolívar, Gonzalo Pérez, explicó en diálogo con PRESENTE que el contexto climático generó múltiples dificultades: "La campaña de cosecha gruesa avanza condicionada por las abundantes precipitaciones registradas a lo largo del año 2025".

Girasol: buen rendimiento pese a las limitaciones

El girasol fue uno de los cultivos más afectados en su implantación. Las lluvias impidieron una siembra homogénea y en fechas óptimas. Aún así, la cosecha muestra avances significativos con el 70% del área ya recolectada y rendimientos promedio de 2,5 a 3 toneladas por hectárea.

“No todos los lotes pudieron establecerse de manera temprana. Actualmente, la cosecha se encuentra avanzada en aproximadamente un 70 %, con rendimientos que, en general, resultan buenos”, explicó Pérez.

Maíz: entre buenos rindes y riesgos climáticos

El maíz presenta una situación heterogénea. Los maíces tempranos ya están siendo cosechados, con resultados favorables de entre 8 y 10 Tn/ha, mientra que una gran proporción corresponde a maíz tardío. "El resultado final dependerá en gran medida de que no se registren heladas tempranas, dado que muchos lotes todavía se encuentran en pleno ciclo”, enfatizó el profesional del INTA.

La campaña de soja, condicionada desde la siembra

La soja replicó el patrón de retrasos observado en otros cultivos, con siembras tardías generalizadas, lotes tempranos próximos a cosecha y otros tardíos aún dependientes del clima. En este sentido, Pérez indicó: que los lotes implantados de manera temprana mantienen "expectativas de buenos rendimientos", mientras que los sembrados más tarde tendrán su desempeño final condicionado por las temperaturas que se registren en los próximos días.  

Si bien enero y febrero mostraron una disminución en las precipitaciones, las lluvias recientes volvieron a complicar el panorama, ya que se observa una alta humedad en los lotes, falta de piso para maquinaria y dificultades logísticas en la cosecha.

Te puede interesar