BOLÍVAR
Una perra murió por envenenamiento: “Encontramos una bolsa con grasa, sospechamos que usaron eso”
La Sociedad de Amigos Protectores del Animal Abandonado de Bolívar (SAPAAB) volvió a denunciar un caso de envenenamiento, esta vez en la calle Uriburu, donde una perrita salió a la vereda y, al volver a su casa, falleció.
Según la publicación que realizó la organización en sus redes sociales, vecinos de la calle Uriburu al 300, alertaron por un caso de envenenamiento. En la oportunidad, “su perra salió a la vereda y a los minutos cuando entró, murió”.
El hecho ocurrió este jueves, cerca de las 13.30 horas y, según informó una voluntaria de SAPAAB a PRESENTE, hace aproximadamente 15 días sucedió un caso similar con la perra del vecino lindante. Afortunadamente, el animal se salvó.
La misma integrante de la agrupación protectora de animales comentó que cuando se acercó al domicilio donde vivía la perra fallecida y tomó contacto con su tutor, “encontramos una bolsa con grasa adentro, sospechamos que usaron eso”.
Desde SAPAAB solicitaron que quienes puedan aportar cámaras de seguridad o cualquier información, que por favor se comunique por privado. A su vez, pidieron “encarecidamente a la comunidad que resguarden a sus mascotas, que no las dejen salir solas y que, en caso de hacerlo, sea siempre bajo supervisión”.
También, requirieron que “resguarden y cuiden a los comunitarios de la cuadra, que ellos no tienen a nadie que los proteja” y enumeraron medidas de prevención a tener en cuenta ante los reiterados casos de envenenamientos que suceden en la ciudad. Por último, desde la agrupación destacaron que acciones como estás “no solo ponen en riesgo a los animales, también expone a niños que juegan en la calle”.
El relato de la nieta del tutor de Luz: “Iban a todos lados juntos”
Lola Hernández, nieta del tutor de Luz, la perrita fallecida, en contacto con PRESENTE, contó que al llegar a la casa de su abuelo junto a su madre, la encontraron en el patio, tirada, con espuma en la boca y había defecado. “Estaba caliente, había muerto recién. Mi abuelo nos contó que había salido y cuando entró, suponemos que no llegó a donde estaba él, se murió en el camino”, mencionó.
Lola también detalló que en un vecino del lugar les contó que le pasó lo mismo con su perro, pero logró salvarse. “Nos fijamos si hay cámaras pero no se ve nada”, dijo.
Luz tenía siete años y estaba con su responsable desde que nació. “Cuando se cumplieron los días que tenía que estar con su madre, se la llevamos a mi abuelo y desde ahí fue su compañera. Iban a todos lados juntos, si viajaba se llevaba a la perra, a todos lados él iba con ella y es como que se le fue un hijo, está destruido, no para de llorar”, contó por último Lola.