BOLÍVAR
Una vecina del barrio La Ganadera denunció un nuevo caso de envenenamiento: “Hay que tratar de parar esto”
Claudia Gorosito se comunicó con PRESENTE para dar a conocer que Óreo, una perrita que vive en el barrio La Ganadera, fue envenenada. Afortunadamente, gracias a la rápida atención veterinaria, el animal se encuentra a salvo y con tratamiento, pero la vecina solicitó difusión del caso para que el municipio de Bolívar intervenga ya que los casos de envenenamiento se repiten en la zona.
Días atrás, vecinos del mismo barrio denunciaron que al menos cinco mascotas —entre perros y gatos— aparecieron sin vida como consecuencia de envenenamientos en la zona de las calles Necochea y Mapuches. Este viernes, Claudia recurrió a PRESENTE para difundir un nuevo caso, el de Óreo, una perrita de aproximadamente un año.
Según detalló la vecina, la perra llegó al barrio hace cuatro meses y desde entonces, ella y su familia se encargan de cuidarla, alimentarla, la llevaron a castrar y a la noche le dan refugio.
El último jueves, cerca de las 14 horas, Óreo ingresó por el portón, “caminando raro, temblaba, se caía y babeaba mucho. La cargamos al auto y la llevamos a la veterinaria Jaluen, donde la atendieron a tiempo para revertir los síntomas de envenenamiento”, describió Claudia.
Según el informe de la veterinaria, la perra presentaba “sinología neurológica y gastroentérica (sialorrea, temblores, hipertermia y diarrea profusa amarillenta) compatibles con un cuadro por intoxicación intencional/envenenamiento con órganosfosforados/carbamatos”. Tal la palabra de Claudia, en el lugar “comenzó a defecar y confirmaron que había sido envenenada, pero gracias a que la llevamos rápido, los chicos pudieron revertir ese cuadro”.
Óreo quedó internada, en observación, y la mujer con su familia volvió al barrio para ver si encontraban algo. “No tuvimos suerte pero tenemos imágenes y videos de las cámaras de los vecinos que entregaremos a la policía, porque se realizó la denuncia y de la comisaría vinieron a tomar declaración”, mencionó.
A su vez, desde la veterinaria que la atendieron, tomaron una muestra de sangre a Óreo para analizar la sustancia que utilizaron como veneno, sin embargo no hallaron un laboratorio que realice esa tarea.
En cuanto al estado de salud de la perra, Claudia afirmó que se encuentra bien, toma medicación y come arroz y pollo, según la dieta que le recomendaron. “Es una perrita buena, le encanta jugar”, dijo la vecina.
Más adelante, la mujer agradeció a quienes se involucran y a la veterinaria, “nos atendieron rápido y muy bien, gracias ellos Óreo está genial”, sostuvo. “Hay que tratar de parar esto porque son muchos los animales que envenenaron en el barrio y también hay que pensar que los niños salen a jugar y pueden tocar esto que no sabemos qué es”, agregó por último la vecina.