REDES SOCIALES
La reflexión de ‘Nacho’ González Prieto tras su paso por Bolívar: “En ese barrio sencillo vive para siempre mi raíz”
El periodista bolivarense Ignacio ‘Nacho’ González Prieto visitó Bolívar para pasar fin de año y, como suele acostumbrar, retrató parte de su estadía en sus redes sociales. En la oportunidad, publicó una foto en la que se lo ve en la vereda de su casa, con un texto que evoca la esencia de la identidad y la pertenencia, captura la imagen de un barrio donde la confianza y la comunidad definen su infancia.
Usualmente ‘Nacho’ publica reflexiones personales en sus redes sociales, comparte recuerdos de su infancia y su conexión con su ciudad natal, Bolívar. El periodista conocido principalmente por su labor especializado en casos policiales y judiciales en TN (Todo Noticias) y Canal 13, a través de imágenes, evoca la nostalgia por la vida de barrio, la identidad comunitaria y los valores aprendidos en su entorno familiar y vecinal.
En su visita a su ciudad natal, primero publicó una foto con su familia y el texto “Feliz año nuevo 2026. Les deseamos desde Bolívar 'Los González' a todos los amigos!!!”. Luego, con una imagen en la vereda de su casa, compartió unas sentidas palabras que dan cuenta de su sentimiento por los orígenes.
“Tomar fresco en la vereda de mi casa, en mi barrio, Los Tilos, y en mi pueblo, Bolívar. Cierro los ojos... veo y escucho a mis vecinos históricos que ya no están. Aparece Blanca, El viejo Calvo, El Abuelo David, la Abuela Iris, los Benito, los Juniors, el Viejo Vicente, los Bru, los Wart, los Crespo, los Manzanares, el Viejo Escalada, los Barbieri, los Torres, la Vieja del Poncho, el Barará, el Gordo Pérez... Un sin fin de personajes!!!”, comienza la publicación.
A continuación, en forma de poesía, escribió:
“El barrio de mi pueblo natal.
En el barrio de mi pueblo nací, entre calles de polvo y risas tempranas, donde el sol saludaba a las casas bajas y el tiempo parecía ir más despacio.
Las puertas siempre abiertas,
el saludo sincero del vecino,
el olor a pan recién hecho
mezclado con historias antiguas.
Allí aprendí mi nombre en la voz de otros,
a correr sin miedo, a soñar mirando el cielo
desde una vereda gastada.
Hoy, aunque el mundo me lleve lejos,
mi corazón regresa sin preguntar,
porque en ese barrio sencillo
vive para siempre mi raíz”.