TURISMO
Almundo Bolívar, la nueva agencia que redefine la experiencia de viajar por el mundo
A dos meses de su apertura oficial, Almundo Bolívar, la flamante franquicia local de una de las empresas de turismo más reconocidas del país, se consolida como un nuevo punto de referencia para quienes buscan organizar sus vacaciones con respaldo profesional. Ubicada en avenida San Martín 450, la agencia ofrece un catálogo completo de servicios: alojamientos, vuelos, paquetes turísticos, salidas grupales, actividades, cruceros, seguros y una amplia variedad de propuestas para diseñar viajes a medida.
Un proyecto que nace del recorrido de un viajero
Detrás de la iniciativa está Fernando Martín, un hendersonense que eligió Bolívar para iniciar una nueva etapa después de más de once años residiendo en Europa. Vivió en Irlanda y Madrid, trabajó en distintos países del continente y recorrió 27 destinos alrededor del mundo, además de sus travesías por Sudamérica, África y Asia. Esa experiencia, sumada a su formación como licenciado en Relaciones Internacionales, hoy se traduce en un asesoramiento basado tanto en conocimiento técnico como en vivencias concretas.
Fernando reconoce que regresar a la región fue un proceso acompañado por familiares y vecinos, quienes facilitaron su instalación y la puesta en marcha del proyecto. La elección del local sobre avenida San Martín respondió a las exigencias de la marca, pero también a criterios de accesibilidad, visibilidad y seguridad que buscaban asegurar una llegada sólida a la comunidad.
Una agencia pensada para que el viaje empiece en el local
El concepto de Almundo Bolívar va más allá de la venta de servicios turísticos. El espacio fue completamente rediseñado para que la experiencia del viaje comience desde el momento en que el cliente cruza la puerta. El local cuenta con tres zonas diferenciadas: un área inicial de consulta, un sector intermedio destinado a relajarse e imaginar destinos y un ámbito reservado para gestiones que requieren mayor privacidad.
La estética respeta los estándares que Almundo aplica en todo el país, pero incorpora una impronta local que favorece la inspiración y el disfrute anticipado. La decisión de viajar tiene sus etapas y en la agencia acompañan cada una, como un compromiso de servicio. “Al Mundo hace todo y el viajero, nada”, reitera Fernando, citando el slogan que sintetiza la filosofía de la marca.
Un equipo profesional al servicio del viajero
Si bien Fernando está al frente del proyecto, la agencia cuenta con un staff preparado para acompañar a cada cliente. Daiana Luis, licenciada en Turismo egresada de la Universidad Nacional de La Plata y oriunda de Bolívar, integra el equipo como agente profesional. Tras iniciarse con un emprendimiento personal dedicado a la venta de paquetes y planificación de viajes, encontró en Almundo Bolívar la oportunidad de crecer dentro de una empresa de alcance nacional. Para ella, el desafío representa un salto profesional y una manera de traer a la ciudad una propuesta turística de otro nivel.
Viajar como experiencia integral: una puerta abierta para Bolívar y la región
La propuesta de Almundo Bolívar se apoya en una visión moderna del turismo: viajar es mucho más que elegir un destino. Es dejarse inspirar por una historia, un libro, una película o un sabor; es planificar con información precisa; es recibir acompañamiento desde el primer deseo hasta el regreso. Fernando y Daiana coinciden en que la pandemia dejó una huella que hoy se refleja en las elecciones de los viajeros: más personas priorizan el presente, buscan disfrutar en familia y valoran los momentos compartidos.
Con horarios amplios para atender también a localidades cercanas y con una oferta que crece semana a semana, Almundo Bolívar se posiciona como un aliado para quienes buscan viajar con confianza, cercanía y amplia variedad de opciones. Desde la clásica búsqueda de vuelos y hoteles hasta paquetes temáticos, eventos internacionales y salidas grupales, la agencia invita a experimentar un nuevo modo de planificar las vacaciones.
En apenas dos meses, Almundo Bolívar ya logró instalarse como mucho más que un local: es un punto de encuentro donde empieza cada viaje. Y, como dice Fernando, empieza mucho antes de subir a un avión.