2025-11-10

GASTRONOMÍA

Esta técnica transforma cualquier horno común en un horno de pizza profesional

¿Querés lograr una pizza casera con sabor y textura de pizzería, pero solo tenés un horno común? Descubrí cómo conseguir una base crocante, un gratinado perfecto y potenciar el sabor con los condimentos adecuados.

Si alguna vez intentaste hacer pizza casera y sentiste que algo le faltaba para parecerse a la de tu pizzería favorita, no estás solo. Aunque la masa, el queso y la salsa son claves, hay un detalle técnico que puede cambiarlo todo: cómo usás tu horno. Y sí, incluso con un horno común podés lograr una cocción perfecta si aplicás un par de trucos simples. Además, contar con ingredientes de calidad —como los condimentos que ofrece Alicante— puede potenciar aún más el resultado.

La clave está en la temperatura (y en cómo distribuirla)

Uno de los secretos mejor guardados de las pizzerías es la alta temperatura. Los hornos profesionales trabajan entre 350 y 450 °C, mientras que uno hogareño rara vez supera los 250 °C. Entonces, ¿cómo compensarlo?

Usá una base que retenga calor

Una piedra para hornear o incluso una plancha de hierro fundido pueden marcar la diferencia. Colocá la piedra en el horno desde el inicio del precalentado para que acumule calor. Esto le da a la masa ese golpe inicial que ayuda a que se infle bien y quede crocante por fuera y aireada por dentro.

Calentá desde abajo

Poné la pizza directamente sobre la piedra caliente en la parte inferior del horno durante los primeros minutos. Esto simula la cocción de base fuerte que logran los hornos a leña o los pizzero. Luego, podés subirla unos niveles para que se gratine bien por arriba.

Condimentos: el detalle que marca el sabor

A veces, aunque la masa esté perfecta, sentís que le falta algo. Ahí es donde entra en juego el toque final de sabor. Un buen condimento para pizza puede ser ese diferencial que transforma una preparación correcta en una inolvidable.

Una pizca sobre la salsa antes del horneado, o justo al sacar la pizza del horno, intensifica los aromas y eleva el resultado.

Consejos extra para una pizza con estilo profesional

Dejá levar bien la masa

Aunque quieras acelerar el proceso, darle tiempo a la masa para fermentar hace una diferencia enorme. Una fermentación lenta, incluso de un día para el otro en la heladera, desarrolla mejor sabor y textura.

No sobrecargues de ingredientes

Muchas veces menos es más. Exagerar con queso o salsa puede hacer que la base quede húmeda y pierda crocancia. Usá cantidades moderadas y balanceadas.

Precalentá bien

Parece obvio, pero es clave: nunca pongas la pizza en un horno frío o tibio. Esperá a que esté bien caliente, especialmente si usás piedra o plancha para hornear.

Variantes para todos los gustos

Una vez que dominás la técnica del horno, podés jugar con los sabores. Desde clásicas muzzarellas hasta versiones con vegetales grillados, jamón crudo o quesos especiales, las posibilidades son infinitas. Siempre con la base bien lograda, todo lo demás es creatividad.

Con pequeños cambios técnicos y los ingredientes adecuados, tu pizza casera puede pasar de ser "rica" a ser "inolvidable". Y lo mejor es que no necesitás grandes equipos: solo ganas, buen producto y una piedra bien caliente.

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