SALUD
Historias que dan valor a la mamografía, el único estudio que disminuyó la mortalidad por cáncer de mama
En octubre se refuerza la sensibilización sobre el Cáncer de Mama y se realizan tareas para concientizar sobre la importancia de la detección temprana y la prevención. En ese marco, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires publicó el testimonio de dos mujeres que atravesaron la enfermedad y se recuperaron.
La mamografía es el único estudio que demostró disminuir la mortalidad, según indican los y las especialistas del Instituto Provincial del Cáncer (IPC), que depende del ministerio de Salud bonaerense. Ante este dato, en todo el territorio bonaerense, se indicará a partir de los 40 años. La decisión se tomó a raíz de que el cáncer de mama es un diagnóstico que reciben 8.500 bonaerenses cada año, a razón de 23 por día.
Francisca Garay, de 51 años, y Lucía González Orue, de 56, atravesaron la enfermedad y compartieron su experiencia desde que recibieron el diagnóstico hasta la recuperación. Ambas se atienden en hospitales públicos de la PBA y coincidieron en que, antes de recibir la noticia, no sintieron nada, ni un dolor, ni un bulto.
Francisca vive con su familia en Mar del Plata y confesó que desde hace ocho años, cuando su mamá murió de cáncer de vejiga se enojó tanto que tomó una decisión peligrosa: “No voy más al médico me dije, estaba enojada con la medicina, con la vida, con todo”.
Lucía vive en Moreno, está casada y al igual que Francisca tiene tres hijos. “Cuando me dieron la mala noticia estaba con la nena, Luján, que es la luz de mis ojos”, recordó. Su hija tiene 18 años y Lucía aseguró que es su gran compañera en el tránsito por esta enfermedad que le tocó, el tumor más frecuente y mortal de todos los tipos de cáncer. Sólo en la PBA provoca unas 2.200 muertes cada año.
A Lucía la operaron el 9 de diciembre, para extraerle el tumor y la intervención fue un éxito. Cuando abrió los ojos, estaba en compañía de su hija y de su marido. “En ese momento me dijeron que todo había salido bien y fue un alivio enorme”, dijo. Luego, a través del Instituto Provincial del Cáncer (IPC), hizo radioterapia y en la actualidad recibe medicación en el mismo hospital.
A Francisca le dieron el diagnóstico en Necochea pero hizo todo el tratamiento en el hospital provincial Alende de Mar del Plata. En ese lugar visitó a una persona que estaba internada y leyó un afiche sobre cáncer de mama. "Eso fue crucial, encendió algo en mi cabeza”, contó. Esa información la convenció de consultar y hacerse la mamografía que le salvó la vida.
A casi un año del diagnóstico, ya operada y en tratamiento, Francisca afirmó que hay días engorrosos, pero aseguró que se siente otra, como si le hubieran dado la oportunidad de “volver a nacer”. “Ahora veo las cosas de otra forma, me siento más tranquila, más conectada con el presente, sin anticiparme a las cosas malas que puedan pasar”.
Acceder al diagnóstico
En Argentina, el Instituto Nacional del Cáncer (INC) recomendaba, desde 2015 realizar, la mamografía a los 50 años; sin embargo, el cierre de esa institución y la ausencia de rectoría sanitaria nacional obliga a las provincias a asumir funciones y tomar decisiones en la atención del cáncer.
Tras evaluar la situación epidemiológica con expertos de la cartera sanitaria y sociedades científicas y médicas nacionales y provinciales; el gobierno bonaerense fortaleció el sistema de salud pública para que todas las personas tengan mayor acceso al diagnóstico oportuno y a los tratamientos. En el último año compró e instaló 22 nuevos mamógrafos en hospitales públicos bonaerenses, de modo que la PBA cuenta con un total de 187 mamógrafos.
Asimismo, se planificó la adquisición y entrega de insumos por parte del IPC a todas las personas con cobertura pública exclusiva y el acceso a tratamientos oncológicos y cuidados paliativos.
Para más información sobre prevención y tratamiento del cáncer se puede ingresar a la página del IPC: https://www.ms.gba.gov.ar/sitios/institutodelcancer/