QUÉ SE VOTA EL 7S
"La elección de septiembre es municipal, se aprueba o desaprueba la gestión" sostuvo el consultor Luis Mosquera
El comunicador social y consultor Luis María Mosquera analizó las estrategias electorales que deben adoptar las diferentes alianzas políticas que competirán en las elecciones del próximo 7 de septiembre. Además, afirmó que hay mucho desconocimiento de la población sobre dichos comicios, lo que puede repercutir en una menor participación. La imagen del gobierno nacional y el desafío para los oficialismos municipales.
En diálogo con PRESENTE, Mosquera consideró que el principal desafío de las fuerzas políticas en estas elecciones era "que la gente vaya a votar". No es la cantidad de indecisos, que en los últimos años inclinaba la balanza a favor o en contra de una u otra fuerza política, sino más bien la falta de votantes lo que debe preocupar a la clase política en particular y a la sociedad en general.
Entre las principales dificultades que aparecen el consultor consideró que los nombres de las fuerzas no está tan claro. Afirmó que hay muchas listas con nombres "completamente desconocidos para la gente común" y que el color es importante para la identificación en el cuarto oscuro. A eso le sumó que el desdoblamiento propició cierta confusión entre los electores, que en unos días ya sabrán quiénes son los candidatos para las elecciones nacionales.
"Mucha gente no sabe que hay elecciones el 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires. No sabe qué va a votar, ni si va a ir a votar", sintetizó de acuerdo a sondeos realizados y analizados en distintos territorios de la provincia de Buenos Aires. Los tiempos tampoco son los más holgados para llegar a la población: la campaña comenzó el viernes 8 y culmina el 5 de septiembre, los partidos deben recorrer el distrito en un lapso corto.
"Es una elección municipal, se aprueba o se desaprueba la gestión"
Consultado acerca de las diferentes estrategias adoptadas por las alianzas en la campaña electoral, Mosquera analizó: "Se da una situación donde el oficialismo nacional [por La Libertad Avanza] trata de nacionalizar la elección y, por el contrario, los intendentes deben municipalizar la elección. Ese es el secreto".
Explicó que "no es tan sencillo nacionalizar la campaña", como intenta llevar adelante La Libertad Avanza al polarizar con el peronismo. "La elección de septiembre es una elección municipal, se aprueba o desaprueba la gestión. En aquellos municipios donde el intendente está bien tiene grandes posibilidades de ganar", definió.
La estrategia por nacionalizar la campaña se apoya principalmente en el índice de inflación, un dato que La Libertad Avanza puede mostrar como un logro de su gestión. Sin embargo, Mosquera advirtió: "Esa baja inflación se contrasta con otra situación, que es que a la gente no le alcanza la plata". Aún así, sugirió que el resto de las fuerzas políticas no priorice la discusión nacional por sobre la local.
También se votan senadores seccionales
Para Mosquera lo que suceda en el distrito de Olavarría, el más grande de los ocho municipios que componen la Séptima Sección Electoral, será clave para la definición de las listas seccionales, es decir, aquellas que llevan candidatos a senadores. No por casualidad La Libertad Avanza impulsa en segundo y tercer lugar a la ex concejal Celeste Arouxet y al ex intendente Ezequiel Galli, ambos con peso importante en la ciudad cementera.
Consultado acerca de los temas de conversación que observa en las comunidades de la sección séptima afirmó que la situación del campo es importante y que en Olavarría se suma la industria. Además, otro eje de preocupación pasa por las arcas de los municipios: "Hacen maravillas para tratar de pagar los sueldos y hacer obras públicas".
Resultados
"El que gane el 7 de septiembre se proyecta muy bien para octubre, poque lo que pasa en la Provincia de Buenos Aires irradia al resto de las provincias y hay muchos a los que le gusta ser amigo del ganador", señaló.
De cara a los comicios nacionales, que son el 26 de octubre próximo, Mosquera analizó que la imagen del gobierno ha bajado, principalmente en personas mayores de cincuenta años, en tanto que se mantiene fuerte en los jóvenes menores de treinta y cinco.