BOLÍVAR
Perdió a Keka, su cotorra, y espera recuperarla: “La extraño horrores y la espero siempre”
A raíz de una publicación en redes sociales en la cual una vecina de Bolívar pedía colaboración para encontrar a su cotorra que se había ido de su casa el lunes, otra mujer comentó que ella también está en búsqueda de Keka, una cotorra de aproximadamente tres meses.
El último jueves, una vecina de Bolívar recurrió a las redes sociales para dar a conocer que buscaba a una cotorra llamada Sofi, que se ausentó de su domicilio. Por esa publicación de Presente, surgió el comentario de Maru Ruíz, otra mujer que también busca a su cotorra que se perdió hace aproximadamente tres meses.
Maru vive en la calle Edison y en la esquina de avenida General Paz encontró a Keka cuando era chiquita, se había caído de un árbol. “La crié en mi casa, le dimos de comer y estaba libre, no le habíamos cortado las alas. Un domingo se fue, la llamábamos y se empezó a perder porque hay muchas cotorras en esta zona”, contó en diálogo con Presente.
Desde entonces, hace cerca de tres meses, Maru no volvió a ver a Keka. “Tenía las costumbres de crianza nuestra, se apoyaba en las manos, nos hacía mimitos y dormía la siesta con nosotros. Ella era una integrante más de la familia, no hablaba pero la extraño mucho”, mencionó la mujer.
Al preguntar a vecinos, Maru supo que su cotorra tuvo contacto con otras personas “buscando el hábito que le habíamos dado en casa”. Además, se la vio en la zona de la calle Olavarría, en un kiosco, en la terminal de ómnibus y en una casa.
Cuando se perdió Keka, Maru recurrió a las redes sociales para encontrarla y en una oportunidad, una señora publicó una foto de su hijo con una cotorra en la cabeza. “Le escribí y me dijo que la habían encontrado, supongo que la intención de ella era quedársela, me dijo que no, que la iba a devolver pero quedé esperando y tengo la esperanza de que algún día me la devuelva si es ella”, comentó.
En los últimos días, con la publicación de Presente, Maru se puso en contacto para que en caso de que encuentren una cotorra y no sea Sofi, la de Paola, le avisen por si puede ser Keka. “Me avisaron que se la había llevado una señora y me quedé con la esperanza de que podía ser mi Keka. La extraño horrores y la espero siempre”, dijo por último la mujer.