SIN FRONTERAS
Una charla con Carlos “Mona” Boado, histórico disc-jockey de la época de oro de Casablanca
La historia de Carlos 'Mona' Boado como disc-jockey de Casablanca comienza en 1973. Carlitos ya iba a la discoteca de 'Cepillo' de la Torre y Juan Carlos Pretre, que se inauguró el 24 de mayo de 1972, y una de esas noches recibió una propuesta.
“Hablando de bueyes perdidos con Jorge 'Paca' Burgos, que era el disc-jockey de Casablanca, me propuso tomar su lugar, porque él se iba a Buenos Aires. Yo iba a Casablanca a bailar, pero no tenía ni idea que iba a ser disc-jockey ni nada por el estilo, Jorge me mostró los discos y me explicó cómo manejar las bandejas giradiscos. Puedo decir que fue mi profesor, practicaba desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche, estudiando los discos y los temas”, cuenta Carlitos.
El primer disc-jockey de Casablanca fue 'Cepillo' De La Torre, por un corto tiempo; también estuvieron Eduardo Palomino, Lito Onorato, que le pasó la posta a Burgos en mayo del 73. En octubre de ese año comienza Carlitos hasta mediados de los 80, le seguirían Ricardo “Chiqui” Seronero, Fernando Piñel, y los últimos disc-jockeys fueron “Monito” Cantori y Jorge Forfori hasta1990, el año que cerró Casablanca.
Casablanca abría jueves viernes, sábado y domingo, en su primera etapa convivió con Epsilon, boliche bailable que estaba emplazado en Brown casi Venezuela, que luego se llamaría Piedra Azul. Boado estaba al tanto de los temas que salían a través de la radio, pero no todos llegaban a Bolívar inmediatamente, a veces los hits que les pedían llegaban dos o tres meses después.
“Abríamos a las 22 horas, ahí ponía temas para escuchar, cuando veía que el boliche estaba lleno comenzaba a pasar música movida, básicamente de rock y pop. Nunca empezaba con lentos, porque ‘se venía abajo el boliche’. A la una y media empezaba con media hora de lento, nada más. Volvía a levantar hasta las tres, tres y pico de la mañana, que ponía otra bajada de lentos, y luego arrancaba con lo movido hasta las cinco y media, más o menos, cuando veía que había menos gente, pasaba otra tanda de lentos hasta el final. En los lentos pasaba temas de rock nacional, latinos y música instrumental”.
¿Qué se escuchaba y bailaba en Casablanca? Los éxitos de Los Beatles y Los Rolling, el repertorio soul de la década del 60, además de Julio Iglesias, Sandro, Nicola Di Bari, Sergio Denis, Fred Bongusto. Luego llegó la explosión de la música disco con la aparición en 1977 de la película y la banda de sonido ‘Fiebre de sábado por la noche’, con John Travolta y los Bee Gees.
“Ahí empezó todo - dice Carlitos -, muchas generaciones bailaron la música disco, y se sigue bailando, grandes bandas Rolling Stones, Queen, Pink Floyd, Electric Light Orchestra, Rod Stewart, incluyeron temas bailables en sus discos”.
Boado tenía ciertas reglas, por ejemplo, no repetía los temas en una noche; y confeccionaba para cada noche una lista de temas para pasar desde las 23 hasta las 5 de la mañana.
Y hablando de clásicos, Boado cuenta que en Casablanca se escuchaba ‘La Bamba’, versionada por Los Lobos y temas lentos de Tom Jones y Paul Anka con ‘Put Your Head On My Sholder’. Luego de las cinco, Carlitos colocaba en sus bandejas los clásicos del rock nacional, ‘Natalia y Juan Simón (Vivencia), ‘Muchacha, ojos de papel’ (Almendra), ‘Del gemido de un gorrión’ (Alma y Vida), entre otros.
“También pasaba Charly García, Los Enanitos Verdes, Los Gatos, Raúl Porchetto, Los Abuelos de La Nada y Sumo, que tenían temas para bailar o simplemente para escuchar”, dice.
Estaba claro que Carlos “Mona” Boado era una estrella para las y los adolescentes, su figura con auriculares en la cabina comandando la noche con la música generaba respeto y admiración. “Charlando un día me dijeron que me veían como alguien intocable, y yo me reía porque más sencillo que yo no había, andaba por todos lados - responde Boado -. No me lo tomaba como si fuera ‘el DJ’, era una forma de trabajar, hoy es distinto, hay muchos DJ que son estrellas”.
Carlitos se manejaba con dos bandejas giradiscos y después apareció el Deck Cassettes. Los long plays venían en formato 33 rpm y los simples, en 33 rpm y 45 rpm. Recuerda que en una oportunidad tuvo un desperfecto en la cabina a las dos y media de la mañana y Casablanca quedó en silencio. “Estuvimos cuarenta y cinco minutos parados, lo llamamos al técnico, que era Gandola, y nos solucionó el problema”.
En Casablanca se realizaban desfile de modelos y recitales, Boado recuerda dos en especial. “Estuvo Juan Alberto Badía, con ‘Let It Be’, un espectáculo dedicado a Los Beatles, dónde Badía hablaba de las canciones mientras de proyectaban en una pantalla los clásicos de Los Betales; y el grupo que más recuerdo es Nomady Soul, la cantante era Patricia Sosa y también estaba Oscar Mediavilla”.
Carlitos fue jugador de fútbol, y llegó a jugar en la Selección de Bolívar, le preguntamos cómo hacía con los horarios. “Gran tema ése, los sábados cerrábamos a las seis de la mañana y luego desayunábamos en Jamaica o en Cronos hasta las siete. Al otro día me pasaban a buscar a las tres menos cuarto y me llevaban con el colchón - bromea Carlitos -, jugaba hasta la seis de la tarde, luego tenía que volver a Casablanca porque los domingos se hacían matinés”. También recuerda las fechas de las fiestas: “El 24 y el 31 de diciembre era una cosa de locos, si en Casablanca entraban ochocientas, novecientas personas, el 24 y 31 de diciembre había mil y pico en el boliche, se bailaba dónde se podía”.
Promediando los '80 Carlitos se bajó de la cabina de Casablanca. “Era una etapa que tenía que cerrar, no sentía el entusiasmo que tenía al principio. Ya había nuevas generaciones que no conocía, y al lado de ellos yo era un hombre mayor”, recuerda.
Las últimas presencias de Carlitos Boado como DJ fueron con Marcelo “Chuli” Alessandroni (DJ de Loft). Juntos organizaron entre 2017 y 2018 ‘Los ochentosos’, fiestas retros que se llevaron a cabo primero en el Club Buenos Aires y luego en la Sociedad Rural.