ACOMPAÑAMIENTO EN LA LUCHA
Vecina busca solidaridad con los jubilados: “Bolívar no puede quedarse con los brazos cruzados ante la realidad que vive el país”
Griselda Amaro es una vecina de Bolívar que acudió a Presente para manifestar su acompañamiento a la lucha que cada miércoles concentra a personas jubiladas que reclaman por sus derechos en la plaza Congreso, Capital Federal. Su intención es que la movilización se replique en el Centro Cívico y “ponerse al servicio del otro que tanto nos necesita”, dijo.
Cada miércoles en las inmediaciones del Congreso, las y los jubilados concentran en reclamo de una recomposición de haberes, acompañados de militantes de partidos opositores. A la movilización prevista para las 17 horas de este 19 de marzo, se le suma el debate que se realizará por la mañana en Diputados, sobre el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que habilita al Poder Ejecutivo a contraer nueva deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además, se trata de una nueva convocatoria tras la de la semana anterior, en la cual el operativo policial dejó más de un centenar de detenidos y una veintena de heridos, entre ellos el fotógrafo Pablo Grillo.
En ese marco, la vecina bolivarense Griselda Amaro se contactó con Presente para realizar un descargo sobre la situación. “Yo soy jubilada, tengo a mi mamá jubilada en un hogar, cuya pensión y jubilación no llegan a cubrir los gastos. Me parece que hay una falta de empatía de parte del Gobierno”, mencionó la mujer.
La quita de la cobertura total de la medicación, los aumentos de los alimentos y el costo de vida, agravan el contexto que viven las personas jubiladas. “Estas situaciones están dadas con muchos abuelos en Bolívar, gente que por ahí no se puede expresar o no quiere expresarse. Es una sensación de angustia porque una espera jubilarse para tener una vida sin prohibirnos ciertas cosas”, continuó Griselda.
A su vez, los turnos médicos para afiliados de Pami que se otorgan a largo plazo, para Amaro dan cuenta de “un manoseo terrible, de parte de muchas instituciones, con los jubilados”. La mujer contó sobre su situación personal que “voy a cumplir 60 años y estoy jubilada por discapacidad, entre ayudar a mi mamá y mis gastos personales de medicación, tenía todo al 100% y me sacaron todo, pago $100 mil de medicamentos por mes. Mi mamá está con una demencia en un hogar y hay gente que no puede pagar $600 mil un hogar. No les podemos llevar galletitas porque no nos alcanza y a mi mamá con Alzheimer la medicación no le puede faltar”.
“Me he propuesto lucharla para ver si hay algún cambio”
Respecto a la movilización del último miércoles en Capital Federal, Griselda consideró que “fue un genocidio con los jubilados, realmente lo siento así. No puedo creer que esto ocurra en nuestro país con los abuelos, con gente que no lleva armas, solamente un bastón. No me entra en la cabeza cómo pueden estar del otro lado y que no tengan una abuela, un tío, una mamá o un papá en esta circunstancia”.
La vecina de Bolívar agregó que “la gente nos tiene que ayudar como cuando nosotros salimos con los universitarios, con las diferentes marchas, no puede pasar tan inadvertido un jubilado. Incluso el mismo Gobierno tiene que tener un poquito de solidaridad con los abuelos que quizás no hablan porque no quieren, porque tienen miedo. Yo me he propuesto lucharla para ver si hay algún cambio, quizás no logre nada pero es un granito de arena para ver si podemos lograr algo”.
De esta manera, la propuesta de Griselda es acompañar las marchas que se realizan cada miércoles en Buenos Aires con un encuentro en el Centro Cívico de Bolívar aunque “en otras oportunidades lo hemos intentado y no tuvimos convocatoria”. De todos modos, su intención es aunar fuerzas, se sume la cantidad de personas que sea, para mitigar el dolor ante “tanta falta de empatía, incluso de la misma sociedad, pongámonos al servicio del otro que tanto nos necesita. Bolívar no puede quedarse con los brazos cruzados ante la realidad que vive todo el país”, dijo por último.