DE LA SEQUÍA A LA INUNDACIÓN
Preocupa a Marcos Pisano el estado de la ruta 226 tras las inundaciones: “Se va a agravar mucho más el daño”
El intendente de Bolívar, Marcos Pisano se refirió a la situación que atraviesa el Partido tras las últimas lluvias que alcanzaron entre 300 y 400 milímetros en una semana. “No podemos negar más el cambio climático y hay que trabajar en eso”, dijo en una entrevista. También, mencionó la situación de la Ruta Nacional 226 y consideró que Vialidad nacional “va a tener que aplicar un plan de mantenimiento porque se aceleran los daños con las inundaciones”.
En Bolívar, al igual que otras ciudades del centro y sudoeste de la provincia de Buenos Aires, se pasó de evaluar la posibilidad de solicitar la emergencia por sequía a estar inundadas. El exceso de agua preocupa a autoridades y productores que siguen el comportamiento de arroyos, canales y el río Salado.
Marcos Pisano, intendente bolivarense, habló con Infocielo y afirmó que “a partir de la última lluvia considerable que se dio y más allá que en lo que va del año el Partido recibió más de 430 milímetros, la complicación es por lo que ha llovido aguas arriba, en distritos vecinos”. El análisis se centra en el curso del arroyo Vallimanca que recibe agua de otros distritos y causó anegamientos en el sector rural.
“Tenemos una situación compleja en la zona de Paula, lindera a Olavarría a través de Recalde que ya superó, de alguna manera, la crecida que hubo mucho riesgo pero no tuvimos evacuados” indicó Pisano. En ese marco, adelantó que pedirá la declaración de emergencia o el desastre agropecuario para la zona más dañada.
A su vez, el intendente sostuvo que “hace 20 días estábamos casi a punto de pedir una emergencia para algunos sectores con sequía extrema y pasamos a una situación de inundación atípica en muchos lugares. Es lógico que no podemos negar más el cambio climático y hay que trabajar en eso”.
Por otro lado, Pisano mencionó la situación de la calzada en la Ruta Nacional 226. “Es una obra que estaba en ejecución y el Gobierno ha discontinuado. Esto se empieza a avizorar y se va a agravar mucho más el daño. Por ejemplo, los niveles de agua llegan a los suelos del pavimento y se ven daños en los alcantarillados que pasan por sobre la ruta o debajo de la ruta” describió.
Pisano firmó una demanda contra el Gobierno Nacional por obras paralizadas en rutas 226 y 205
Ante ese escenario, el intendente consideró que Vialidad nacional “va a tener que aplicar un plan de mantenimiento porque se aceleran los daños con las inundaciones en una ruta que venía en obra y que fue paralizada irresponsablemente”.
“El 95% de la producción cerealera de Bolívar usa esta ruta que sale a los puertos, ya sea Puerto Rosario, Puerto Quequén. Hace unas semanas hicimos un reclamo en Luján por la ruta 226 y la ruta 205. Primero por mantenimiento de estas obras que tienen que ver con la seguridad vial, estamos teniendo a razón de uno o dos accidentes graves y, por otro lado, empieza en esta época la salida de la cosecha”, completó.
Además, se refirió al reclamo por el Fondo de Emergencia Nacional que “está destinado para estas situaciones, para todos los daños en alcantarillados y caminos rurales. Un fondo que no se actualiza desde 2023 y es el mismo fondo que hace unas semanas debió utilizarse para los incendios forestales”.
Se estima que hay casi 2 millones de hectáreas inundadas y el exceso hídrico preocupa en algunos sectores por el agua que circula desde arroyos y canales hacia la cuenca del Salado. Algunos de los efectos que causó la gran caída de agua son caminos anegados, pérdidas de cultivos, de ganado y daños en infraestructura.
“Lo que es la zona Laprida, La Madrid, Olavarría, Daireaux, Bolívar, todo ese triángulo, fue la zona más afectada por las precipitaciones de la semana pasada” precisó a Infocielo el productor Pablo Ginestet, encargado de un relevamiento con imágenes satelitales realizado para la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).
Desde Carbap explicaron que “si bien ha drenado bastante de los campos, queda muchísima agua. El agua se va trasladando y van pasando por diferentes arroyos hacia Bolívar, Tapalqué, General Alvear, obviamente provocando en algunos lugares algo de inundaciones en los costados de los arroyos”.
A su vez, señaló que en localidades como Pehuajó, Henderson, Bolívar, 9 Julio o Carlos Casares, “si uno se corre hacia el norte de la Ruta 65, es la parte del plan maestro de la Cuenca que se tiene que terminar, está la falta de mantenimiento de siempre. Es una zona más agrícola y no hay perspectiva de que mejore. Ya estamos entrando en el otoño y el invierno la evapotranspiración es prácticamente nula. Ya los cultivos demandan poca agua, entonces, el agua queda prácticamente hasta la primavera”.
Por último, agregó que “las cuestiones van a ser más complicadas, porque está toda la cosecha por delante que hay que levantar y eso implica un tema logístico, de caminos que se van a ver muy resentidos por la situación”.