PREOCUPANTE
Bolívar enfrenta el desguace de su única fiscalía mientras crecen las denuncias de violencia y robos
El 20 de enero próximo, si nada cambia, posiblemente Bolívar no cuente con personal en su Fiscalía, lugar donde se asientan y tramitan denuncias de carácter penal. Casi veinte años después de su creación en 2006, mantiene el mismo número de funcionarias y empleadas mientras que la población creció, cómo así también la cantidad de denuncias producto de la visibilización de ciertos delitos y el incremento de otros.
Si bien el mes de enero es de feria judicial, el delito no descansa y por consiguiente tampoco la actividad en la postergada Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 15 que encabeza, desde hace dieciocho años, la Dra. Julia María Sebastián. Sin embargo, a partir del último tramo del primer mes del año su labor puede quedar severamente limitada debido a licencias anuales y falta de cobertura de cargos.
Durante el 2024 ingresaron alrededor de 1.700 denuncias, muchas de ellas transformadas en causas, acumulando así un total aproximado de 4.800 expedientes en trámite, según datos a los que accedió PRESENTE. Entre las denuncias más "comunes" figuran situaciones de violencia de género, estafas y robos, todos delitos en auge.
Según sostuvo la fiscal Sebastián en el acto de entrega de reconocimientos a personal de la Policía de Bolívar, a pesar de las numerosas causas en trámite se pudieron elevar a juicio 120 y detener a 60 personas imputadas en ellas. Seguramente el número sería más alto si la UFI 15 no se hubiera quedado sin un letrado que se ocupaba de elevar a juicio de forma ágil casos de flagrancia, el cual nunca fue repuesto por la Fiscalía de Cámara del Departamento Judicial de Azul que encabeza el Dr. Marcelo Sobrino.
Sobrino estuvo en Bolívar hace no mucho. En su momento, acompañó al fiscal Lucas Moyano a brindar una charla sobre prevención de estafas y ciberdelitos en el Centro Regional Universitario (CRUB), organizada por el senador Eduardo Bucca y con el acompañamiento del intendente Marcos Pisano. Fue en el mismo Aula Magna que tres meses después, y sin presencia de ninguna autoridad política, la fiscal Sebastián pidiera mayor atención al servicio de justicia penal del distrito.
También resulta llamativo que Sobrino no haya visitado la sede judicial donde trabajan sus subordinadas, en condiciones cuanto menos lamentables. Desde hace tiempo la Fiscalía espera por una nueva sede ya que la actual tiene problemas en su conexión eléctrica y sufrió una inundación que terminó arruinando carpetas con expedientes y poniendo en riesgo la vida de quienes allí trabajan. Raro que, dentro de su ocupada agenda de recorridas, no haya grabado algún video en la Fiscalía durante sus treinta días de fama la intendente suplente del suplente.
La misma suerte en materia edilicia seguramente corra el Juzgado de Paz Letrado de Bolívar. En abril del año que pasó, en medio de una incesante lluvia, sufrió filtraciones en sus paredes y goteras por varios sectores, tal como fue documentado por PRESENTE en ese entonces. No así en términos de personal, ya que a diferencia de la Fiscalía cuenta con una planta laboral más amplia.
Esto no fue suficiente, al parecer, al momento de actuar preventivamente cuando una mujer que sufría violencia de género por parte de su pareja radicó una denuncia civil y pidió prohibiciones de acercamiento que no le fueron otorgadas. El caso, que llegó a los medios nacionales, terminó con la prisión del femicida por mérito de funcionarias judiciales de una Fiscalía prácticamente desguazada, las mismas que horas antes habían resuelto un homicidio y encarcelado a sus dos autores.
Con todos estos antecedentes, y una visita a Bolívar mediante del jefe de los fiscales, Julio Conte Grand; y del ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena a principios de noviembre de 2024, ¿no pidió el senador Bucca recurso humano para la Fiscalía local? Sería importante que a pocos meses de cumplirse su mandato como representante legislativo de la Séptima Sección, y sin certezas sobre su futuro político, pueda considerar este tipo de gestiones y llevarlas a cabo. Seguramente tenga el apoyo unánime, primero, del intendente y luego de todo el arco político local.