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Zurro habló de la denuncia que radicó contra Erreca: "Se cometieron graves delitos de acción pública"
Luego de declarar ante la fiscal Julia María Sebastián en la causa que lo tiene como particular damnificado en contra del escribano José Erreca, la notaria Malena Cordeu y el abogado Jorge Moroni, el intendente de Pehuajó, Pablo Zurro contestó algunas preguntas a PRESENTE sobre los motivos de su denuncia penal.
Presente: - ¿Qué declaró ante la fiscal? ¿Amplió su denuncia? ¿Qué elementos incorporó?
PZ: - Ratifiqué lo que había denunciado por escrito, con la asistencia de mis abogados. En particular, me acompañó el Dr. Walter Ojeda. Para mí, la animosidad que ha guiado el accionar de Moroni, junto con la de quienes resultan ser sus amigos y vinculados políticamente —Erreca y Cordeu—, tiene su origen en el odio politico que Erreca me tiene por mi respaldo a la candidatura de Bali Bucca.
Amplié la denuncia por escrito hace unos días, dado que la cuestión trasciende la falsificación y el uso de documentos públicos falsos. También hay aspectos relacionados con la falsedad ideológica que, tratándose de escribanos, considero aún más graves. Además, es importante señalar el tipo de concurso que existe entre los diversos delitos penales que se denuncian.
P: - ¿Qué lo motivó a realizar esta denuncia, que para muchos bolivarenses no se termina de entender, ya que además lo hizo ante la justicia penal?
PZ: - Primero y principal, porque se cometieron graves delitos de acción pública. Una escribanía es un lugar que debe ser objetivo y preservar la verdad. A mi entender, aquí se cometieron delitos que afectan principalmente la confianza pública, que es lo que los escribanos juraron defender. La falsedad ideológica y la falsificación de documentos públicos son delitos contra la fe pública, no contra una persona en particular. Por supuesto, también constituye delito el uso de estos documentos, en este caso por parte de Jorge Moroni. La situación se agrava por la forma y el contexto en los que fueron confeccionados.
P: - ¿Cuáles son sus expectativas en torno al proceso iniciado?
PZ: - Primero, que ellos tengan lo que me negaron: que se respeten todas las garantías constitucionales y el debido proceso. A diferencia de ellos, a mí no me van a encontrar fabricando actas falsas ni obteniendo sentencias amañadas con el juez Lazarte, ni a [el abogado Juan Pablo] Moccero haciendo gestiones ilegales.
Espero que este proceso sea justo y que se les aplique la pena que corresponda.
P: - En el fallo de la Sala II que revocó la sentencia contra usted, el juez de alguna forma le quitó relevancia al planteo que usted hizo sobre el valor probatorio de las actas. ¿Por qué esta vez cree que sería distinto?
PZ: - Es distinto porque aquí se discuten cuestiones diferentes. La Cámara no se pronunció sobre las actas ni sobre su valor probatorio. Esto va más allá de lo que se trató en el fuero civil. Aquí no estamos discutiendo si le dije "chacal" a un carancho o "caracho" a un chacal.
Lo que se discute, en primer lugar, es si Erreca y Cordeu cometieron un delito o no, y, en segundo lugar, si ese delito lo cometieron para beneficiar a Moroni mediante la fabricación artificial de instrumentos públicos con el fin de perjudicarme. En cuanto al valor probatorio, una de las cosas que estoy pidiendo en la justicia es que se les quite el valor probatorio y la presunción de legitimidad que, hasta el día de hoy, tienen actas que afirman haber sido confeccionadas en 2020, pero que certifican hechos ocurridos en 2021.
En lo que respecta al fuero civil, y con muy poca diferencia de tiempo, Daniel Torrallardona y Pedro Goldemberg, ambos muy vinculados políticamente con Moroni, armaron algo muy similar. Aunque no involucraron el uso de actas, en el caso que tramita en Trenque Lauquen utilizaron de forma artificial diligencias preliminares inaudita parte, un modus operandi similar. Por eso, no descarto que exista una conexidad más allá de la evidente conexión política.