El testimonio de una deroense que vivió de cerca el terremoto en Siria: “Es muy fuerte, acá las imágenes están restringidas”
La deroense Carolina Bravo, entrenadora de rugby femenina, se radicó en Siria para entrenar al equipo nacional. En contacto con un medio de Bolívar contó su experiencia de haber vivido de cerca el terremoto el pasado 6 de febrero.
Dos potentes sismos afectaron Turquía y Siria, con nueve horas de diferencia. Como resultado preliminar de ambos terremotos, más de 20 mil personas murieron y más de 73 mil resultaron heridas.
La entrenadora de rugby deroense que vive hace dos semanas en Siria contó su experiencia sobre cómo vivió ese momento. “Es contradictorio como vive la gente, ellos dicen que vienen de la guerra y están acostumbrados a ver caer bombas, tiros, gritos y un terremoto no es nada. Yo muy asustada porque estoy en Damasco, capital de Siria, a 400 kilómetros de donde sucedió el siniestro”, detalló Carolina en un móvil en vivo que tuvo con el programa Bolívar AM.
Bravo indicó que se sintió un temblor muy fuerte, se movieron las paredes y ocasionó mucho ruido. Sin embargo, en Damasco no hubo derrumbes. “Fue a las 4.15 de la mañana, me desperté y no entendía qué pasaba, al otro día nos encontramos con esa noticia tan terrible que Siria tiene miles de muertos. Es un tema muy fuerte, el mundo está mirando para este lado pero acá las imágenes están restringidas”, fueron sus palabras.
“Es un desafío profesional y personal, estoy abierta a todo el aprendizaje”
En otro tramo de la entrevista, la entrenadora de rugby se refirió a su profesión, su actualidad deportiva y el motivo que la llevó a viajar a Siria. “Buscaban una mujer entrenadora para el equipo de las chicas para jugar un torneo en Arabia. Me pidieron mi currículum, que venga y hace dos semanas estoy instalada en la residencia deportiva del Comité Olímpico Sirio”, marcó Carolina.
Bravo y el equipo viajarán a Arabia el 17 de febrero para disputar el torneo. Jugarán partidos contra los seleccionados de Egipto, Túnez, Jordania, Emiratos Árabes y Libia. “El objetivo es quedar entre los tres mejores y lo más alto posible”, sostuvo.
Sobre el rugby, la entrenadora mencionó que tiene un idioma universal y se comunica mucho con gestos en los entrenamientos. “Encontré un grupo de chicas con mucho entusiasmo. Es un rugby que hace pocos años tiene vida en Siria, pero apuntan al desarrollo y en particular en las mujeres”, describió.

Al trazar un diferencia en el deporte, Carolina afirmó que en Argentina se practica hace 20 años. En tanto, en Siria hace 5 años que los equipos femeninos comenzaron a incursionar en el rugby. Al respecto señaló que “las mujeres practican mucho deporte en Siria y sin prejuicios. Están dentro de una cultura y sus costumbres o tradiciones religiosas, pero no impiden que hagan deporte”.
Poro otro lado, consultada sobre el país con el que se encontró al llegar a Medio Oriente, la entrenadora definió que es “un mundo árabe totalmente desconocido, pero vine con la cabeza abierta para conocer y entender su cultura y sus tradiciones. Es un país muy amable, cálido y valoran mucho que haya venido a apostar por su país”.

También, Carolina remarcó que “hay un choque cultural muy fuerte” y cada día vive emociones “encontradas”. “La historia de lo que lees en la Biblia está acá, es real y no puedo creer que estoy al lado de la mezquita más grande del mundo o donde le cortaron la cabeza a David”, ejemplificó.
Por último la entrenadora destacó que dentro de su carrera deportiva buscó tener una experiencia fuera de Argentina “pero nunca tuve en cuenta Siria y mucho menos el mundo árabe. Es un desafío profesional y personal, mi primera experiencia en el extranjero y estoy abierta a todo el aprendizaje”, afirmó.